La sobremesa de laSexta se quedó este lunes sin la voz que llevaba trece años marcándole el pulso. Josep Pedrerol se despidió de Jugones visiblemente emocionado, rodeado por buena parte del equipo con el que ha levantado el informativo deportivo diario más reconocible de la televisión española, y lo hizo con una frase que resume una carrera entera: «Empezamos con dudas, con miedos también». Más de mil programas después, el periodista cerró el ciclo abrazado a los suyos y entre aplausos, aunque su adiós definitivo al grupo aún tiene una cita pendiente esta misma medianoche.
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Mil programas resumidos en un vídeo y un plató entregado
El presentador no dejó la despedida para el final del programa ni la disolvió entre titulares deportivos: la anunció desde el primer minuto, consciente de que la audiencia llevaba días esperando ese momento. «Hoy es mi último Jugones, el último después de 13 años, de más de 1.000 programas que han dado para mucho, para todo», arrancó, antes de ceder el paso a un vídeo recopilatorio que funcionó como un repaso sentimental a más de una década de televisión. Por la pantalla desfilaron sus coletillas más populares, aquellas que el público terminó por repetir en la calle, pero también los gazapos que nunca escondió, las exclusivas que marcaron temporadas enteras y las situaciones que convirtieron el formato en un fenómeno con vida propia más allá de la información deportiva estricta.
Tras el homenaje audiovisual, el periodista regresó al plató para encarar la parte más difícil, y lo hizo sin esconder la emoción. «Ahora sí, mi último Jugones. Ha sido un placer. Han sido 13 años fantásticos», comenzó, antes de girarse hacia quienes le acompañaban en el estudio. «Esta es parte del equipo, aunque muchos están de vacaciones. Trabajar con ellos, con vosotros, ha sido un auténtico lujo», aseguró. El detalle de la ausencia no es menor y explica el tono agridulce de la escena: el adiós ha coincidido con el corazón del verano, de manera que una porción considerable de la redacción que construyó el programa no pudo estar presente en el último parte. Quienes sí estaban terminaron fundidos en un abrazo colectivo mientras el plató rompía en aplausos.
👋 Termina el último #JUGONES de @jpedrerol…
— El Chiringuito TV (@elchiringuitotv) July 20, 2026
👏💚 Han sido trece años de muchos sentimientos, deporte y trabajo con un gran equipo.
📺 ¡Muchas gracias por estar ahí! pic.twitter.com/4Rkzp4TFQT
De los nervios del arranque al «polideportivo espectacular»
La parte más reveladora de la despedida no fue el recuento de éxitos, sino la confesión sobre los inicios. Pedrerol quiso recordar que el proyecto no nació blindado ni con la certeza del acierto, sino con más incógnitas que garantías: «Empezamos con dudas, con miedos también», admitió, desmontando de un plumazo el relato cómodo del triunfo inevitable. Desde esa incertidumbre fundacional, el periodista fue nombrando uno a uno a los distintos responsables que han sostenido el espacio a lo largo de los años, desde directores hasta realizadores y personal técnico, en un agradecimiento nominal que rara vez se ve en una despedida televisiva y que dice bastante sobre cómo entiende él el oficio: como un trabajo de trinchera compartida y no como el escaparate de un presentador.
El balance que hizo de esa evolución fue rotundo y con la marca de la casa. «Como digo, ha sido un lujo tenerlos aquí. Empezamos con muchos nervios y dudas y al final ha sido un programa maravilloso. Un polideportivo espectacular», destacó, orgulloso del recorrido de un formato que empezó como una apuesta y acabó siendo una referencia diaria. Y remató situando la satisfacción no en los datos de audiencia ni en los premios, sino en un terreno mucho menos cuantificable: «Eso es lo más bonito, que os sintáis orgullosos. Que nos sintamos orgullosos de lo que hemos conseguido». Fue su manera de cerrar el círculo con quienes le acompañaron desde el primer día, repartiendo el mérito de un éxito que durante trece años ha ido asociado casi en exclusiva a su propia cara.
La última cita a medianoche, con el Mundial como plato fuerte
El adiós, sin embargo, no está completo. El propio presentador se encargó de recordarlo en sus últimos segundos en antena, emplazando a la audiencia a una despedida que llegará de madrugada: «Esta noche tenemos Chiringuito, el último Chiringuito en Atresmedia. No os lo perdáis. Mañana sigue Jugones. Adiós, jugones», concluyó. Esa frase encierra las dos claves de la operación. La primera, que el punto final oficial de su etapa en el grupo no se firma en la sobremesa, sino en la medianoche temática de Mega, donde El Chiringuito de Jugones ha reinado durante años. La segunda, y no menor, que el informativo deportivo que él levantó continuará en la parrilla de La Sexta sin su presentador icónico: la marca sobrevive al rostro.
El azar del calendario le ha regalado además un cierre difícil de mejorar. La última entrega en el grupo será un especial dedicado a la celebración del segundo Mundial conquistado por la Selección Española, con el análisis de la generación encabezada por Lamine Yamal y la fiesta de Madrid como materia prima. La misma jornada en que RTVE ha volcado toda su tarde y su prime time en el recorrido de los campeones del equipo de Luis de la Fuente —hasta el punto de dejar en el cajón la emisión del Grand Prix de Ramón García en La 1— servirá también de escenario para que Pedrerol se despida de la casa en la que ha pasado trece años. Pocos guiones habrían escrito una coincidencia tan redonda para alguien que ha hecho del fútbol un espectáculo nocturno.
Un destino que nadie confirma y un formato que no piensa morir
La despedida llega después de que Atresmedia anunciara la pasada semana el final de su relación profesional con el periodista, una ruptura que ambas partes han presentado como una decisión de mutuo acuerdo y sin reproches públicos. Lo que no ha trascendido, y conviene subrayarlo para no confundir el ruido con el dato, es cuál será su próximo destino: no hay anuncio oficial de ninguna cadena ni confirmación del propio interesado, que por ahora guarda un silencio deliberado sobre su futuro profesional. Todo lo que circula al respecto son informaciones que apuntan a que el formato continuará la próxima temporada fuera del grupo, pero ninguna de ellas ha sido refrendada por las partes implicadas, de modo que cualquier nombre concreto pertenece todavía al terreno de la conjetura.
Sí hay, en cambio, una certeza razonable sobre la supervivencia del programa. Colaboradores del propio espacio, como Pipi Estrada, han avanzado públicamente que El Chiringuito «cambiará de ubicación», pero seguirá vivo, lo que apunta a una mudanza y no a una desaparición. La paradoja final resulta casi novelesca: en la misma jornada, un periodista se despide de dos formatos que llevan su sello y ninguno de los dos muere con él. Jugones continuará en La Sexta con otro rostro y El Chiringuito lo hará en otra casa por determinar. Trece años después de aquellos miedos iniciales que él mismo recordó en antena, Josep Pedrerol deja tras de sí dos marcas lo bastante sólidas como para caminar sin su creador. Que ese sea el legado, y no una cifra de audiencia, es probablemente el mayor elogio que puede hacerse de una etapa televisiva.
