El estilismo de Manuel Carrasco se ha convertido en uno de los focos de debate del verano, y no tanto por la ropa en sí como por la oleada de comentarios homófobos y machistas que ha desatado. En ese cruce de reacciones ha querido mojarse Carlota Corredera, que desde el plató de D Corazón se ha puesto abiertamente del lado del cantante, ha aplaudido su respuesta a los ataques y le ha lanzado una petición muy concreta: «que no se calle». Una intervención que, como suele ocurrir con la periodista gallega, ha vuelto a encender las redes sociales tanto entre quienes la respaldan como entre quienes la critican.
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El origen: un vestuario que desató los insultos
El detonante de toda esta conversación ha sido el llamativo vestuario que Manuel Carrasco ha lucido en sus últimos conciertos, con abundancia de tirantes, flecos, colores vivos e incluso algún escote «palabra de honor». Lejos de pasar desapercibido, ese estilismo desató en los vídeos de sus actuaciones una lluvia de comentarios despectivos que cuestionaban su masculinidad. El artista, lejos de esconderse, decidió plantar cara con un mensaje que corrió como la pólvora: «Dicen que así vestido parezco gay, maricón o demasiado femenino para ser un hombre. ¿Te parezco femenino? ¿Y qué?», respondió con desdén, dejando claro que ese tipo de reproches le afectan más bien poco.
Aquella réplica, entendida por buena parte del público como un alegato contra la homofobia y los estereotipos de género, fue muy aplaudida y colocó al cantante en el centro de la actualidad. Es precisamente sobre ese discurso sobre el que ha querido pronunciarse Carlota Corredera, sumándose a las voces que han celebrado la actitud del intérprete y elevando el asunto a un debate más amplio sobre la libertad para vestir y comportarse sin tener que rendir cuentas a nadie.
El respaldo de Carlota Corredera y sus ejemplos
Durante su intervención en D Corazón, Carlota Corredera transmitió su «enhorabuena» a Manuel Carrasco por comportarse con total libertad y por entonar lo que definió como un potente discurso contra los estereotipos y las «machistadas». La comunicadora fue un paso más allá y le pidió directamente «que no se calle», que siga reivindicándose en público y mostrándose fiel a sus principios pese al ruido. Para reforzar su argumento, la periodista recurrió a dos ejemplos del mundo del deporte que, a su juicio, encarnan esa misma actitud.

Corredera citó a los futbolistas Héctor Bellerín y Borja Iglesias como «hombres heterosexuales que reivindican la feminidad», poniendo el foco en cómo también ellos han tenido que lidiar con ataques por salirse de los cánones tradicionales de masculinidad. «A Borja Iglesias le llamaron maricón por pintarse las uñas, y en Vigo hubo una campaña en la que todas las personas del Estadio de Balaídos se pintaron las uñas para apoyarle», recordó con orgullo la periodista, gallega como ese gesto colectivo, que puso como muestra de que el respaldo social puede imponerse a los insultos.
🕺 Hacemos un repaso de los maravillosos estilismos de @manuelcarrasco_, y sí, lo tenemos claro, brilla con estilo propio ✨
— DCorazón (@DCorazon_TVE) July 4, 2026
🫶 #DCorazón pic.twitter.com/7d0D4lAqjG
Una defensa que vuelve a dividir a las redes
La toma de partido de Carlota Corredera no ha tardado en generar reacciones encontradas, algo habitual cada vez que la periodista se pronuncia sobre asuntos de este calado. Mientras un sector del público ha aplaudido su defensa de la libertad individual y su alegato contra la homofobia, otro ha cuestionado el tono y el enfoque de sus palabras, en un debate que se ha trasladado de inmediato a las redes sociales. La comunicadora, lejos de rehuir la polémica, se ha reafirmado en su mensaje, consciente de que sus intervenciones rara vez dejan indiferente.
El episodio, en cualquier caso, sirve para constatar cómo un simple cambio de vestuario puede convertirse en un fenómeno que desborda el terreno musical y se instala en la conversación social. Manuel Carrasco, que ha optado por responder a los ataques sin perder la sonrisa, cuenta ahora con el respaldo explícito de una de las voces más reconocibles de la televisión del corazón. Y, mientras el debate sobre la masculinidad y la libertad para expresarse sigue su curso, la petición de Carlota Corredera resuena con fuerza: que nadie, ni el cantante ni quienes le defienden, tenga que callarse por vestir o comportarse como quiera.
