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EXCLUSIVA: Telecinco se va de vacaciones y deja «tirados» a sus trabajadores: pocos saben si siguen, ni siquiera Joaquín Prat sabe a qué programa vuelve

Pedro Serrano González
8 min 16
exclusiva verano mediaset

La cúpula de Telecinco se marcha hoy de vacaciones hasta la última semana de agosto, y lo hace dejando atrás la peor temporada de audiencia de sus 36 años de historia sin haber decidido nada sobre cómo será su parrilla de tardes en septiembre. El problema no es que los directivos descansen: es que se van sin rumbo, con los trabajadores de varios programas —según fuentes de la propia cadena consultadas por este medio— sin saber todavía si tendrán programa, ni bajo qué nombre, ni con qué contenido, cuando arranque el curso televisivo.

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El peor dato de sus 36 años de historia

Telecinco cerró la temporada 2025-2026 con un 8,9% de share medio, el peor de toda su historia y el quinto mínimo consecutivo, y el pasado 10 de julio firmó además su peor dato diario jamás registrado: un 5,3% de cuota, arrastrado por la competencia del Mundial pero, según reconoce la propia cadena, síntoma de una enfermedad que venía de lejos. Las tres grandes apuestas del verano para intentar enderezar el rumbo —Amor… o lo que surja, con Carlos Lozano; El verano se mueve; y De lunes a viernes— se han quedado todas por debajo del 8%, con Amor… o lo que surja marcando en julio un nuevo suelo histórico del 4,6%. Ni siquiera las mañanas, que resisten con La mirada crítica (9,3%) y Vamos a Ver verano (7,7%), pueden disimular que la tarde, el terreno donde Telecinco construyó durante años su identidad, está rota.

La crisis no ha surgido este verano: se arrastra desde la salida de Paolo Vasile en 2022, que abrió una reinvención de la cadena que todavía no ha encontrado dirección, con una sucesión de estrenos fallidos y un baile constante de caras que ha terminado por desorientar a la audiencia que quedaba. El precedente más incómodo para Mediaset es el de su directo competidor: Antena 3 reconvirtió sus propias tardes con formatos sólidos y hoy lidera esa franja sin sobresaltos, mientras Telecinco sigue probando fórmulas sin comprometerse con ninguna el tiempo suficiente para que funcione.

Joaquín Prat, el símbolo de la indefinición: vuelve sin saber a qué programa

Nadie retrata mejor la falta de plan que el propio Joaquín Prat. El presentador se despidió de la audiencia el pasado 5 de junio para disfrutar de su baja de paternidad tras el nacimiento de su hija con Alexia Pla, con una promesa sencilla a los espectadores: «Nos vemos a la vuelta, se quedan en las mejores manos». En julio, el propio presentador llegó a dar por hecho que volvería a ponerse al frente de El Tiempo Justo el 7 de septiembre, zanjando así las primeras especulaciones sobre el formato. Pero, según ha podido saber este medio, esa vuelta ya no está tan clara: a día de hoy nadie en la cadena ha confirmado de forma definitiva que el programa vaya a mantenerse tal cual se dejó, ni mucho menos con qué temática concreta, dado que el hueco lo ha ocupado este verano un espacio construido en torno a la crónica social que no está nada claro que tenga sentido en la sobremesa de septiembre. Lo previsible es que Prat regrese a la cadena, como él mismo adelantó en julio; lo que nadie aclara ahora es a qué programa exactamente, y de esa respuesta depende también qué colaboradores tendrán sitio en la nueva temporada.

El propio análisis especializado de la cadena reconoce, sin rodeos, que De lunes a viernes es «el proyecto más importante que Mediaset pone sobre la mesa este verano» y que Telecinco se juega en él la recuperación de su identidad, apostando de nuevo por el entretenimiento del corazón que le funcionó durante años con Sálvame. Pero la propia cobertura especializada deja la condición por escrito: el programa solo sobrevivirá a septiembre «si las audiencias acompañan». Es decir, ni siquiera la apuesta que la cadena presenta como su gran proyecto tiene garantizada la continuidad, y todo el equipo que trabaja en ella —delante y detrás de las cámaras— depende de un dato de audiencia que, de momento, ronda el 7% y no logra despegar.

A día de hoy, el resto del tablero de septiembre está igual de abierto. El verano se mueve, el formato viajero con el que Ion Aramendi sustituyó a El tiempo justo este verano, está producido por Unicorn Content —la productora de Ana Rosa Quintana— y nació desde el principio como un reemplazo estival; preguntada expresamente por si el programa de Joaquín Prat recuperaría su hueco en septiembre, la cadena no lo aclaró. Allá Tú, el concurso de Juanra Bonet, es la excepción que confirma la regla: Mediaset lo ha ido renovando a medida que firmaba nuevos récords de audiencia, la última vez tras superar por primera vez el doble dígito de share, y es el único de los formatos de tarde que ha crecido de forma sostenida en lugar de tambalearse. El contraste entre un formato que se blinda porque funciona y otros dos —el de Prat y el de Aramendi— que dependen de lo que decida un directivo de vuelta de vacaciones resume bien el estado general de la cadena.

Los equipos técnicos, sin respuesta antes de que la cúpula se vaya

A día de hoy, la incertidumbre no afecta solo a las caras conocidas, que al menos negocian su continuidad con nombre propio. Según fuentes de solvencia dentro de la cadena consultadas por este medio, los equipos técnicos de varios programas de la tarde —realización, producción, guion— llevan semanas preguntando por su futuro sin obtener una sola respuesta concreta: ni una fecha, ni una llamada, ni un borrador de parrilla que les permita saber si en septiembre seguirán teniendo trabajo. Mientras tanto, la cúpula directiva, que tiene el sueldo y el puesto asegurados independientemente de lo que decida la audiencia, se toma sus vacaciones de agosto con la misma tranquilidad de siempre, dejando el problema exactamente donde estaba cuando se fue de puente: sin resolver.

A día de hoy, ese contraste es, precisamente, lo más difícil de justificar de todo este escenario: quienes tienen la responsabilidad de decidir el rumbo se marchan un mes entero sin haber dado ninguna certeza a la gente que depende de esas decisiones para saber si en septiembre sigue teniendo nómina. No es solo una cuestión de planificación televisiva: es una cuestión de trato a la plantilla.

Trocear el desastre para que ninguna cifra grite sola

Hay además una lectura de los propios números que merece decirse en voz alta. Telecinco no ha apostado este verano por un único programa fuerte de tarde, sino por tres formatos distintos —Amor… o lo que surja, El verano se mueve y De lunes a viernes— que se reparten la misma franja y, con ella, la misma audiencia menguante. El resultado es que ninguno de los tres acumula, por sí solo, la cifra más escandalosa: cada uno se queda en un share mediocre, entre el 4,6% y el 7%, y la cadena puede repartir la responsabilidad del fracaso entre tres proyectos en lugar de cargarla sobre uno solo como ha hecho con Amor… o lo que surja historia ya de la televisión al haber sido cancelado de forma fulminante. Es una forma de gestionar el relato de la crisis tan legítima como cualquier otra, pero no deja de ser una forma de gestionar el relato, no de resolver el problema de fondo.

Hay un dato más que este medio ha podido conocer y que conviene poner encima de la mesa. De lunes a viernes y De Viernes están producidos por Producciones Mandarina, la misma productora del tándem Santi AcostaBeatriz Archidona, y según fuentes consultadas por este medio, ambos espacios seguirán en emisión pase lo que pase en el audímetro, aunque llegaran a bajar de un 2% de share, por la protección que la cadena dispensa a estos formatos y a la productora que hay detrás. Que cada cual saque sus propias conclusiones sobre qué pesa más a la hora de decidir qué se mantiene en la parrilla de septiembre: si la audiencia que dice perseguir la cadena, o quién produce el programa y sus protagonistas.

Y ese problema de fondo sigue teniendo nombre y apellidos concretos: una tarde sin identidad, sin plan, y a partir de esta semana sin nadie al mando que responda por ella hasta que acabe agosto. Mientras la cúpula directiva descansa con la tranquilidad de quien tiene el puesto garantizado pase lo que pase en el audímetro de septiembre, los equipos que sostienen esos tres programas —y los de El tiempo justo, a la espera de que su presentador regrese sin saber a qué formato lo hace— siguen esperando una respuesta que, de momento, nadie en Fuencarral parece dispuesto a darles antes de irse de vacaciones.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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