El oscarizado Javier Bardem ha dinamitado la etiqueta de los Oscar al señalar como «criminales» a los líderes de EE.UU. e Israel, recuperando el espíritu reivindicativo de 2003 en una gala donde la política ha eclipsado, por momentos, al séptimo arte.
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La alfombra roja se convierte en trinchera política
Javier Bardem no ha acudido a la 98.ª edición de los premios de la Academia simplemente para desfilar. El actor español ha aprovechado el escaparate mundial para lanzar un ataque frontal contra la geopolítica actual. Con un pin que mostraba el dibujo de un niño palestino de diez años, Bardem ha querido dar rostro a las víctimas que «siguen esperando justicia y un regreso a su tierra».

Durante su paso ante los medios, el intérprete no ha escatimado en calificativos, trazando un paralelismo directo entre la actual situación internacional y la invasión de Irak en 2003, la cual tildó de «una guerra ilegal basada en mentiras». En este contexto, Bardem ha señalado directamente a Donald Trump y Benjamin Netanyahu, a quienes ha llamado abiertamente «criminales» ante la prensa internacional.
«Ciudadano antes que actor»: La filosofía del compromiso
Frente a quienes critican la politización de los eventos culturales, el marido de Penélope Cruz se ha mostrado tajante sobre su responsabilidad cívica. Para el actor, el éxito profesional no debe ser una mordaza para la conciencia social.

«Se puede pertenecer a este circo y, al mismo tiempo, ser ciudadano y decir lo que uno piensa».
Esta convicción de que la libertad de expresión y la responsabilidad cívica deben coexistir ha sido el eje de su presencia en Los Ángeles. Bardem ha defendido la importancia de expresar opiniones incluso en contextos de entretenimiento puro, subrayando que su alegría por reencontrarse con colegas no resta firmeza a sus convicciones políticas.
El grito de «Palestina Libre» durante la entrega del Oscar

La reivindicación no se quedó en las escalinatas del teatro. Tal y como había adelantado en la alfombra roja, Bardem trasladó su mensaje al escenario principal durante la entrega del premio a la Mejor Película Internacional junto a Priyanka Chopra. Nada más aparecer frente al micrófono, el actor pronunció en inglés las palabras que ya son virales: «No a la guerra y Palestina Libre».
Tras el contundente mensaje, Bardem recuperó su faceta profesional para presentar la categoría —que finalmente ganó la cinta Valor Sentimental—, destacando la «capacidad única para conectar la experiencia humana» que posee el cine.
«El amor por el cine viene de su capacidad única para conectar la experiencia humana a través de distintas culturas. Los nominados a la película de habla inglesa nos aportan historias de todo el mundo, cada una de ellas con raíces en fuerzas que son familiares y conocidas para todos nosotros».
