El oscarizado actor Kevin Spacey, protagonista de la reciente ‘Torrente, Presidente‘, ha logrado detener el proceso civil en el Tribunal Superior de Londres tras un pacto confidencial. Este movimiento evita que el intérprete de Frank Underwood se siente de nuevo en el banquillo el próximo octubre, suspendiendo las acciones legales de tres hombres por presuntos ataques ocurridos entre 2000 y 2013.
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El fin de la vía judicial británica tras el telón
La justicia de los hombres, al menos en su vertiente civil, parece haber encontrado un punto de encuentro económico y privado en el Reino Unido. Una orden judicial con fecha del 13 de marzo de 2026 ha formalizado que las demandas interpuestas contra Kevin Spacey quedan en suspenso. Con este pacto, cuyos términos monetarios permanecen bajo llave, el actor de 66 años esquiva un Juicio que prometía ser el nuevo gran terremoto mediático de su ya maltrecha carrera.
Según detalla el diario El Español, dos de los demandantes ya participaron en el juicio penal de 2023, donde el actor salió victorioso de todos los cargos. El tercer hombre, sin embargo, había decidido dar un paso al frente renunciando a su anonimato específicamente para esta causa civil que ahora queda enterrada en el archivo. Ni los letrados del protagonista de American Beauty ni los portavoces de las víctimas han querido romper el silencio tras la firma del documento.
Una trayectoria marcada por más de cincuenta testimonios
El calvario público de Spacey se remonta a 2017, cuando Anthony Rapp prendió la mecha del movimiento MeToo acusándole de propasarse con él siendo menor de edad. Desde aquel momento, una marea de más de 50 hombres ha denunciado episodios que abarcan cuatro décadas de supuesta conducta inapropiada. El actor ha mantenido siempre una defensa férrea, tildando los hechos de inexistentes o, en su defecto, consentidos, mientras denuncia ser el blanco de un «linchamiento» mediático.
Pese a que ha logrado salir absuelto de los cargos penales tanto en Londres (2023) como en Nueva York (2022), las consecuencias han sido devastadoras. Spacey ha pasado de la cima de Hollywood y el control absoluto del teatro Old Vic a confesar que actualmente «no tiene hogar» y vive en hoteles o alojamientos temporales debido a la asfixia económica que le han provocado los incesantes gastos de su defensa legal.
El refugio bizarro de Santiago Segura

Mientras Hollywood le cerraba las puertas de golpe —siendo despedido de House of Cards y borrado digitalmente por Ridley Scott en Todo el dinero del mundo—, el actor ha buscado oxígeno en producciones internacionales de perfil bajo. Su aparición más reciente y sorprendente ha sido en el Cine Español, formando parte del elenco coral de Torrente, Presidente.
Estrenada precisamente este 13 de marzo, la comedia dirigida por Santiago Segura ha servido de refugio profesional para un actor que, según sus propias palabras, se mueve ahora «allí donde hay trabajo», llegando incluso a actuar como cantante en hoteles de Chipre para intentar reconstruir los restos de su prestigio.
