Luitingo ha preferido no entrar al trapo. Preguntado por la delicada relación entre Kiko Rivera y su madre, Isabel Pantoja, el cantante sevillano optó por la diplomacia y esquivó la polémica con un mensaje genérico de buenos deseos, sin tomar partido ni valorar el culebrón familiar. «Yo les deseo a todo el mundo mucha salud, que todo el mundo tenga amor, felicidad y una vida buena y tranquila», declaró a Europa Press, dejando claro que no piensa convertirse en juez de una historia que no es la suya.
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El artista realizó estas declaraciones en Sevilla, minutos antes de subirse al escenario de su espectáculo «En mi sitio», dentro del ciclo «Patio de Triana», donde interpretó algunos de sus temas propios. Visiblemente emocionado y algo nervioso, el cantante quiso zanjar el asunto cuanto antes para centrarse en la actuación. «Ya después hablaremos, voy a cantar, si no me pongo a llorar rápido, ¿vale?», bromeó, restando dramatismo a una pregunta que lleva semanas persiguiendo a todo el entorno de la tonadillera.
Un artista que respeta el negocio del corazón
Lejos de criticar a quienes viven de airear la intimidad ajena, Luitingo se mostró comprensivo con el mundo de la prensa rosa, en el que él mismo se ha visto envuelto en más de una ocasión. «Como cualquier tipo de mundo tiene su pro, su contra; cada uno da su opinión», reflexionó el sevillano, que quiso poner en valor la legitimidad del oficio. «Igual que yo gano dinero de la música, la gente gana dinero del corazón, lógicamente», admitió, en una respuesta que evitó cualquier reproche y que confirmó su intención de mantenerse al margen de la guerra mediática.
Con esa actitud conciliadora pero prudente, Luitingo sorteó con habilidad una de las preguntas más incómodas del momento en la crónica social. Ni una palabra sobre si Kiko Rivera e Isabel Pantoja deberían reconciliarse, ni valoración alguna sobre los motivos de su distanciamiento. Solo un deseo de paz para todos y un rápido cambio de tercio hacia lo que de verdad le importa: la música.
Por qué se le pregunta: su vínculo con el clan a través de Jessica Bueno

La insistencia de la prensa en conocer su opinión no es casual. Luitingo, cuyo nombre real es José Luis Romero Magro, mantiene un vínculo indirecto con la familia Pantoja: fue pareja de Jessica Bueno, la modelo con la que se emparejó en la casa de Gran Hermano VIP y de la que se separó en 2025. Y Jessica Bueno es, precisamente, la madre del primer hijo de Kiko Rivera, Francisco, es decir, el primer nieto de Isabel Pantoja. Ese parentesco convierte al artista en una fuente codiciada cada vez que el clan vuelve a ser noticia.
El cantante, natural del sevillano barrio de Triana y finalista de la octava edición de Gran Hermano VIP en 2023, ha sabido rentabilizar aquel tirón televisivo para impulsar su verdadera pasión, la música, con la que recorre ahora los escenarios andaluces. Consciente de que su relación pasada lo sitúa en la órbita del culebrón familiar más mediático del país, ha aprendido a torear las preguntas con una sonrisa y sin dejarse arrastrar a un terreno que no le corresponde.
El deshielo, aún frágil, entre Kiko Rivera e Isabel Pantoja
Las palabras de Luitingo llegan en un momento especialmente sensible para la relación entre madre e hijo. Tras más de cinco años sin apenas contacto, marcados por reproches públicos y disputas familiares, Kiko Rivera e Isabel Pantoja protagonizaron esta primavera un tímido acercamiento, con llamadas telefónicas de por medio y un reencuentro que el DJ resumió con un contundente «somos madre e hijo». Un deshielo largamente esperado por los seguidores de la saga.
Sin embargo, la reconciliación sigue siendo un terreno resbaladizo, y cualquier gesto público de uno u otro se analiza con lupa. En ese clima de máxima expectación, la respuesta esquiva de Luitingo resulta casi un ejercicio de prudencia: en un entorno donde todos opinan y toman partido, el sevillano ha elegido el camino menos ruidoso, el de desear paz a todo el mundo y guardarse para sí cualquier valoración sobre una herida familiar que solo a sus protagonistas corresponde cerrar.
