Golpe de efecto en plena mañana. La policía se presentó este miércoles en la sede de EDA TV, el canal de Youtube de la madrileña calle de Lagasca en el que trabaja el agitador ultra Vito Quiles, con una orden de busca y captura para detenerlo. Los agentes, sin embargo, se marcharon de vacío: Vito Zoppellari Quiles no se encontraba en la redacción, ya que buena parte de su actividad la desarrolla en la calle. Que la detención se intentara en su medio de comunicación ha disparado el revuelo mediático en torno a una de las figuras más polémicas y judicializadas del panorama español.
Te recomendamos

Supervivientes All Stars ya tiene fecha de estreno: Telecinco abrirá La Palapa el 3 de septiembre y adelanta la aventura al final del verano

La organización del Orgullo de Madrid cancela el concierto de Omar Montes tras una lluvia de críticas

Última Hora: Kiko Rivera consolida su reconciliación con Isabel Pantoja mediante una nueva e íntima visita a Canarias

Joaquín Caparrós inicia la batalla contra un cáncer de colon arropado por el mundo del fútbol
Una detención frustrada en la sede de su propia televisión
Según ha adelantado El País, los agentes acudieron a las oficinas del canal con la orden judicial bajo el brazo, pero el agitador ultra no estaba allí en ese momento. De momento se desconoce de cuál de las numerosas causas abiertas contra él deriva exactamente la medida, una incógnita que ni su propio entorno ha logrado despejar. La imagen de la policía personándose en un canal de televisión para arrestar a uno de sus colaboradores ha bastado para convertir el episodio en el tema del día.
Su abogado, el penalista Juan Gonzalo Ospina, confirmó los hechos y cargó contra la actuación, a la que calificó de «medida desproporcionada». «Es un despropósito porque podían habérselo comunicado a él o al procurador, o acudir al domicilio particular, no al de la empresa», protestó el letrado, que admitió desconocer de cuál de las cinco causas que pesan sobre su cliente procede la orden. El propio Quiles se encargó de difundir lo ocurrido en sus redes, fiel a su costumbre de convertir cada episodio judicial en un altavoz.
Su relato: acusa al Gobierno de «perseguir a sus rivales»

Lejos de rehuir el foco, el agitador se presentó como víctima de una maniobra política. «Un juez ha ordenado detenerme tras una campaña de denuncias masivas del entorno de Sánchez tras mi encuentro con Begoña Gómez. El Gobierno utiliza la justicia para perseguir a sus rivales sin motivo, pero luego se victimizan cuando juzgan su corrupción. Ni un paso atrás», escribió en X, sin precisar por qué causa se le busca.
El mensaje encaja con la estrategia habitual de Vito Quiles, exjefe de prensa de Alvise Pérez, que ha hecho de la confrontación y de su enfrentamiento con el Ejecutivo su principal seña de identidad. La realidad, sin embargo, es que su historial judicial es abultado y no se reduce a un único frente: son varias las causas, con orígenes muy distintos, las que se acumulan sobre él.
Cinco frentes judiciales y una acreditación de prensa retirada
El agitador está encausado por un presunto delito de odio contra una persona con discapacidad que en 2024 se manifestaba contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso: la Fiscalía pide para él dos años de cárcel y su inhabilitación para ejercer el periodismo durante cinco. A ello se suma un procesamiento por presunta revelación de secretos y acoso contra la presidenta de Red Eléctrica, Beatriz Corredor, después de difundir en redes la dirección de su domicilio tras el gran apagón del 28 de abril de 2025.
La causa más gravosa la instruye un tribunal de Sevilla por presuntas injurias y calumnias contra el secretario general de FACUA, Rubén Sánchez: la acusación particular reclama nueve años de prisión y 60.000 euros de indemnización. El propio Rubén Sánchez ha aclarado en X que la orden de busca y captura no procede de su caso. Otras dos denuncias, la de Begoña Gómez por un supuesto acoso en una cafetería y la de la analista Sarah Santaolalla a las puertas del Senado, fueron archivadas en mayo al no apreciar los jueces agresión alguna.
El culebrón no se queda en los juzgados. El pasado mes de mayo, el Congreso retiró durante tres meses la acreditación de prensa al agitador, que había grabado y emitido imágenes del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en una zona no autorizada de la Cámara. Con este nuevo capítulo, la figura de Vito Quiles vuelve a situarse en el centro de la diana mediática, esta vez con la policía llamando a la puerta de su propia televisión.
