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Corazón

La mujer invisible en el estreno de Sheila Casas: su nuevo novio venía de una relación paralela que rompió su matrimonio

Pedro Serrano González
5 min 218
La mujer invisible en el estreno de Sheila Casas: su nuevo novio venía de una relación paralela que rompió su matrimonio

Detrás de cada romance que estalla en las portadas suele haber alguien mirando las fotos desde el otro lado, y esta vez no es una excepción. El noviazgo de Sheila Casas con el empresario Sergio González Sobrino, confirmado hace apenas diez días con imágenes de ambos besándose en Ibiza, ha dejado una damnificada silenciosa: la mujer con la que él mantenía una relación hasta hace muy poco y que, según ha desvelado la periodista Beatriz Cortázar, fue el verdadero motivo de la ruptura de su segundo matrimonio.

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Conviene despejar el equívoco desde el primer párrafo, porque la historia se presta a la lectura fácil y la lectura fácil sería injusta. La hermana de Mario Casas no ha roto ningún matrimonio ni ha aparecido en la vida del empresario para desplazar a nadie. El triángulo, si es que existió, pertenece por completo al pasado de él.

«Mantenía una relación con otra mujer», según su entorno

La mujer invisible en el estreno de Sheila Casas: su nuevo novio venía de una relación paralela que rompió su matrimonio

La secuencia, tal y como la ha reconstruido la citada periodista, resulta bastante nítida. El presidente del Grupo Montana estuvo casado en segundas nupcias con la madre de dos de sus hijos, un matrimonio que arrastraba una crisis prolongada. Y esa unión terminó de romperse por una razón concreta: «Según me cuentan del entorno de Sergio, mantenía una relación con otra mujer, motivo por el que también se divorció meses atrás de su segunda esposa, tras una temporada larga de crisis».

Esa otra mujer, descrita como «discreta y ajena al ruido mediático», carece de nombre público y de rostro conocido. Y es precisamente ella, y no la actriz, quien ocupa el incómodo papel que la crónica rosa lleva un siglo bautizando de la misma manera. «Siempre hay un tercero o tercera en discordia a quien esta noticia le coge sin tiempo para digerir una realidad que, a lo mejor, no estaba tan cerrada», apunta la periodista, dibujando así el retrato de alguien que ha descubierto por las páginas de una revista que su historia había terminado del todo.

Es importante subrayar el terreno en el que nos movemos. La información procede del entorno del propio empresario y no ha sido confirmada por ninguno de los implicados. No hay imágenes, ni fechas concretas, ni testimonio directo de la mujer aludida, que ni siquiera ha sido identificada. Lo que hay es el relato de quienes lo rodean, contado a una periodista que lleva desde finales de junio adelantando cada paso de este noviazgo.

Un empresario de perfil bajo y biografía movida

Poco tiene de intruso en el mundo del famoseo el hombre que ha devuelto la ilusión a la abogada. A punto de cumplir cincuenta años, reside en la exclusiva urbanización de La Finca, en Pozuelo de Alarcón, preside una compañía dedicada a la adquisición de sociedades y arrastra una biografía profesional con episodios llamativos: fue representante de futbolistas y en 2011 llegó a estar a las puertas de comprar el Rayo Vallecano al frente de un grupo inversor. Es padre de cinco hijos fruto de tres relaciones distintas y ha optado siempre por mantenerse lejos de los focos.

Su irrupción en la vida pública de la hermana del actor tuvo, además, un componente involuntariamente cómico. Cuando se publicaron las primeras imágenes de la pareja, medio país reparó en un parecido físico notable entre el empresario y Álvaro Muñoz Escassi, la anterior pareja de ella. El jinete lo despachó con sorna desde el plató: «Como se parezca a mí, pobrecito». Y ella zanjó la comparación con menos paciencia: «Como forma de ser, físico no se parecen en nada».

«Nos estamos conociendo. Ha saltado demasiado pronto»

La mujer invisible en el estreno de Sheila Casas: su nuevo novio venía de una relación paralela que rompió su matrimonio

La protagonista de esta historia, que nunca ha buscado el ruido y que se gana la vida en un despacho, ha llevado el asunto con una prudencia que contrasta con la velocidad de los titulares. Cuando estallaron las primeras fotos reconoció, con desarmante sinceridad, que aquello era «una faena», y días después administró expectativas con una frase que debería enmarcarse en cualquier redacción de corazón: «Nos estamos conociendo. Ha saltado demasiado pronto, si no, no se sabría».

A quienes ya la casaban se encargó de bajarlos del guindo con humor: «Necesitaría un psicólogo si al mes estoy pensando en boda». Y del hombre en cuestión ofreció el único retrato que le interesa dar: «Sergio es un hombre caballeroso, servicial, te cuida». Ni él ha hablado, ni parece que vaya a hacerlo, fiel a esa discreción que ha cultivado durante décadas.

Queda, sin embargo, la figura que nadie fotografía y de la que nadie sabe el nombre. Una mujer anónima que, según el relato del entorno, compartió meses de la vida de este hombre y que ha tenido que enterarse del final definitivo de su historia mientras hojeaba una revista o deslizaba el dedo por una pantalla. Es el peaje invisible de las relaciones que se estrenan en público: alguien siempre paga la factura sin salir en la foto.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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