Fran Rivera protagonizó el momento más comentado de la salida de la plaza de toros de El Puerto de Santa María la noche del domingo, tras acudir a apoyar a su hija Tana Rivera y a su novio, el torero Andrés Roca Rey. Preguntado por los periodistas que le esperaban a la salida del coso gaditano por su hermano Kiko Rivera, el diestro respondió con el sentido del humor que le caracteriza: «Pues mira, no he hablado con él, le he llamado y debo de tener mal el teléfono, así que si me podéis dar el teléfono suyo lo agradecería».
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Fran Rivera, en primera fila para apoyar a Tana Rivera y a Roca Rey

El torero acudió al festejo taurino de El Puerto de Santa María acompañado de su mujer, Lourdes Montes, y de sus dos hijos mayores, Carmen y Curro, para presenciar en primera fila la actuación de Roca Rey, que compartió cartel con el diestro Pablo Aguado ante una ganadería de Núñez del Cuvillo. La tarde terminó con ambos toreros saliendo a hombros por la Puerta Grande después de que Roca Rey cortase dos orejas, un triunfo que Tana Rivera vivió junto a su familia entre el tendido, en la que ya es su segunda cita taurina del verano tras la corrida de Estepona del pasado 12 de julio. Fran Rivera, preguntado también por la relación entre su hija y el torero peruano, se deshizo en buenas palabras hacia la pareja: «¿Un padre qué quiere? La absoluta felicidad para sus hijos. Mientras un hijo sea feliz, los padres estamos encantados», declaró visiblemente satisfecho con el noviazgo.
A la cita en la Plaza Real de El Puerto de Santa María también acudieron otros miembros del entorno familiar. Los hermanos de Lourdes Montes no quisieron perderse la tarde: Sibi Montes, que espera su segundo hijo, acudió junto a su marido, Mateo Ibáñez Pacheco, mientras que Curro Montes asistió con su mujer, María José Fernández Vial, con quien se convirtió en padre hace justo un año. El benjamín de Fran y Lourdes, Nicolás, de tan solo un año, fue el gran ausente de la tarde por ser aún demasiado pequeño para este tipo de festejos. También acudieron la diseñadora Inés Domecq, con quien Tana Rivera protagonizó un emotivo reencuentro a su llegada al coso, y la periodista Mariló Montero. Eugenia Martínez de Irujo, madre de Tana, no acudió ni se ha pronunciado públicamente sobre la relación de su hija con el torero peruano, aunque algunos gestos recientes, como compartir vehículo con Roca Rey tras una fiesta en Madrid, apuntan a una buena sintonía con él.
«Debo de tener mal el teléfono»: la respuesta de Fran Rivera sobre Kiko

Fue precisamente en ese ambiente distendido, rodeado de familia y en pleno éxito taurino de su futuro yerno, cuando los micrófonos aprovecharon para preguntar al torero por la actualidad más delicada del clan: la salud de su hermano Kiko, con el que, según reconoció él mismo entre risas, todavía no ha logrado hablar desde que se conociera su segundo ictus. Lejos de esquivar la pregunta, Fran Rivera optó por la naturalidad, reconociendo abiertamente que no ha conseguido contactar con su hermano desde que trascendiera el problema de salud. Su respuesta, envuelta en humor, no despejó del todo si existe algún tipo de distanciamiento puntual entre ambos o si, simplemente, la falta de contacto responde a la discreción que Kiko Rivera ha pedido a todo su entorno.
El comentario sobre «tener mal el teléfono» arrancó las sonrisas de los presentes en la salida de la plaza, pero también dejó constancia de que, al menos hasta la noche del domingo, el contacto directo entre los dos hermanos seguía sin producirse. Fran y Kiko son hermanos por parte de padre, ambos hijos de Francisco Rivera «Paquirri« aunque de madres distintas —Carmina Ordóñez en el caso de Fran e Isabel Pantoja en el de Kiko—, y esa broma sobre el teléfono «perdido» fue lo último que se supo del torero sobre su hermano antes de que la noche terminara en la plaza gaditana.
Una recuperación vivida con distinto grado de cercanía dentro de la familia

La confesión de Fran Rivera se suma a un verano en el que el entorno de Kiko Rivera ha gestionado su ictus con velocidades muy distintas. El DJ, hospitalizado en Sevilla a finales de julio, reapareció de la mano de su pareja, Lola García, tras recibir el alta y continúa hoy su rehabilitación en casa, mientras Isabel Pantoja viajó entonces hasta Sevilla para acompañarle, en un gesto que alimentó las especulaciones sobre un acercamiento entre madre e hijo tras meses de idas y venidas entre ambos. Kiko, por su parte, ha insistido públicamente en que a partir de este nuevo episodio va a priorizar su bienestar por encima de cualquier otra consideración, dejando claro además que toda la información sobre su salud saldrá únicamente de él o de su círculo más cercano.
No todos en la familia han mostrado el mismo grado de implicación pública. Isa Pantoja, hermana de Kiko por parte materna, mantuvo hace apenas unos días sus planes de vacaciones en Tánger junto a su marido, Asraf Beno, y sus hijos, sin dedicar en su viaje una sola palabra a la salud de su hermano, tal y como se pudo comprobar en sus propias redes sociales. Ese silencio, sumado ahora al humor con el que Fran Rivera ha reconocido no haber hablado todavía con Kiko, retrata a una familia numerosa que convive con la preocupación por la salud del DJ a ritmos y con grados de cercanía muy distintos, mientras el propio Kiko Rivera continúa, lejos del foco mediático, centrado en su recuperación.
