La coronación de España como campeona del mundo tuvo una cara amarga que amenaza con prolongarse en los despachos. La FIFA ha anunciado este lunes que abrirá una investigación a la Selección Argentina por los incidentes que varios de sus jugadores y un miembro del cuerpo técnico protagonizaron sobre el césped del MetLife Stadium de Nueva Jersey justo cuando los futbolistas de Luis de la Fuente celebraban su victoria en la final. El organismo analizará los informes arbitrales y las imágenes del encuentro antes de decidir si impone sanciones, en un expediente que tiene como principal protagonista la expulsión de Leandro Paredes por conducta violenta tras el pitido final.
Te recomendamos

«Ha sido un triunfo épico»: Felipe VI se emociona ante la Roja y estalla el grito de «campeones» en la Zarzuela antes de la rúa rumbo a Cibeles

Un festival vendido como concierto exclusivo: la indignación de los fans de Don Omar en Sevilla que pagaron ‘una pasta’ por apenas una hora de show

«¡A por la victoria!»: el mensaje de la Casa Real a La Roja antes de la final del Mundial, con Felipe VI y su familia ya en Nueva York

La millonaria prima que se disputa La Roja en la final del Mundial —y el enorme bocado que le espera a Hacienda de cada jugador campeón
Un expediente abierto sobre varios frentes a la vez
El anuncio del máximo organismo del fútbol mundial llega apenas un día después de que la Roja conquistara su segunda estrella, y convierte lo que en un primer momento pareció una tangana aislada en materia de análisis formal. La FIFA ha comunicado que revisará la documentación arbitral y el material audiovisual del choque para determinar el alcance de lo ocurrido y, en función de sus conclusiones, valorar posibles sanciones. Conviene subrayar que, por ahora, se trata estrictamente de una investigación abierta: no hay castigo alguno decidido, sino un procedimiento de examen que puede o no derivar en medidas disciplinarias contra los implicados.
Lo llamativo del caso es que el expediente no se circunscribe a un único episodio, sino que abarca varios frentes protagonizados por distintos integrantes de la delegación sudamericana. Junto a la expulsión de Paredes, la investigación pondrá el foco en el comportamiento de otros futbolistas y de un asistente técnico durante la celebración española, así como en la actitud de la expedición argentina en un momento tan sensible como la ceremonia de entrega del trofeo. Es decir, la FIFA no examina un incidente puntual, sino un patrón de conductas que se sucedieron en cadena en los minutos posteriores al 1-0 definitivo de Ferran Torres.
Del agarrón a Eric García a la trifulca en el suelo
El episodio que desató todo tuvo como epicentro a Leandro Paredes. En plena euforia de los jugadores españoles, el mediocampista argentino agarró por el cuello al defensa del FC Barcelona Eric García, en un gesto que encendió de inmediato la mecha. El propio seleccionador argentino, Lionel Scaloni, acudió a separar a los implicados, mientras Gavi corría a defender a su compañero de selección. La escena, lejos de calmarse, escaló: el central sevillano acabó en el suelo después de que Thiago Almada lo derribara, y allí, ya caído, recibió golpes adicionales por parte de Paredes.
😡 La pérdida de papeles de Paredes es INADMISIBLE.
— Teledeporte (@teledeporte) July 19, 2026
El centrocampista argentino agrede a Eric García primero y luego a Gavi tras el pitido final. #MundialRTVE #LaSegunda #FIFAWorldCup pic.twitter.com/DNsyo9Y4Uu
La agresión no llegó a mayores en cuanto a consecuencias físicas, pero fue suficiente para que el colegiado mostrara La Roja directa a Paredes por provocar la trifulca, convirtiéndolo en un inoportuno protagonista de una noche que debía pertenecer únicamente a los ganadores. Las imágenes dieron la vuelta al mundo con rapidez y la reacción no se hizo esperar: la propia DAZN, una de las cadenas que retransmitió el partido, calificó la conducta del argentino de «lamentable y vergonzosa». El contraste entre la fiesta de los campeones y el arrebato del centrocampista quedó fijado como una de las estampas más comentadas del desenlace.
Molina, Ayala y una ceremonia también bajo examen
Roberto Ayala, cuerpo técnico de Scaloni, agredió a Dani Olmo con un puñetazo tras acabar el partido.
— Albert Ortega (@AlbertOrtegaES1) July 20, 2026
Vergonzoso.pic.twitter.com/9OZg7pSEKk
El caso de Paredes es el más visible, pero no el único que la FIFA pretende esclarecer. Según ha trascendido, el organismo también revisará el comportamiento de Nahuel Molina durante la celebración española, ya que el lateral habría propinado un puñetazo a Rodri, uno de los grandes protagonistas de la Roja campeona. A ese episodio se suma la presunta participación del asistente técnico Roberto Ayala en los altercados, a quien se atribuye un empujón a Dani Olmo en el mismo contexto de tensión. Todo ello dibuja un cuadro de varios focos de conflicto abiertos casi de forma simultánea.
El último de los frentes que pasará por examen es, quizá, el más delicado en términos de imagen: el comportamiento de la delegación argentina durante la propia ceremonia de entrega del trofeo, el acto que corona institucionalmente a un campeón del mundo y que se celebra bajo los focos de todo el planeta. Que la FIFA haya decidido incluir ese momento en su análisis indica que el organismo no considera los incidentes como un simple calentón puntual del terreno de juego, sino como una sucesión de conductas que empañaron un acto solemne. Habrá que esperar a las conclusiones para saber si el expediente se salda con sanciones o queda en una advertencia.
Quién es Leandro Paredes, el rostro del bochorno

El nombre que ha quedado ligado a la polémica tiene, sin embargo, una trayectoria deportiva de primer nivel. Leandro Daniel Paredes Benítez, nacido en la localidad bonaerense de San Justo el 29 de junio de 1994, se formó en las categorías inferiores de Boca Juniors, donde debutó como profesional en 2010 con apenas dieciséis años. Su carrera europea le llevó por la Roma, con cesiones al Chievo Verona y al Empoli, el Zenit de San Petersburgo, el Paris Saint-Germain y la Juventus, antes de regresar en 2025 al club de su vida, donde milita en la actualidad como centrocampista.
Con la albiceleste ha alcanzado lo más alto, con una Copa América en 2021, el Mundial de Catar en 2022 y otra Copa América en 2024 en sus vitrinas, lo que hace aún más incomprensible su reacción en un momento en el que ya nada estaba en juego. En el plano personal, el mediocampista está muy ligado a sus raíces y a su familia: conoció siendo adolescente a su mujer, Camila Galante, empresaria y creadora de contenido, con quien se casó en 2017 y con la que tiene tres hijos. Ese perfil de futbolista consagrado y hombre de familia choca frontalmente con la imagen que dejó sobre el césped de Nueva Jersey, la de un jugador que perdió los papeles y que ahora aguarda a conocer si su arrebato tiene también recorrido disciplinario.
