La televisión en abierto perdió el sábado contra un canal que hay que pagar para ver. El Noruega–Inglaterra de cuartos del Mundial, un partido sin España, emitido a las once de la noche y solo disponible en DAZN, firmó un 14,1% con 1.081.000 espectadores y se llevó por delante absolutamente toda la oferta generalista de la jornada. Ninguna cadena en abierto se le acercó. Y en la prórroga, ya de madrugada, la cuota se disparó hasta un pasmoso 22,4%. Cuando el fútbol se muda a la televisión de pago y aun así gana, la conclusión incomoda a todo el sector.
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Un canal de pago manda en el prime time y las temáticas ganan el día
Conviene medir bien la dimensión de lo ocurrido, sin caer en la tentación del titular fácil: no fue un récord. El choque entre noruegos e ingleses es la 51ª emisión más vista de la historia de la televisión de pago en España, aunque sí se convierte en la segunda más seguida de los últimos siete años y en el partido más visto de este Mundial dentro del universo de suscripción. Lo verdaderamente demoledor no es la marca histórica, sino la comparación con lo que ofrecía la competencia gratuita: lo más visto del abierto en toda la noche fue el cine de La 1, con ‘El secreto de Adaline’ y su 11,6% y 984.000 seguidores. Es decir, un partido de pago, a deshora y sin la Selección, batió al mejor producto gratuito del país. El resultado agregado del día ratifica el vuelco: el conjunto de las temáticas de pago se erigió en la oferta más vista de la jornada con un 15,2%, por delante de todas las generalistas.
Entre las cadenas convencionales, La 1 volvió a mandar con un 12,8%, sostenida por un doble motor: el fútbol que sí le pertenece y la Fiesta de San Fermín, cuyo sexto encierro despuntó hasta un espectacular 61,9% con 980.000 espectadores pegados al televisor a las ocho de la mañana. Detrás se colocó Antena 3 con un 11,6%, con el consuelo de firmar tanto el Minuto de oro de la jornada —a las 14:57, con ‘La Ruleta de la Suerte‘ reuniendo a 2.074.000 personas— como la emisión más vista del día, su informativo de sobremesa, que arrasó con un 21,5% y 1.917.000 seguidores. Y aquí llega el dato que retrata el momento de Telecinco: la cadena de Mediaset cerró el sábado con un 7,2% y, lo que es más grave, en quinta posición, superada no solo por sus dos grandes rivales sino también por el bloque de las autonómicas, que sumó un 7,5%.
El 7,2% de Telecinco: sin récord negativo, pero sin suelo a la vista
Toca aquí un ejercicio de honestidad estadística que no todos están haciendo. Ese 7,2% ha circulado desde primera hora como «uno de los peores días de la historia» de la cadena, y no lo es. De hecho, es una subida de casi dos puntos respecto al viernes, cuando la cadena se desplomó hasta un 5,3% que sí constituye su marca más baja en un solo día desde que existe, tal y como contamos entonces. El problema de Telecinco no es este sábado concreto: es que el sábado normal ya se parece a lo que antes era una catástrofe. La cadena ha batido su récord negativo tres veces en apenas nueve días, acumula quince jornadas consecutivas sin superar el 8% de cuota y arrastra un acumulado mensual del 6,8%. Junio fue el peor junio de su historia con un 8,3% y la temporada que acaba de cerrar, con un 8,9%, es la más baja jamás registrada y la quinta consecutiva marcando mínimo. La estadística más elocuente de todas: cinco de los diez peores días de la historia de la cadena se han producido en 2026.

La radiografía franja por franja no ofrece consuelo. Sus informativos de sobremesa se quedaron en un raquítico 6,6% con 589.000 espectadores, a casi quince puntos del líder de la franja, y la edición nocturna apenas alcanzó un 8,9%. En la tarde, ‘Fiesta’ logró un 9,7% y 673.000 seguidores, un dato que suena decente en el contexto de la cadena pero que esconde una decepción: el programa de Emma García venía de firmar su mejor marca del año el sábado anterior, con un 10,4% y 735.000 espectadores, y baja siete décimas pese a contar con un reclamo de primer orden, la conexión en directo desde El Rocío con la fiesta del 40 cumpleaños de Anabel Pantoja. Antes, ‘El show de Paz‘ se había quedado en un 6,9%. Solo en el prime time hay una nota positiva que anotar: ‘Hay una cosa que te quiero decir‘ se recuperó hasta un 8,9% y 606.000 seguidores, un punto por encima de su peor registro de la temporada, firmado hace justo una semana.
Cintora firma su segundo mejor dato la misma noche del plantón

Y queda la paradoja más sabrosa de la jornada, esa que ningún programador podría haber planificado. ‘Malas Lenguas Noche‘ anotó un 5,7% de cuota y 403.000 espectadores, su segundo mejor dato de toda la temporada desde que desembarcó en el prime time de La 2 —solo superado por el 6,4% que logró el pasado 20 de junio— y nada menos que 1,8 puntos por encima de la media diaria de su propia cadena. En la misma franja, ‘LaSexta Xplica‘ se hundió hasta un 3,6% con 257.000 seguidores, más de dos puntos por debajo. Es la segunda semana consecutiva en que el espacio de Jesús Cintora gana ese duelo, y la tercera victoria en las últimas cuatro semanas, en un pulso que arrancó cuesta arriba: durante los ocho primeros sábados el formato de José Yélamo le ganó todas y cada una de las veces.
Lo extraordinario es que ese máximo llegó precisamente la noche en que el programa se hizo pedazos en directo. Fue en esa misma emisión donde la tertuliana Marta Gómez Montero se arrancó el micrófono, acusó al presentador de humillarla y abandonó el plató entre lágrimas, dejando la mesa muda. Es decir, la televisión pública firmó su mejor sábado de la temporada en ese hueco y, al mismo tiempo, se llevó a casa la imagen más incómoda de su año. Completó la noche Cuatro, cuyo cine se hundió hasta un 3,9% con 304.000 espectadores, y ‘La Voz Kids‘, que remontó ligeramente hasta un 10,9% y 881.000 seguidores tras el mínimo de su edición firmado hace siete días, aunque sin recuperar el liderazgo que ostentó en sus ocho primeras galas.
El consumo global del sábado se quedó en 146 minutos por persona, veintidós menos que la víspera, la resaca lógica de una noche mundialista irrepetible. Y el calendario avisa de que lo mejor está por llegar: el próximo martes 14 de julio, precisamente el día de la fiesta nacional francesa, La 1 emitirá en abierto el Francia-España de semifinales, apenas la segunda que disputa la Selección en toda su historia mundialista. Si el viernes once millones y medio de espectadores empujaron al equipo hasta aquí, lo del martes promete otra plaza pública. Para las cadenas privadas, el problema no es esa noche: es la mañana siguiente, cuando el fútbol devuelva el público prestado y haya que comprobar qué queda debajo.
