La Plaza de Toros de la Real Maestranza de Sevilla ha enmudecido tras la impactante cogida de Andrés Roca Rey durante la faena del quinto toro. El diestro peruano, figura indiscutible del escalafón, fue prendido de forma dramática por el muslo al entrar a matar, siendo trasladado de inmediato a la enfermería ante la conmoción de su pareja Tana Rivera.
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Tensión absoluta en el albero sevillano
Sevilla se vestía de gala para una de las citas más esperadas del abono, sin embargo, la épica taurina mostró su cara más amarga en el momento de la verdad. El telón de fondo de La Maestranza, siempre majestuoso, se convirtió en el escenario de un accidente que ha dejado en vilo a la afición y a los círculos sociales que se daban cita en los tendidos.

El incidente ocurrió durante la lidia del quinto de la tarde, un ejemplar que exigía el máximo compromiso. En el momento crucial de la estocada, cuando el diestro se volcó sobre el morrillo del astado, se produjo un enganchón seco y violento que lo volteó. El toro hizo por él, quedando el torero prendido por el muslo en un gesto tan profundo como llamativo que hizo temer lo peor a los presentes desde el primer segundo.
Un silencio sepulcral en el corazón de Sevilla
La Plaza de la Real Maestranza de Sevilla se presentaba este jueves como el epicentro absoluto de la crónica social y taurina. El cartel, de una importancia incuestionable, unía los nombres de José María Manzanares, Roca Rey y Javier Zuleta en lo que prometía ser una tarde de gloria y arte bajo el sol de la Feria de Abril. Sin embargo, el destino guardaba un revés dramático para la máxima figura del escalafón actual. La expectación era máxima, no solo por lo estrictamente profesional, sino por la presencia en los tendidos de rostros tan mediáticos como Fran Rivera y su hija, Tana Rivera, quienes seguían con suma atención cada movimiento en el ruedo.
La faena de Roca Rey al quinto de la tarde, un astado que exigía precisión y mando, se desarrollaba dentro de los cauces de la normalidad y el triunfo. El diestro peruano, fiel a su estilo vertical y arriesgado, había logrado conectar con un público que vibraba con cada pase. La tensión estética era palpable, pero nadie podía presagiar que el desenlace se teñiría de sangre en el último suspiro del encuentro entre el hombre y la bestia.
El momento crítico de la estocada
Todo se precipitó en el instante supremo de la suerte de matar. Roca Rey se perfiló con la determinación que le caracteriza para dar término a la vida del animal. Fue en ese segundo exacto cuando el drama hizo acto de presencia. El hecho se ha producido por un enganchón del astado en el momento de la estocada, quedando prendido en el muslo. El toro, en un movimiento violento, alcanzó la anatomía del torero, elevándolo y dejando una imagen que congeló el aliento de los presentes. Este gesto, tan profundo como llamativo, ha derivado en que el diestro haya sido trasladado a la enfermería de manera inmediata por las asistencias y sus propios compañeros de cuadrilla.

El impacto visual de la cogida fue devastador. La profundidad de la herida se hizo evidente por la reacción inmediata del torero y la urgencia con la que fue conducido hacia las dependencias médicas de la plaza. Era el segundo toro que el diestro llevaba a término en la tarde, en una faena que hasta ese momento se desarrollaba con normalidad y que había mantenido la atención del público en el ruedo. La transición del arte al pánico fue cuestión de décimas de segundo, transformando los olés en un grito unísono de espanto.
🚨 Cogido Roca Rey al entrar a matar a su segundo toro en Sevilla
— OneToroTV (@OneToroTV) April 23, 2026
Momentos angustiosos los que se han vivido en la Maestranza
🏥 Va herido en la parte interna del muslo derecho: Lo llevan directo a la enfermería de la plaza pic.twitter.com/S2MPF9dzXT
Tensión en los tendidos y parte médico

Desde la barrera, la preocupación era máxima. Las cámaras captaron la angustia en el rostro de Cayetana Rivera, cuya vinculación personal con el mundo del toro y su estrecha relación con el entorno del diestro hacían que el sufrimiento fuera doblemente visible. La Maestranza, que sabe de triunfos pero también de tragedias, se sumió en un murmullo de incertidumbre mientras las puertas de la enfermería se cerraban tras el paso de los camilleros.
Ante la mirada del público —que ha vivido momentos de evidente tensión en la Maestranza—, el diestro ha resultado herido en la parte interna del muslo. Los primeros informes que llegaban desde el interior de la enfermería no eran halagüeños en cuanto a la levedad de la herida. Tras el gesto que ha contraído su rostro en una expresión de dolor, ha sido trasladado a la enfermería, mientras la Presidencia ha concedido dos orejas a Roca Rey en reconocimiento a lo realizado. Un premio que, en ese momento, pasaba a un plano totalmente secundario ante la gravedad de lo ocurrido.
Intervención quirúrgica inmediata
La situación clínica obligó a los médicos a actuar con la máxima celeridad. No había tiempo para traslados a centros hospitalarios externos sin antes estabilizar la zona afectada. Según ha informado el medio ¡HOLA!, las informaciones más recientes apuntan a que el diestro podría pasar por el quirófano de la enfermería para ser intervenido por la fuerte cornada sufrida. La cirugía en la propia plaza es el procedimiento habitual cuando la trayectoria de la cornada afecta a vasos sanguíneos importantes o requiere una limpieza profunda inmediata para evitar complicaciones mayores.
La noticia ha caído como un jarro de agua fría en el Real de la Feria, donde el ambiente festivo se ha visto empañado por la preocupación constante sobre el estado de salud del peruano. Los mentideros taurinos y las redes sociales se han convertido en un hervidero de mensajes de apoyo, esperando un parte médico oficial que detalle la extensión de los daños sufridos en el muslo interno.
