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Corazón

Se llevan de madrugada el Audi Q7 de Kiko Rivera y él pide ayuda a sus seguidores: «Ya está denunciado»

Pedro Serrano González
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Se lo llevaron de madrugada y por la mañana ya estaba pidiendo ayuda a sus seguidores. A Kiko Rivera le han robado el coche, un Audi Q7 gris, y él mismo lo ha contado en sus redes con los datos del vehículo por delante para facilitar que alguien lo localice. «Anoche me robaron mi Audi Q7 gris», escribió. «Si alguien lo ve o tiene cualquier información, por favor que avise a las autoridades. Ya está denunciado».

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El DJ recurrió a Instagram de urgencia, con evidente enfado pero sin perder los papeles, para alertar a su comunidad y pedir colaboración ciudadana. La denuncia ya está en manos de las fuerzas de seguridad, que investigan el suceso para intentar dar con el paradero del todoterreno cuanto antes.

«Detrás de cada coche hay un esfuerzo y horas de trabajo»

Lo más interesante de su reacción no es el enfado, que se le presupone, sino dónde pone el acento. El andaluz quiso dejar claro que el coche no era un capricho sino una herramienta: «Me da mucha rabia, detrás de cada coche hay un esfuerzo y horas de trabajo. Es una herramienta necesaria hoy en día». Un matiz nada casual viniendo de alguien cuyo trabajo consiste, literalmente, en desplazarse de sala en sala para pinchar.

Y por encima de todo, la frase con la que cerró el asunto y que resume el tono con el que ha decidido encajarlo: «Lo importante es que no nos ha pasado nada a ninguno». Es decir, el susto podría haber sido mucho peor. Nadie estaba dentro, nadie se cruzó con quien se lo llevó y el daño se queda en lo material, que es lo único reemplazable de toda esta historia.

Sus seguidores no tardaron en volcarse compartiendo la alerta, que es exactamente lo que él buscaba al hacerlo público. En estos casos, la difusión masiva de las características del vehículo suele ser tan útil como la propia denuncia: cuantos más ojos, más difícil resulta mover un coche de esas características sin llamar la atención. Un todoterreno de gama alta es, además, un objetivo clásico de las bandas dedicadas a este tipo de sustracciones, que suelen actuar de noche y en cuestión de minutos.

Ahí está, precisamente, el motivo por el que el músico ha optado por contarlo en lugar de callárselo. Con más de un millón de personas siguiéndole a diario, su altavoz es infinitamente más rápido que cualquier otro cauce, y el mensaje se ha replicado en cuestión de minutos por toda Andalucía. Es la parte útil de la fama: cuando algo se convierte en noticia, medio país está pendiente de un coche que, de otro modo, no le importaría a nadie.

Un revés en su mejor momento personal

El golpe le llega, además, en una etapa especialmente dulce. El hijo de Isabel Pantoja acaba de celebrar sus siete meses de relación con Lola García, y su vida privada venía ocupando titulares por motivos mucho más amables que este. De ahí que el propio exconcursante de Supervivientes hable de varapalo inesperado: no entraba en los planes de nadie terminar la semana denunciando un robo.

Conviene recordar que el músico lleva meses instalado en el foco por asuntos bastante más espinosos, desde el estado de la finca familiar hasta sus continuos rifirrafes públicos. En ese contexto, un robo tiene algo de recordatorio incómodo: por muy expuesta que esté una vida, hay contratiempos que llegan igual que a cualquiera, y que no distinguen entre famosos y anónimos.

Los robos a rostros conocidos, una racha que no cesa

El caso se suma a una lista incómoda que no para de crecer. Hace apenas unos días, la casa de Lamine Yamal sufrió un intento de robo que acabó con su padre reaccionando furioso ante las cámaras. Antes hubo otros muchos: viviendas de futbolistas asaltadas mientras jugaban, cantantes desvalijados en plena gira, presentadores que han tenido que reforzar la seguridad de sus casas. La exposición pública tiene una cara B que rara vez se cuenta.

La diferencia, en este caso, es el tono. No ha habido reproche a nadie, ni bronca, ni acusaciones lanzadas al aire. Solo un aviso, una petición de ayuda y una constatación: lo material se recupera o se sustituye, y lo demás está intacto. Mientras tanto, el vehículo sigue en paradero desconocido y la investigación, abierta. Si alguien ve un Audi Q7 gris circulando donde no debe, ya sabe qué hacer.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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