Minnie Driver llevaba semanas alimentando su perfil con lo que ella misma bautizó como «actualizaciones desde París», retales del rodaje de ‘Emily en París‘ firmados desde la capital francesa. El último no venía de allí ni tenía nada que ver con el set: la actriz aparecía tumbada en una cama de Londres, con collarín y su mascota al lado, para contar que el coche en el que viajaba por una carretera rural del centro de Francia fue embestido lateralmente por otro vehículo que se saltó una intersección a gran velocidad. Salió del amasijo arrastrándose, tiene un esguince cervical y la producción de la temporada final de la serie de Netflix ha tenido que mover una escena.
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Un coche que no frenó en la intersección y una salida a rastras

«Tuve un accidente de coche muy grave hace unos días con mi amigo Ben y de alguna manera salimos andando. Bueno, no salimos andando, salimos arrastrándonos, pero conseguimos salir con vida», relata Minnie Driver en el vídeo, grabado en la cama y con el cuello inmovilizado. «Que quede muy claro: no fue culpa nuestra. Íbamos conduciendo por una carretera rural en mitad de Francia y un coche no se detuvo en una intersección, venía a mucha velocidad, y le dimos de lleno en el lateral». La actriz de ‘El indomable Will Hunting’ resume después su estado con el mismo desapego con el que ha contado el choque. «Estoy bien, tengo un esguince cervical y estoy realmente en shock y llorando todo el tiempo, pero me voy a curar». Nunca antes, añade, había pasado por un accidente así.
El agradecimiento más insistente de toda la grabación no va dirigido a un médico ni a un familiar, sino al vehículo. «La razón por la que no estoy muerta, sinceramente, es el coche que conducíamos», sostiene sobre el Kia EV2 en el que se desplazaban, cuyos airbags de 360 grados señala como el motivo de que ella y su acompañante sigan vivos. Consciente de lo que parece, se adelanta al reproche con una broma sobre su propio apellido: «Aunque esto categóricamente no es un anuncio de coches —imagínate que fuera eso lo que estoy haciendo—, quiero celebrar ese coche. Soy Minnie Driver, con el juego de palabras incluido. Necesito celebrar el coche que nos salvó, porque tenemos familias y gente que nos quiere, y estoy muy agradecida de estar viva». El vídeo se cierra con dos imágenes: el coche siniestrado y ella saliendo del hospital del brazo de su amigo.
El mensaje escrito bajo el vídeo y el conductor que no paró

Debajo de la grabación, la intérprete de ‘En fuga’ dejó escrito un texto que baja el tono épico del vídeo y entra en el terreno del insomnio: «Mi cerebro sigue reproduciendo el accidente, lo que es muy difícil, pero parece ser una parte necesaria del proceso de asimilarlo. Llorar también sienta bien y ayuda. Gracias a mis amigos, a mi familia, a toda la gente del trabajo y especialmente a mi amigo Ben y a su familia. Os quiero». En esa misma nota reparte los agradecimientos hacia fuera del círculo íntimo y se detiene en un desconocido: el conductor de la furgoneta que frenó y les auxilió antes de que llegaran las ambulancias.
Y con el mismo mensaje deja constancia de lo contrario. «Una mención especial al coche que redujo la velocidad, contempló la escena y se marchó sin detenerse», escribe. «Supongo que este es el Tao del mundo, la luz y la oscuridad». Minnie Driver ha estado en París buena parte del verano, desde principios de junio, y de ese periodo salieron las publicaciones que sus seguidores venían siguiendo desde el set, muy lejos del tono de esta última.
Una sola escena movida en el rodaje de la despedida

El siniestro se produjo durante una pausa y lejos del set, con la actriz fuera de servicio, y ese detalle es el que ha evitado que la sexta entrega de ‘Emily en París’ se desmonte. Las cámaras no se han detenido y el calendario apenas ha sufrido variación: solo una de las escenas previstas ha tenido que reordenarse por la situación de Minnie Driver, que además ya tenía programado un descanso en el plan de trabajo, según adelantó Deadline. La producción cuenta con que se reincorpore en cuanto se reponga del esguince, sin que haya sido necesario replantear el rodaje ni retrasar la entrega.
La serie creada por Darren Star encara con esta temporada su despedida definitiva. Las grabaciones arrancaron esta primavera y el equipo ha pasado por Grecia y Mónaco antes de volver a instalarse en París, donde quedan cuentas pendientes: qué ocurre entre Emily y Gabriel (Lucas Bravo) después de la carta que el cocinero le envió desde Grecia, con Marcello (Eugenio Franceschini) todavía en la ecuación, y qué hace Mindy (Ashley Park) con un compromiso firmado con Nicolas de Léon (Paul Forman) y una conexión con Alfie (Lucien Laviscount) que nunca terminó de apagarse.
La princesa Jane, la socia que entró a rescatar Agence Grateau

Minnie Driver se incorporó a la ficción de Lily Collins en la quinta temporada como la princesa Jane, antigua amiga de Sylvie (Philippine Leroy-Beaulieu) casada con un miembro de la realeza italiana. En el desenlace de aquella entrega, el personaje entró con dinero en Agence Grateau para sostener a su íntima y reclamó además voz en las decisiones creativas y empresariales de la casa. Darren Star puso ese mismo final en cuestión al hablar de él: «No estoy seguro de que el hecho de que el personaje de Minnie Driver, la princesa Jane, las salve sea el mejor desenlace».
Con la actriz, en cambio, el creador no tuvo ni una reserva. «Me encanta Minnie, me encanta trabajar con ella. Estuvo fantástica en la serie esta temporada y añadió un color completamente diferente a todo lo que conocíamos», declaró, antes de apuntar al ingrediente que más juego le da al personaje: «Me encanta su química con Sylvie y su falta de química con Emily». Los sustos en pleno rodaje son un capítulo recurrente del oficio y por aquí ya hemos contado alguno con final igual de benévolo, como el de Bárbara Rey, que terminó en el hospital tras un aparatoso accidente en una grabación de Prime Video.
