Saltar al contenido
Corazón

Rocío Crusset vuelve a vestirse de novia el 24 de julio en una capilla de Ibiza: la hija de Mariló Montero y Carlos Herrera ha exigido silencio a sus invitados

Pedro Serrano González
6 min 215
crusset boda españa

No hubo bastante con Nueva York. Rocío Crusset, hija de Carlos Herrera y Mariló Montero, y el financiero neoyorquino Charlie Schein volverán a darse el «sí quiero» el próximo 24 de julio, esta vez en Ibiza y con una consigna que la pareja ha repetido a cada invitado como si fuera una cláusula del contrato: discreción absoluta. Así lo adelanta Vanitatis, que ha podido conocer la fecha y el escenario de un segundo enlace que los novios habían logrado mantener en secreto y que llega apenas dos meses después de aquella ceremonia íntima celebrada al otro lado del Atlántico. La modelo sevillana, que lleva dos de los apellidos más reconocibles del país, ha decidido que su historia también merecía celebrarse en casa.

Te recomendamos

Una capilla, un viernes de julio y una lista de invitados obligada al silencio

El plan, según ha trascendido, es tan sencillo en su enunciado como cuidadosamente blindado en su ejecución: una parte religiosa en una pequeña capilla de la isla mediterránea y, después, una celebración que se prolongará hasta altas horas de la madrugada. La elección de un viernes no es casual, sino una cortesía logística con los asistentes, que podrán desplazarse sin agobios y estirar el fin de semana en la isla una vez apagada la música. Y la elección de Ibiza tampoco es evidente: Sevilla es el cuartel general de Rocío Crusset cada vez que pisa España, el lugar donde hace vida y donde reside buena parte de su círculo más íntimo, de modo que el destino balear responde más a un deseo estético —veraniego, luminoso, alejado del bullicio— que a la costumbre familiar.

La petición de silencio a los invitados tiene, además, una explicación muy concreta y muy reciente. La pareja ya intentó que su primer enlace pasara inadvertido y no lo consiguió: la boda de Nueva York, celebrada el 30 de mayo, se filtró apenas unos días antes de que se produjera. Escarmentados, los novios han decidido esta vez cerrar el grifo desde el principio, y el resultado es que se conocen poquísimos detalles del que será su segundo enlace. Ni el menú, ni la lista completa de asistentes, ni ese secreto que en toda boda se guarda bajo llave hasta el último minuto: el vestido. Ni siquiera se sabe si lo firmará ella misma, aunque la hipótesis es más que razonable, porque Rocío Crusset ya diseñó el de su primera ceremonia —cosido después por una amiga modista, tal y como confesó el propio Carlos Herrera— y colaboró con Nicolás Montenegro en el de su cuñada, Blanca Llandrés, para el enlace del pasado octubre. Con Ibiza como telón de fondo, todo apunta a un aire boho, y con medio círculo de la novia afincado en Sevilla, es previsible que la moda andaluza —que vive un momento dulce— se adueñe de los looks de las invitadas.

Del anonimato en Manhattan a la boda familiar: la historia de un noviazgo a prueba de focos

La discreción no es una pose de última hora, sino la marca de fábrica de esta relación. Rocío Crusset y Charlie Schein llevaban años saliendo cuando su romance seguía siendo prácticamente invisible en España, sencillamente porque compartían vida en Nueva York, la ciudad en la que la modelo se instaló hace tiempo, donde concentra el grueso de su trabajo y donde conoció al hombre que hoy es su marido. El noviazgo no se hizo oficial hasta que Mariló Montero se coronó ganadora de MasterChef Celebrity y Schein apareció en la final como uno más del clan, aplaudiendo a la presentadora. Antes ya había participado en algunos acontecimientos familiares y se había dejado ver en las citas más tradicionales de la capital andaluza, de la Feria de Abril a la Semana Santa, siempre en un segundo plano, sin ninguna intención de acaparar los focos que su pareja atrae de forma inevitable.

Aquella primera boda neoyorquina fue exactamente lo que la pareja quería que fuese: una ceremonia mínima, de puertas adentro, con unos pocos familiares y amigos. Hasta Manhattan viajaron la madre de la novia, el padre acompañado de su actual esposa, Pepa Gea, y las hijas de esta, además de Alberto Herrera y Blanca Llandres, que se plantaron allí pese a haber sido padres de su primer hijo apenas unas semanas antes. Precisamente ese formato tan reducido explica el segundo enlace: quedó mucha gente fuera, muchos afectos sin abrazar, y la modelo no ha querido renunciar a celebrar su amor también en su país, con los suyos, sin las restricciones de aforo emocional que impuso la Gran Manzana.

El fin de semana más nupcial del verano

El 24 de julio no será, además, una fecha cualquiera en el calendario social del verano. La boda de Rocío Crusset y Charlie Schein abre lo que se perfila como el fin de semana más nupcial de la temporada: un solo día después se casa Susanna Griso, cuyo enlace con Luis Enríquez lleva semanas alimentando titulares, y también Isabel de Habsburgo-Lorena Borbón-Dos Sicilias, nieta del infante don Carlos y de la princesa Ana de Orleans. Tres celebraciones en cuarenta y ocho horas que obligarán a más de un invitado a hacer malabares con la agenda y con la maleta.

Queda por ver si el blindaje funciona esta vez o si Ibiza, que no es precisamente una isla discreta en julio, acaba delatando lo que Nueva York ya delató en mayo. Lo que está claro es que la hija mayor de Carlos Herrera y Mariló Montero ha construido su vida sentimental exactamente al revés de como suele hacerse en este país: primero el silencio, después el amor, y solo al final —y a regañadientes— la fotografía.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *