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Televisión

Ylenia Padilla rompe su silencio tras un lustro en la sombra: «No podía ni verme, esa persona no soy yo». ¿Volverá como colaboradora?

Pedro Serrano González
6 min 235
ylenia de viernes 21

La mítica concursante de realities y excolaboradora de televisión, Ylenia Padilla, ha regresado al foco mediático en el programa ‘¡De Viernes!’ tras cinco años de desaparición absoluta. En una charla honesta con Santi Acosta, la de Benidorm ha analizado su tormentoso pasado en Telecinco, su ruptura con Belén Esteban y el refugio que ha encontrado en la fe y el trabajo fuera de los focos.

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El renacer de una identidad sepultada por el espectáculo

La televisión española ha vivido este fin de semana uno de esos retornos que parecen marcar un cambio de era. Ylenia Padilla, el torbellino que durante años dominó las audiencias con su lenguaje propio y un carácter indomable, se ha sentado frente a la audiencia con una serenidad desconocida. No ha sido un regreso cualquiera; ha sido una rendición de cuentas con su propio mito. La protagonista ha confesado que su ausencia no fue una casualidad, sino un mecanismo de supervivencia pura. «No fue una desaparición, fue protección», explicaba con contundencia al recordar por qué decidió fulminar su presencia en los medios. «En mi casa no hay televisión, la reventé hace años. No podía ni verme en televisión. No lo soporto. Esa persona no soy yo».

Este proceso de introspección llega tras tocar fondo. La de Benidorm ha relatado cómo el personaje que ella misma alimentó terminó por devorar a la persona. «Después de estar en todas partes necesitaba no estar en ninguna. Sentía que se me humillaba, se me pisaba, se me utilizaba, queriendo sacar mi peor lado», confesaba. Para Ylenia, el límite llegó cuando el entretenimiento se transformó en algo nocivo para su salud mental, admitiendo que su bienestar personal dejó de estar en sintonía con una dinámica que, aunque en su día fue constructiva para aprender el oficio, terminó siendo destructiva. «Se me intentaba reducir solo a la payasa, como si no tuviese capacidades más allá de hacer gracia», sentenciaba con amargura.

El origen del mito y la cruda realidad de los realities

Mirando hacia atrás, Ylenia recordó su explosión en ‘Gandía Shore’, un inicio que define como azaroso y movido por una ilusión sentimental con Labrador. A pesar de los años, el recuerdo de aquel formato sigue siendo agridulce. «La imagen no la edito yo… Sí hice muchas cosas, pero a otros se les protegió muchísimo, porque ellos decían barbaridades, también hacían cosas muy violentas, pero los dejaban. Nosotras fuimos las que más recibimos», denunciaba sobre el trato desigual en la edición del programa. Su relación con Labrador, que en pantalla parecía un romance apasionado, escondía una realidad más oscura según su testimonio: «Labrador realmente en ese programa se portó muy mal conmigo. Me decía muchísimas cosas horrorosas que luego se cortaban y solo se ponía mi reacción dejándome a mí como loca».

Sin embargo, el tiempo parece haber curado algunas de esas heridas. Aunque durante años no mantuvieron contacto, Ylenia ha revelado que recientemente han retomado las conversaciones de una forma más madura. «Labrador una vez me pidió perdón por lo mal que se portó, y eso le honra», admitía. Pero el verdadero «boom» llegaría con ‘GH VIP’, un formato que ama pero que le pasó una factura física y mental incalculable en forma de estrés y ansiedad crónica. «Ese ‘Gran Hermano‘ lo vio casi toda España. Todo el mundo me paraba por la calle, no podía hacer nada. Ya la prensa me empezó a perseguir. Ahí empezó el estrés crónico», recordaba sobre aquel 2015 que cambió su vida para siempre.

La fractura de una hermandad televisiva y el peso de la opinión

Uno de los puntos más esperados de su intervención en el programa de Telecinco, fuente original de esta esperada reaparición, fue su actual relación con Belén Esteban. Lo que nació como una alianza inquebrantable en la casa de Guadalix de la Sierra parece haberse disuelto con la misma velocidad con la que se apagan los focos de un plató. Ylenia ha sido meridianamente clara al respecto, definiendo aquel vínculo como algo que no sobrevivió a la realidad cotidiana: «La amistad fue más televisiva que otra cosa. Esa es la verdad. Nos teníamos muchísimo cariño, en plató nos hemos apoyado, pero fuera de la tele ya no. Una vez se apagó el foco y dejé la televisión, se acabó».

Pero no solo sus relaciones personales sufrieron el desgaste. Ylenia también abordó el linchamiento mediático que sufrió tras verter opiniones polémicas en sus redes sociales. La excolaboradora se defendió de las acusaciones de incitación al odio, enmarcando sus palabras en una crítica a la gestión legislativa. «Di unas opiniones sobre unas leyes que me parecían que tenían fallos. Mi intención no era incitar al odio ni a la violencia. Al opinar sobre esas leyes, que considero chapuzas, se me empezó a linchar. Se me llamaba fascista, nazi… Me han amenazado de muerte, me han llamado enferma mental, paranoica, drogadicta…», relataba con crudeza sobre la agresividad recibida por parte de lo que ella denomina «marketing ideológico».

Una nueva vida entre la fe y la empresa familiar

Hoy, la vida de Ylenia Padilla dista mucho de los eventos nocturnos y los debates acalorados. A sus 37 años, ha encontrado refugio en la inmobiliaria de su familia y en un camino espiritual que la ha llevado a estudiar textos que van desde la mitología hasta la Biblia. «He recuperado la vida privada, la calma… He tenido un tiempo de introspección muy profunda», explicaba sobre su día a día actual. La lectura y la escritura se han convertido en sus nuevas herramientas de expresión, hasta el punto de estar trabajando en su propio libro, un proyecto que abarca temas neurológicos, emocionales y psicoanálisis.

A pesar de su rechazo frontal a la televisión que vivió, Ylenia no cierra la puerta a un regreso, siempre y cuando las condiciones sean distintas y le permitan demostrar su evolución. «Depende de la dinámica, no me importaría probar. Lo que has aprendido, te lo demuestras a ti misma poniéndote a prueba», afirmaba dejando una puerta abierta a su futuro profesional en el medio que la vio nacer.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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