La veterana periodista Ana Rosa Quintana atraviesa su etapa más crítica en las mañanas de Telecinco tras registrar mínimos históricos de audiencia en abril, dejando a LaSexta a las puertas de un adelantamiento que cambiaría el mapa televisivo actual.
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La hegemonía que durante casi dos décadas ostentó la conocida como «reina de las mañanas» se desvanece en un escenario mediático cada vez más fragmentado y hostil para la cadena principal de Mediaset. El regreso de la presentadora a su franja fetiche, tras su breve y accidentado paso por las tardes, no ha surtido el efecto balsámico esperado por la directiva del grupo. Por el contrario, los datos de abril reflejan una tendencia descendente que sitúa al formato en una vulnerabilidad inédita, enfrentándose no solo a su competidora directa, Susanna Griso, sino al empuje informativo de la cadena verde de Atresmedia.
Una sangría de espectadores sin precedentes
Los números no mienten y la realidad para el espacio producido por Unicorn Content es demoledora. Según los datos analizados por este medio, el magacín ha cerrado el mes de abril con una media de apenas 263.000 telespectadores, lo que supone el mes menos visto de toda su trayectoria histórica en la televisión española. Aunque en términos de cuota de pantalla el programa anotó un 11,5% —su segundo peor dato en share—, la pérdida de masa crítica de audiencia es el factor que más preocupa en los despachos de Fuencarral.
Esta caída sitúa a la comunicadora como la tercera opción de su franja de emisión, un lugar desconocido para quien lideró sin oposición durante años. La crisis no es aislada; Telecinco en su conjunto ha firmado el peor abril de su historia con un paupérrimo 9,1% de cuota media, arrastrado por un prime time que tampoco logra despegar con sus formatos estrella. El desgaste de la marca es evidente y la falta de renovación en los contenidos parece estar pasando una factura que ya no se puede ignorar.
El acecho de laSexta y el duelo de divas
Mientras el programa de Quintana busca aire, sus rivales aprovechan la coyuntura para ganar terreno. Especialmente significativa es la situación de laSexta, que tras celebrar su vigésimo aniversario, se encuentra en una posición privilegiada para ejecutar el esperado sorpasso. La cadena de Atresmedia ha registrado un 11,2% de share en la franja matinal, situándose a tan solo tres décimas del magacín de Telecinco. En el cómputo global del mes, la cadena verde (6%) ya supera a su competidor directo (5,97%), impulsada por hitos de audiencia como el especial de El intermedio.
Por otro lado, la batalla diaria con Antena 3 se inclina de forma sistemática hacia San Sebastián de los Reyes. Susanna Griso y su Espejo Público han logrado arrebatarle el liderazgo mensual a Quintana en abril, firmando un 12,1% frente al 11,6% de Telecinco en su franja de coincidencia. Es la culminación de una temporada donde la distancia se ha ido estrechando hasta desaparecer; si en septiembre la ventaja para Quintana era de 1,1 puntos, en abril la tortilla se ha dado la vuelta a favor de Griso.
El ocaso de una era dorada
Para entender la magnitud del desplome, es necesario echar la vista atrás. El programa se estrenó el 10 de enero de 2005 con cifras que hoy parecen ciencia ficción: un 26,1% de cuota de pantalla en su primera temporada. Durante años, el formato se mantuvo imbatible por encima del 20%, una barrera que no ha vuelto a superar desde la temporada 2014/2015. Desde entonces, la erosión ha sido constante, acelerándose tras el traspaso de la presentadora a la franja vespertina y su posterior retorno a la mañana.
El panorama para mayo se presenta incierto. Con una Antena 3 que suma 21 meses consecutivos de liderazgo y logra la mayor distancia sobre Telecinco en tres décadas, el margen de maniobra para la comunicadora madrileña es cada vez más estrecho. La audiencia ha dictado sentencia en abril, y por primera vez en veinte años, el trono de la mañana está vacante y rodeado de pretendientes que ya no temen a la que fuera su ocupante indiscutible.
