La familia más numerosa y feliz del atletismo español acaba de crecer. Ana Peleteiro y su marido, el también atleta Benjamin Compaoré, se han convertido en padres de su segundo hijo en común, León, nacido este 1 de julio de 2026. La medallista olímpica ha compartido las primeras imágenes del recién nacido, al que ha definido como «el latido que faltaba» en sus vidas, y con su llegada la pareja arranca, en sus propias palabras, el verano más especial que recuerdan: ya son siete en casa.
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La llegada de León, su «bebé arcoíris»
El anuncio, cargado de emoción, llegó de la mano de la propia Ana Peleteiro. «León Compaoré Peleteiro. 01 de julio de 2026. Solo tú, nuestro bebé arcoíris, podías llegar al mundo de una forma tan especial, bajo la magia de la luna de fresa. El nacimiento con el que tanto soñamos… y tú lo hiciste aún más perfecto. Mi parto soñado», escribió la atleta junto a las primeras fotografías del pequeño. Unas palabras que rebosan felicidad y que ponen el broche a un embarazo vivido con una ilusión desbordante.

La expresión «bebé arcoíris» encierra además un significado especialmente delicado. La pareja ya había hablado de su «angelito en el cielo», y fue en las pasadas navidades cuando anunciaron, emocionados, que ese ángel les había enviado «el regalo más grande, bonito y especial» con la noticia del embarazo. Tras nueve meses de espera, ese sueño se ha hecho realidad con un bebé que, según ambos, ha conseguido cambiarles el mundo por completo.
Un nombre con fuerza y una tradición familiar
La elección del nombre no es casual y esconde un doble guiño. Por un lado, León mantiene una tradición dentro de la familia, ya que empieza por L, igual que el de su primera hija en común, Lúa. Por otro, se trata de un nombre con un significado poderoso: de origen latino, León se asocia con la fuerza y la majestuosidad, y simboliza la fiereza del animal que le da nombre, además del poder y la justicia. También se interpreta como el hombre fuerte y sabio.
Es, en definitiva, una elección tan original como cargada de simbolismo, en línea con una pareja que ha convertido cada detalle de esta etapa en algo profundamente personal. Un nombre breve, contundente y luminoso para el nuevo miembro de un clan que no deja de sumar motivos de celebración.
Una familia de siete y un embarazo vivido sin presiones
Con la llegada de León, la de Ana Peleteiro y Benjamin Compaoré se consolida como una auténtica «superpandilla». A la pequeña Lúa se suman las tres hijas del atleta, Cassandra, Olympia e Iris, entusiasmadas con su papel de hermanas mayores. Una familia numerosa, diversa y unida que la pareja ha ido construyendo desde que se casaron en Galicia en septiembre de 2023, sellando una historia de amor que se fraguó al calor del deporte.
Fiel a su carácter, la medallista olímpica ha vivido estos nueve meses en plena forma y sin dejar de entrenar en ningún momento, compaginando la recta final del embarazo con planes tan familiares como la barbacoa que organizaron hace apenas unos días para celebrar la noche de San Juan. Y lo ha hecho, sobre todo, desde la calma. «Me estoy permitiendo disfrutarlo sin exigencias estéticas», confesaba en Women’s Health, reivindicando que a las mujeres, y muy especialmente a las deportistas que deciden ser madres, «se nos exige mucho a nivel estético». Sin expectativas ni presiones, Ana ha fluido hasta llegar a ese «parto soñado» que ya forma parte de su historia más feliz.
