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Televisión

María José Campanario apaga sus redes y desaparece durante meses: se marcha a Asia con Belinda Washington y se despide con una declaración: «No podría marcharme con nadie mejor»

Pedro Serrano González
6 min 105
campanario hasta el fin del mundo

La mujer que durante dos décadas esquivó los focos y que en los últimos meses había convertido su Instagram en una trinchera para defender a su hija de los ataques acaba de apagar la luz y cerrar la puerta. María José Campanario se despide de las redes sociales por tiempo indefinido, y lo hace por un motivo que va a dar mucho que hablar: se marcha a Asia a grabar Hasta el fin del mundo, el concurso de aventura de La 1, en el que competirá emparejada con Belinda Washington. Y su mensaje de despedida no es un trámite: es una declaración en toda regla.

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«No podría marcharme con nadie mejor»: la carta a Belinda Washington

La esposa de Jesulín de Ubrique ha escrito en sus historias un texto largo, íntimo y sin una sola concesión al postureo, en el que asume de antemano que la experiencia la va a poner contra las cuerdas. «Bueno, os dejo por un tiempo», arranca. «Estoy segura de que en ese tiempo en el que esté fuera de casa pasaré buenos y malos momentos, echaré de menos a los míos y querré volver, pero los momentos bonitos al lado de Belinda Washington, esos van a ser los mejores». No hay bravuconada ni promesa de victoria: hay una mujer que se va lejos, que sabe que lo va a pasar mal y que se agarra a su compañera de viaje.

Y es precisamente ahí, en el retrato de esa alianza, donde el mensaje se convierte en otra cosa. «Sé cómo me va a cuidar, igual que yo a ella cuando me necesite, y sé también que no nos vamos a dejar caer la una a la otra a pesar de las adversidades que vengan», continúa. Para rematar con una frase que sonará mil veces cuando el programa se estrene: «Belinda, mi Beli, te quiero, te respeto y te admiro tanto que no podría marcharme con nadie mejor». Cierra con una intención que dice mucho del momento vital que atraviesa —«Espero volver siendo mejor persona; esta aventura puede ser la más emocionante que vivamos a lo largo de nuestra vida»—, agradece la oportunidad a RTVE y a la productora Zeppelin y se marcha con dos frases que son puro carácter: «Vamos con todo. Se os quiere por aquí».

Diez mil kilómetros por la Ruta de la Seda y dos meses sin volver a casa

Conviene entender a qué se enfrenta exactamente, porque no se va a un plató con aire acondicionado.

La segunda edición del formato que presenta Paula Vázquez —adaptación española del británico ‘Race Across the World’— abandona Latinoamérica y traslada la aventura al continente asiático: siete parejas de famosos, catorce concursantes en total, deberán recorrer más de diez mil kilómetros partiendo de la mítica Ruta de la Seda y con destino al cinturón de fuego del Pacífico. Son más de dos meses de viaje con recursos limitados, sin comodidades, resolviendo pruebas a contrarreloj y lidiando con el choque cultural, el idioma y el desgaste físico. De ahí que ella hable de echar de menos a los suyos y de querer volver: no es una figura retórica, es lo que le espera.

El resto del plantel no se queda corto. Compiten María del Monte junto a Rocío Muñoz; la actriz Elena Ballesteros con su hija Jimena; el ganador del Goya Jorge Sanz acompañado de su hijo Merlín, especializado en dobles de riesgo; el atleta olímpico Odei Jainaga, plusmarquista español de jabalina, con Fiona Pinar; Borjamina, uno de los Mozos de Arousa, con Miguel Ángel Gómez; y la colaboradora Benita con su representante, Tony R. El precedente juega a favor de la cadena: la primera entrega se emitió entre noviembre y enero, la ganaron Andrea Compton y Jedet y promedió un notable 12,2% de cuota. La emisión de esta segunda temporada está prevista para la próxima temporada televisiva, aunque RTVE todavía no ha puesto fecha oficial en el calendario.

El año en que la mujer invisible dejó de serlo

Lo verdaderamente llamativo de todo esto no es el destino, sino la protagonista. Durante veinte años, María José Campanario fue el reverso exacto de la exposición mediática: la mujer que no hablaba, que no posaba, que no concedía. Y en apenas unos meses ha protagonizado el giro más inesperado del corazón español. Primero se subió al escenario de Tu cara me suena y desarmó a todo el mundo cantando —hasta el punto de que su marido, Jesulín de Ubrique, se arrodilló ante ella en plena semifinal y le regaló un anillo de oro de 24 quilates delante del plató entero—. Después, apenas hace dos días, rompió su silencio de la manera más dura posible al afirmar públicamente haber sufrido abusos y acoso. Y ahora firma por un concurso de resistencia extrema al otro lado del mundo.

Su actividad más constante en las redes, sin embargo, tenía nombre propio: Julia Janeiro. La veterinaria se había convertido en la primera línea de defensa de su hija cada vez que arreciaban las críticas contra ella, una hija que este mismo verano ha estrenado su primera vivienda y que en las últimas semanas ha tenido que denunciar los insultos y las amenazas que recibe en sus perfiles. Ese escudo materno se apaga ahora durante meses, justo cuando más ruido hay alrededor del apellido. Quizá por eso su frase más reveladora no sea ninguna de las dedicadas a su compañera de viaje, sino la que suelta casi de pasada, al final del mensaje: «Espero volver siendo mejor persona». Se marcha a diez mil kilómetros la mujer que más se ha resistido a ser mirada. Y va a volver, precisamente, con las cámaras encima.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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