La polifacética Paz Padilla regresa a las librerías con ‘Alzar el Duelo‘, una guía para transmutar el dolor en amor. En una entrevista exclusiva para EL CONFI TV, la gaditana rompe su silencio sobre el fin de la era Mediaset, su relación actual con la nueva cúpula y la guerra abierta que mantienen sus antiguos compañeros de plató.
Te recomendamos

Un festival vendido como concierto exclusivo: la indignación de los fans de Don Omar en Sevilla que pagaron ‘una pasta’ por apenas una hora de show

«¡A por la victoria!»: el mensaje de la Casa Real a La Roja antes de la final del Mundial, con Felipe VI y su familia ya en Nueva York

La millonaria prima que se disputa La Roja en la final del Mundial —y el enorme bocado que le espera a Hacienda de cada jugador campeón

Messi emociona a todo un país con una carta abierta horas antes de jugarse el título ante España: «Nadie podrá borrar esta historia»
El renacer editorial tras la pérdida
Paz Padilla vuelve a sumergirse en las profundidades del alma humana con su tercer libro, Alzar el duelo, publicado por HarperCollins Ibérica. Tras el éxito de El humor de mi vida, la actriz y humorista amplía el espectro del duelo, llevándolo más allá del fallecimiento físico para abordar rupturas sentimentales, despidos laborales o el fin de amistades. La obra nace de la necesidad de ofrecer herramientas que ella misma tuvo que buscar tras la muerte de su marido, Antonio, y más recientemente de su hermano.
«Cuando entendí lo que era la muerte, dejé de huir de ella y la miré a los ojos», confiesa Paz en una charla íntima con Berto Molina. Para la presentadora, el duelo no es un proceso de olvido, sino de convivencia con la ausencia. Durante su formación en neurociencia y psiquiatría, Padilla ha llegado a una conclusión que aplica a su vida diaria: la resistencia al cambio es lo que genera el sufrimiento innecesario.
Mediaset y el duelo por un despido fulminante
Uno de los capítulos más mediáticos de su vida reciente fue su salida de Mediaset. Paz describe ese momento como un «duelo laboral» que atravesó las fases clásicas de negación y rabia. Sin embargo, su capacidad de adaptación le permitió entender rápidamente que «si no te vas, el universo te echa». La actriz admite que llegó a sentir que quizá ya no era su momento de estar en ese entorno.
La situación dio un giro con su readmisión forzosa, encontrándose con un panorama radicalmente distinto. Padilla alaba la nueva ejecutiva del grupo, destacando la figura de Alessandro Salem, a quien define como un jefe «humano y entrañable». Aunque ha rechazado varias ofertas televisivas recientemente por falta de ganas o exceso de trabajo, Paz no cierra la puerta a regresar a la pantalla pequeña, siempre que pueda combinar su faceta cómica con su nueva vertiente social y consciente.
‘Sálvame’: entre el agradecimiento y el rechazo

Al ser preguntada por los 14 años que pasó al frente de Sálvame, la gaditana mantiene una postura equilibrada pero firme. No renuncia a lo vivido, asegurando que el programa marcó una época y le dio grandes momentos de felicidad, risas y también sufrimiento. No obstante, la transparencia de Paz deja titulares contundentes sobre sus antiguos colegas: «He conocido gente maravillosa… y otras personas a las que no quiero volver a tener en mi vida».
Sobre los ataques y críticas que sus excompañeros siguen lanzándole años después, Padilla se muestra imperturbable. «No me llega lo que dicen de mí. He aprendido que el cuchillo de tu enemigo lo afilas tú», afirma con serenidad. La humorista asegura no tener cuentas pendientes con nadie y se muestra dispuesta a pedir perdón si involuntariamente hizo daño a alguien en el pasado, insistiendo en que la mujer que es hoy nada tiene que ver con la de hace quince años.
El futuro: La Chusa y la crisis de la televisión

Mientras promociona su libro, Paz Padilla sigue volcada en su personaje de La Chusa en La que se avecina, al que confiesa tener «muchísima ternura» y con el que desea continuar mucho tiempo. Respecto al estado actual de la televisión generalista y su crisis de audiencias, la presentadora se muestra crítica: «El cambio lo veía venir desde hace años. Es renovarse o morir».
Según su análisis, la industria televisiva se resiste a soltar fórmulas antiguas por miedo al riesgo, mientras las redes sociales y las plataformas —que ella misma consume habitualmente— ganan la partida. Para Paz, el futuro pasa por una fusión necesaria que atraiga a un público joven que ya no sintoniza la televisión tradicional.
