Saltar al contenido
Corazón

La escritora Lucía Etxebarría cuenta en directo en Telecinco que sufrió una agresión sexual en un viaje a Marruecos hace veinte años, con una navaja de por medio

Pedro Serrano González
7 min 282
La escritora Lucía Etxebarría cuenta en directo en Telecinco que sufrió una agresión sexual en un viaje a Marruecos hac…

Lucía Etxebarría ha contado este martes en directo en Telecinco que fue violada en Marruecos hace veinte años. La escritora, colaboradora del matinal Vamos a Ver, lo relató con la voz entrecortada mientras el programa abordaba las agresiones sexuales registradas en Ceuta, y aseguró que ni la comisaría a la que fue a denunciar ni el hospital al que acudió después le dieron amparo.

Te recomendamos

El episodio salió en directo, a raíz de lo que ocurre en Ceuta

Lucía Etxebarría ocupa desde hace tiempo una silla fija en el matinal, y este martes el programa dedicaba la mañana a la crisis migratoria de Ceuta y a la tensión en las calles de la ciudad autónoma, con madres que aseguran que no llevarán a sus hijos al colegio a pocos días de la vuelta a las clases y con disturbios entre migrantes y ceutíes que han obligado a intervenir a las autoridades. En ese bloque, el programa apuntó que ya son veintitrés las agresiones sexuales registradas en las últimas semanas en la ciudad, nueve de ellas a menores de edad. Antes de dar paso a la colaboradora, la presentadora Patricia Pardo avanzó lo que acababa de escuchar fuera de cámara. «Antes de empezar el programa Lucía y yo estábamos hablando y ella me estaba contando un episodio muy intimo y sensible».

Lucía Etxebarría, escritora y neuropsicóloga, tomó entonces la palabra y avisó de cómo estaba antes de empezar a contarlo. «El episodio se conoce, estoy nerviosa, hay que explicar que Marruecos tiene una cultura de la violación jurídicamente también», dijo. Y siguió con el hecho, sin rodeos y señalándose el cuello con la mano. «A mí me violó un hombre en Marruecos con una navaja en el cuello. Por lo tanto, yo, madre de una niña, cómo me voy a defender. Yo defendí mi vida». Situó lo ocurrido dos décadas atrás, durante el tiempo en que vivió en el país, y advirtió de que su lectura de aquello no es solo personal sino jurídica: sostiene que allí la denuncia por una agresión sexual choca con un requisito previo que casi nadie puede cumplir.

«Cuando fui a denunciarlo a comisaría, me cerraron la puerta»

Lucía Etxebarría asegura que intentó denunciar y que no la dejaron. «Cuando fui a denunciarlo a comisaría, me cerraron la puerta porque, según la ley en Marruecos, tiene que quedar claro y expreso que yo me he defendido y no me defendí», contó. Sobre ese requisito construyó la explicación más dura de todo el bloque. «En Marruecos, si te violan, más vale que te hayan dejado medio muerta porque si no hay expresa resistencia, no es una violación». A eso añadió lo que, siempre según su testimonio, le espera a la mujer que denuncia sin poder acreditar esa resistencia. «Si te violan, no hay resistencia y estás casada tú vas a la cárcel porque se considera adulterio o, si estás soltera, se considera que has tenido relaciones fuera del matrimonio y puedes ir a la cárcel durante un año. Como comprenderás, nadie denuncia».

Cerrada la comisaría, dice que buscó atención médica y volvió a encontrarse un muro. «Entonces, me fui al consulado y lo primero que pedí fue un médico porque sí que tenía heridas. Cuando llegué al hospital, no me aceptaron», relató. Lo que desbloqueó la situación, cuenta, fue una desconocida en un pasillo. «Una señora, que siempre se lo agradeceré, con un hiyab, me cogió en una esquina y me dijo: ‘Llama a esta persona, que te va a ayudar'». El contacto la atendió al margen de la ley. «De forma completamente ilegal, esa persona me dio la píldora del día después y la dirección de un ginecólogo que, clandestinamente, me ayudó», explicó la colaboradora, que en ese punto del relato se detuvo visiblemente afectada.

El presunto agresor fue identificado y, asegura, no recibió «ninguna» sanción

La escritora asegura que quien la agredió llegó a ser identificado gracias a una gestión que no salió de las autoridades locales. «Yo llamé al director de Iberia, que era el gerente de Iberia entonces. Él movió hilos y consiguió que un policía de la secreta hablara conmigo. Me enseñó una foto y me preguntó si había sido él, le dije que sí», contó. El presunto agresor, según su testimonio, siguió haciendo vida normal. «El tipo seguía por la zona, tan feliz». Preguntada por lo que ocurrió después, sostuvo que no hubo consecuencia alguna para él y remitió a la documentación oficial. «Si alguien duda de mi palabra, que sepan que está todo en el consulado. Tengo que agradecer, eso sí, que el consulado me repatrió».

El precio, dice, lo pagó ella en el pueblo donde vivía. «Yo dejé mi casa y todo porque, inmediatamente, me convertí en la puta del pueblo y hubo gente que dejó de hablar conmigo porque eso se supo», relató, antes de hablar de las secuelas. «Yo pasé por un tratamiento psicológico y, aunque estoy temblando, lo tengo bastante… nunca lo superas, te queda el estrés postraumático». Y cerró su intervención colocando la culpa fuera de sí misma. «La vergüenza no es mía, no he hecho nada de lo que pueda avergonzarme, la vergüenza es de quien lo hizo y de quien lo apoyó». Patricia Pardo enlazó su testimonio con el asunto que abría el programa: «eso explica la gran cantidad de mujeres y niñas que han cruzado». La colaboradora remató advirtiendo de lo que, sostiene, ocurre con las menores agredidas allí, repudiadas por sus familias. «Esas niñas acaban en centros tutelados que se convierten en lugares a donde van a ‘pescar’ las mafias para prostituirlas».

Una firma de las más leídas de su generación, hoy en el plató

Etxebarría llegó a la televisión con una trayectoria literaria ya larga a su espalda. Se dio a conocer a finales de los noventa con Amor, curiosidad, prozac y dudas y se consolidó con Beatriz y los cuerpos celestes; años después se llevó el Premio Planeta con Un milagro en equilibrio. Formada también en neuropsicología, ha ido compaginando los libros con la columna y la tertulia, y de ahí saltó al plató.

Ese doble perfil, el de escritora y el de neuropsicóloga, es el que la sienta cada mañana en el matinal de Telecinco para opinar de la actualidad. Este martes le tocó hacerlo sobre sí misma: el bloque estaba dedicado a lo que ocurre en Ceuta y ella acabó contando ante la cámara, con la voz entrecortada, lo que le ocurrió veinte años antes en el país vecino: la comisaría que no le admitió la denuncia, el hospital que no la atendió y el hombre al que la policía llegó a identificar y que, sostiene, siguió por la zona sin sanción alguna.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *