Isabel Preysler y Julio Iglesias vuelven a demostrar su inquebrantable lealtad después de que la «reina de corazones» haya aprovechado su aniversario en Miami para defender al artista de las graves acusaciones que afronta.
Te recomendamos

Un mes sin dejarse ver juntos enciende las alarmas: ‘De lunes a viernes’ debate si Rocío Carrasco y Fidel Albiac están en crisis o lo fingen a propósito

Carmen Borrego se duele de «una nueva guerra» por el ático de su madre mientras una discípula de María Teresa dicta sentencia: «El reality fue su gran error»

El robo del coche de Kiko Rivera acaba en cuatro horas: la Guardia Civil localiza su Audi Q7 tras el aviso viral y el DJ respira desde un avión

«Recomiendo mucho los kikos de Grefusa y el césped de Verdegreen»: Irene Rosales desarma el boicot de Kiko Rivera con una sonrisa y dos anuncios gratis
Este 18 de febrero, la icónica mansión de Puerta de Hierro ha amanecido blindada y en silencio, pero no por falta de celebraciones. Isabel Preysler ha soplado las velas lejos de Madrid, concretamente en Miami, rodeada de sus hijos Chábeli, Julio Jr. y Enrique Iglesias. En una íntima conversación telefónica con su revista de cabecera, Isabel ha desvelado un secreto guardado durante décadas: no cumple 75 años, sino 76. Un error de la prensa que ella, con su habitual elegancia, decidió no desmentir en su día y que ahora corrige con la serenidad que le otorga su actual momento de paz.
Un cumpleaños marcado por la sombra judicial sobre Julio Iglesias
A pesar de la felicidad por el reencuentro familiar y la reciente llegada de su nuevo nieto —el cuarto hijo de Enrique y Anna Kournikova—, la voz de Isabel se ha tornado grave al abordar el tema que más le inquieta en este momento. Por primera vez, la socialité se ha pronunciado sobre las denuncias por presunto acoso y agresión sexual que recaen sobre su primer marido, Julio Iglesias, por episodios supuestamente ocurridos en 2021.
Isabel no ha dudado en calificar estas acusaciones de «infamia», asegurando que le duele profundamente el daño irreparable que se está causando a la reputación y salud del cantante. «Conozco muy bien a Julio y es totalmente incapaz de cometer las cosas tan horribles de las que le están acusando de manera tan llena de maldad», ha sentenciado, elevando su defensa a un acto de amor y lealtad hacia el padre de sus tres hijos mayores.
El pacto indestructible entre la expareja
Este apoyo público de Isabel no es unidireccional. La relación entre ambos ha mutado con el tiempo de un matrimonio prematuro a una admiración mutua inquebrantable. Cabe recordar que hace tres años fue el propio intérprete de «La vida sigue igual» quien salió en defensa de Isabel tras su ruptura con el premio Nobel Mario Vargas Llosa, calificándola de «madre ejemplar y maestra de la vida».
Preysler reconoce en sus memorias, Mi verdadera historia, que Julio fue el hombre que la sacó de la adolescencia y que, a pesar de que su unión terminó hace décadas, siempre se tendrán el uno al otro si surge una necesidad. Incluso ha llegado a confesar que, con la madurez actual, se volvería a casar con él, aunque de una forma menos precipitada que aquella boda que cambió su destino tras llegar a España desde Manila.
Ausencias y nuevos horizontes en la saga Preysler
Aunque la celebración en Florida ha sido el bálsamo perfecto, Isabel ha sentido las ausencias de sus nietos residentes en Doha y de su hija Tamara Falcó, quien tuvo que regresar a Madrid de forma inminente para cumplir con sus compromisos profesionales en El Hormiguero. No obstante, la «reina de corazones» encara los 76 años convertida en un símbolo de sofisticación que trasciende generaciones.
Mientras la justicia aclara los «turbios asuntos» que rodean al artista en Punta Cana y Bahamas, Isabel se mantiene como el pilar central de una familia que, a pesar de las distancias geográficas y las tormentas mediáticas, permanece más unida que nunca. Su aniversario no ha sido solo una cifra, sino una reivindicación de su historia y de los hombres que, para bien o para mal, han definido su leyenda.
