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EXCLUSIVA: Kiko Rivera abandona Instagram y desactiva el canal por el que informaba de su ictus

Pedro Serrano González
6 min 10
kiko rivera

Kiko Rivera ha abandonado Instagram. Este periódico ha podido confirmar que el perfil del DJ y empresario, con más de un millón de seguidores, ha dejado de ser rastreable en los buscadores de la red social, y que el canal de difusión desde el que en las últimas semanas anunciaba sus comunicados sobre su estado de salud está inoperativo. No hay rastro de su cuenta ni de las publicaciones que hasta hace pocos días servían de único hilo de comunicación entre Kiko Rivera y el exterior.

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Un silencio que rompe con la costumbre de los últimos meses

Desde que sufrió su segundo ictus el pasado 23 de julio, Kiko Rivera había convertido Instagram en su única vía de contacto con la actualidad que generaba en torno a su salud. El canal de difusión, una herramienta que permite enviar mensajes directos a todos los seguidores suscritos sin pasar por publicaciones abiertas, se había convertido en el termómetro exacto de cómo evolucionaba su recuperación: cada aviso, cada actualización sobre su estado, llegaba primero por ahí. Que ese canal esté ahora inoperativo y que el perfil no aparezca en los resultados de búsqueda supone una ruptura brusca con ese patrón, precisamente en el momento en el que más voces pedían explicaciones sobre su día a día.

Todavía no hay confirmación oficial de los motivos. Lo más probable, según las fuentes consultadas por este medio, es que se trate de una recomendación médica, en línea con lo que ya avanzó él mismo al salir del hospital, cuando habló de la necesidad de un proceso de recuperación «que no tiene nada que ver» con el que vivió tras su primer ictus en 2022. No se descarta tampoco que la decisión sea por iniciativa propia, para quedar al margen de un ruido mediático que, en las últimas semanas, había alcanzado un tono especialmente hostil en algunos platós. Por el momento se desconoce si se trata de una pausa puntual y transitoria o si Kiko Rivera ha decidido cerrar esa puerta de forma definitiva.

Un verano marcado por el ictus y por la reconstrucción de su círculo más próximo

El silencio en Instagram llega, además, en un verano en el que Kiko Rivera ha ido reconstruyendo, pieza a pieza, su círculo de apoyo. Su reaparición pública tras el alta fue de la mano de Lola García, la mujer que se ha convertido en su principal apoyo durante la recuperación, mientras que la relación con Irene Rosales, madre de sus hijas, ha optado por mantenerse «por completo» al margen, según sus propias palabras. Este mismo lunes, precisamente, Fran Rivera admitía entre bromas que no había hablado todavía con su hermano, una anécdota menor que, vista con perspectiva, encaja con un cuadro más amplio: el de un Kiko Rivera que dosifica cada vez más con quién comparte información sobre su día a día, y que ahora ha decidido, además, retirar la ventana que hasta ahora tenía abierta hacia el gran público.

Si la decisión responde, como todo apunta, a una recomendación médica para evitar el desgaste añadido de estar pendiente de las redes sociales durante la recuperación, sería coherente con el propio relato que ha hecho público desde el hospital, cuando habló de la necesidad de recuperar fuerza y movilidad antes que cualquier otra cosa. Y si, por el contrario, ha sido una decisión personal para desconectar del ruido, tendría también su lógica después de semanas en las que cada gesto suyo, cada comunicado y cada aparición de su entorno han sido sometidos a un escrutinio constante. En cualquiera de los dos escenarios, lo cierto es que la comunicación oficial en torno al estado de Kiko Rivera pierde, de la noche a la mañana, su canal más directo, y quienes esperaban explicaciones adicionales tendrán que buscarlas, a partir de ahora, por otras vías.

El acoso de ‘De Lunes a Viernes’ y la pregunta que queda en el aire

La desaparición de Kiko Rivera de Instagram llega apenas unos días después de que este medio retratara el acoso de ‘De Lunes a Viernes’ contra el entorno más cercano del DJ, con un programa que llegó a cuestionar en directo que sus colaboradores le «culparan de no haberse cuidado» mientras se recuperaba de un ictus. Entre esas voces críticas figuró Óscar Repo, colaborador del espacio de Telecinco, que llegó a insinuar que la actividad de Kiko Rivera en Instagram y en su canal de difusión respondía a una suerte de estrategia de comunicación, una campaña de marketing personal levantada, según esa tesis, a costa de su propia enfermedad.

Con el perfil ahora borrado de los buscadores y el canal de difusión inoperativo, esa acusación pierde por completo el suelo sobre el que se sostenía. Si el objetivo de Kiko Rivera hubiera sido, como llegó a apuntarse desde ‘De lunes a viernes‘, sacar rédito mediático de su enfermedad a través de las redes sociales, la lógica más elemental indicaría que mantendría activo el escaparate, no que lo cerraría en el momento de mayor atención pública. La pregunta, inevitablemente, queda flotando: ¿dónde quedan ahora esas voces que apuntaron a una campaña de marketing detrás de sus comunicados? Ya en su momento, este periódico calificó de «buitres» y de «poca humanidad» ese tipo de señalamientos, y la desaparición del perfil no hace sino reforzar esa lectura: quien busca notoriedad no apaga el altavoz que la sostiene, lo mantiene encendido.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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