Lourdes Montes ha enseñado cómo luce la plaza de toros de Ronda a pocas horas de que vuelva a abrir sus puertas para la Corrida Goyesca, la cita que Fran Rivera lleva dos años sin poder celebrar y que este sábado regresa dedicada a su abuelo materno, el torero Antonio Ordóñez.
Te recomendamos

Pablo Alborán cierra el rodaje de la última temporada de ‘Respira’ y dedica su despedida a todo el equipo con un «Hoy termina una de las etapas más bonitas de mi vida»

La actriz Melani Olivares presenta en Madrid su proyecto para actores que empiezan, arropada por Paco León y por su hija mayor, y niega que exista la conciliación

Antonio Banderas se dirige a los jóvenes desde el escenario de los Premios Juventud y les pide que busquen «el arte y la cultura de peso» y cuestionen la información

María del Monte da la sorpresa desde Asia y estrena faceta de escritora con un primer libro que llegará a las librerías el 7 de octubre
El ruedo preparado y los tendidos engalanados, horas antes de abrir
Lourdes Montes ha querido compartir una imagen muy especial para ella y para su marido: la del ruedo ya preparado y los tendidos engalanados para recibir al público este sábado 5 de septiembre. Es la antesala de una jornada que en Ronda se lleva esperando dos temporadas, porque la Real Maestranza de Caballería de Ronda volverá a celebrar su tradicional Goyesca después de dos años de ausencia obligada por los trabajos de consolidación y rehabilitación del recinto. La fotografía de Lourdes Montes transmite la emoción de unas horas previas marcadas por el regreso de una corrida histórica que devuelve a la ciudad una de sus citas más emblemáticas, y llega firmada por alguien que vive el acontecimiento desde dentro. Para el torero y empresario, la reapertura supone además la recuperación de un sueño personal: mantener vivo el legado de su abuelo en un año especialmente significativo.

Lourdes Monte, está muy vinculada a Ronda y a las tradiciones de la familia Ordóñez, y ha acompañado así un momento particularmente esperado. Lo es porque el camino hasta aquí ha sido largo y ha tenido que gestionarlo su propio marido: en 2025, como empresario taurino de la plaza, fue él quien tuvo que anunciar la dolorosa decisión de cancelar la Corrida Goyesca. En marzo del año pasado comunicó que el histórico festejo tampoco podría celebrarse, esta vez por las importantes obras de rehabilitación del coso, imprescindibles para garantizar la seguridad del recinto. Dos anuncios que en su día dejaron el calendario taurino sin una de sus fechas grandes y que explican por qué la imagen de un ruedo listo, con los tendidos vestidos y las puertas a punto de abrirse, tiene esta vez una lectura distinta para quien la comparte.
Una Goyesca dedicada a Antonio Ordóñez en el 75 aniversario de su alternativa

La LXVII Corrida Goyesca dará comienzo a las 18:00 horas con un cartel encabezado por Morante de la Puebla, José María Manzanares y Juan Ortega, además del rejoneador Diego Ventura. Es una edición muy especial y lo es por su dedicatoria: estará dedicada a Antonio Ordóñez, una de las grandes figuras de la historia de la Goyesca y de la Tauromaquia, y abuelo de Fran Rivera, cuya figura sigue siendo una referencia imprescindible para entender esta cita. El homenaje coincide además con una efeméride redonda, porque se conmemora el 75 aniversario de su alternativa, de modo que el regreso del festejo y la memoria del torero que lo engrandeció caen el mismo día y en el mismo sitio.
La expectación por ese regreso quedó de manifiesto antes incluso de que se levantara el telón: las entradas se agotaron en menos de 24 horas y la plaza colgó el cartel de «no hay billetes». Es un éxito directo para el empresario, que desde hace años trabaja por mantener viva una tradición estrechamente ligada a su familia, y una confirmación de que la Goyesca continúa siendo una de las grandes joyas del calendario taurino pese a las dos temporadas en blanco. El dato tiene lectura más allá de la taquilla: mide cuánta demanda había acumulada durante el paréntesis de las obras y despeja la duda de si un festejo que se interrumpe dos años seguidos conserva intacto su tirón cuando vuelve.
Medalla de Oro para Fran Rivera y para su hija Tana antes de la cena de gala

La corrida no será lo único que ocupe al torero ese día, porque también participará en los actos celebrados en el marco del festejo. Esa misma tarde recibirá la Medalla de Oro de los premios Amantes del Jamón, en la primera edición del Mundial del Jamón de Ronda, un reconocimiento que compartirá con su hija Tana Rivera, con el empresario José Luis López Fernández El Turronero y con el cantante Joan Manuel Serrat, entre otros. La alcaldesa de Ronda también figura entre las personalidades distinguidas por su vinculación con este manjar de la gastronomía española.
La entrega de las medallas tendrá lugar a las 20:30 horas en el Convento de Santo Domingo, ya con la corrida terminada y justo antes de la tradicional Cena de Gala de la Goyesca. Será el broche de una jornada en la que Ronda volverá a vestirse de tradición para celebrar un evento que forma parte de su historia y de su identidad, y que en el caso de la familia se cierra con padre e hija recogiendo el mismo galardón en la ciudad donde está anclado su apellido.
Un verano en Ronda antes de la cita más esperada

El matrimonio ha pasado buena parte del verano en la ciudad, y de ahí han salido sus últimas apariciones públicas. A mediados de agosto fue la diseñadora quien celebró los once años de su hija pequeña rescatando una foto suya a la misma edad, una imagen tomada también en la finca familiar. Y hace apenas dos días los dos interrumpieron sus vacaciones para bajar de la serranía a la costa con sus hijos, en un verano en el que la reapertura del coso ha marcado el calendario doméstico de la casa.
La tarde del sábado tiene además una lectura añadida para la otra premiada, que llega a Ronda después de un año con mucha presencia pública: padre e hija se sentaron juntos ante una cámara el pasado julio y el torero se pronunció en primavera sobre el noviazgo de ella. Que los dos recojan la misma medalla en la misma tarde, y en la ciudad del apellido Ordóñez, convierte la jornada en algo más que una vuelta al ruedo.
