El universo cultural español ha vivido un seísmo inesperado tras las declaraciones de Pedro Almodóvar. El cineasta manchego, habitualmente comedido con sus colegas de profesión, ha decidido desenterrar un hacha de guerra que permanecía oculta desde hace más de treinta años. En una confesión que él mismo ha calificado de «primicia», el director ha lanzado un feroz reproche contra Joaquín Sabina, dejando claro que la relación entre ambos está marcada por una espina clavada desde 1992.
Te recomendamos

El central Raúl Asencio, absuelto por el vídeo sexual y condenado por alcoholemia, agradece al Real Madrid la confianza que le dejó seguir jugando

El campeón del mundo Ferran Torres responde al adiós de su amigo Marcos Llorente a la Selección y le dedica un «Te voy a echar mucho de menos»

Marcos Llorente cierra su etapa en la selección mes y medio después de ganar el Mundial y avisa de que ya lo tenía decidido: «Sé que muchos no lo entenderéis»

Javier Bardem admite que sus posiciones públicas le han costado críticas y disgustos y se niega a callarse al presentar ‘El ser querido’
El origen del conflicto: una «chica Almodóvar» no deseada
Durante su participación en el pódcast La Pija y la Quinqui, Almodóvar fue cuestionado sobre su vínculo con el icónico término «chica Almodóvar». Aunque admitió que sus actrices suelen llevar bien la etiqueta —destacando a Rossi de Palma como la encarnación viviente de su esencia—, el director aprovechó la ocasión para ajustar cuentas con el cantautor de Úbeda.
El motivo de su indignación no es otro que la canción Yo quiero ser una chica Almodóvar, compuesta por Sabina en los años noventa. «A mí no me interesó nada. De hecho, no me gustó nada», sentenció Almodóvar con una frialdad tajante. El director reveló que, aunque nunca llegó a decírselo a Sabina personalmente, el cantante percibió su desaprobación a través de un silencio que ha durado treinta y cuatro años.
«Mala leche» y críticas encubiertas en la letra
Lo que más parece haber irritado al cineasta es el trasfondo que, según él, escondían los versos de Joaquín Sabina. Almodóvar no ha dudado en calificar la composición como una pieza cargada de cinismo.
- Dardos a Miguel Bosé: Almodóvar criticó que la letra señalara a Miguel Bosé de forma despectiva con términos que él considera ofensivos.
- Ataques a Carmen Maura: El director lamentó que la canción jugara con la ambigüedad de llamar «tonta» o «poquitín boba» a la que fuera una de sus musas fundamentales.
- Crítica social o mala fe: Para el manchego, bajo la excusa de la crítica social, Sabina vertió «un poquito de mala leche» que a él no le hizo «ni puñetera gracia».
@pijayquinqui la opinión de almodóvar sobre el concepto de “chica almodóvar” #fyp #foryou #parati #podcast ♬ sonido original – La Pija y la Quinqui
Un distanciamiento insalvable
A pesar de ser dos de las figuras más relevantes de la cultura española contemporánea, Almodóvar reconoció que apenas ha visto a Sabina en su vida y que el músico probablemente «llevaba mal» que el director no le diera el visto bueno a su homenaje musical. Con este desplante público, se confirma que el cineasta no olvida ni perdona lo que considera una falta de respeto hacia su obra y sus colaboradores más cercanos.
