El arranque de la gira europea del cantante internacional Ricky Martin ha estado a punto de terminar en tragedia. El artista puertorriqueño, de 54 años, se encontraba sobre el escenario de la plaza de la Independencia de Podgorica, la capital de Montenegro, cuando un asistente al concierto lanzó gas lacrimógeno en dirección a la zona de actuación. El ataque provocó el caos inmediato entre el público y obligó a activar los protocolos de seguridad de urgencia, obligando al solista y a sus músicos a evacuar la pista de forma abrupta mientras las autoridades locales intentaban controlar la situación.
Te recomendamos

Quequé cuenta su noche en el calabozo tras ser detenido a plena luz del día en su bar: «la intención es meter el miedo en el cuerpo»

Se definía como «uno más entre mil» y puso a Asturias occidental en el mapa Michelin en 1999: muere Paco Ron y Pepe Rodríguez le despide con una carta

Sara Carbonero, Rozalén y Lorena García rompen la euforia del Mundial para pedir auxilio por el mayor incendio que ha visto Castilla-La Mancha

Álex Baena escribió «esta vez seremos 27» antes de viajar al Mundial y en Cibeles se cumplió: el capitán paró la fiesta para pedir un aplauso por María Caamaño
Desalojo de emergencia y desobediencia por sus seguidores
El suceso se produjo en un marco de alta relevancia institucional para el país balcánico, que celebraba el vigésimo aniversario de su declaración de independencia. Tras el impacto de la sustancia química, que obligó a los asistentes más cercanos a alejarse a toda prisa para recibir atención médica de los servicios sanitarios, el equipo de producción del cantante recomendó de manera unánime la cancelación definitiva de la cita por evidentes motivos de prevención. Sin embargo, el intérprete de grandes éxitos mundiales decidió obviar el criterio de sus asesores una vez que la policía garantizó la seguridad del recinto.
Róndine Alcalá, jefa de relaciones públicas y publicista oficial del vocalista, fue la encargada de emitir una nota informativa oficial para aclarar la cronología de los hechos y confirmar la valentía del cantante a la hora de retomar el espectáculo: «Durante el concierto de Ricky Martin esta noche en Montenegro -donde el artista daba inicio a la etapa europea de su gira Ricky Martin Live- una persona lanzó gas lacrimógeno hacia el escenario, provocando una interrupción abrupta del espectáculo mientras los asistentes se alejaban del área y recibían atención».
El documento corporativo detalla la tensión vivida entre bastidores durante el parón forzoso: «Como medida preventiva, Ricky Martin y todo su equipo abandonaron inmediatamente el escenario mientras el personal de seguridad y las autoridades locales trabajaban para controlar la situación y garantizar la seguridad de los presentes». La determinación del puertorriqueño terminó imponiéndose a los temores de su oficina de representación: «Aunque miembros del equipo de trabajo del artista recomendaron no continuar con el espectáculo, una vez que las autoridades confirmaron que la situación estaba bajo control y que el público podía regresar de manera segura, Ricky Martin decidió retomar el concierto para cumplir con su compromiso con sus fans».
Sin variaciones en la hoja de ruta de la gira internacional
El grave incidente no va a suponer un freno en la agenda de contratación de la estrella musical. A pesar del gran sobresalto inicial y de la vulnerabilidad demostrada en la seguridad de los espacios públicos abiertos, la hoja de ruta del tour de estadios e instalaciones europeas se mantendrá intacta conforme a lo estipulado originalmente por los promotores. «El artista continuará con su gira Ricky Martin Live con las próximas presentaciones programadas en Europa y fechas internacionales adicionales según lo previsto», concluye de manera tajante el comunicado remitido a las agencias de prensa.
Este contratiempo se suma a una temporada de altísima actividad mediática para el cantante, quien recientemente protagonizó uno de los grandes hitos de la industria musical al unirse sobre el escenario a Bad Bunny durante el aclamado intermedio de la Super Bowl 2026, consolidando de nuevo su vigencia en el mercado anglosajón y mundial. La respuesta firme de la estrella ante el boicot en Montenegro refuerza su reputación de profesional infatigable, transformando un evidente problema de orden público en una demostración absoluta de lealtad hacia sus fieles seguidores europeos.
