María del Monte vuelve a quedar en el centro de una historia que parecía avanzar hacia la fase judicial, pero que ha recuperado toda su crudeza con la difusión de una conversación privada con Antonio Tejado. La publicación de esos audios ha reactivado el impacto emocional del asalto a su vivienda y devuelve al foco uno de los episodios más delicados de su entorno familiar.
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El caso del robo en la vivienda de María del Monte ha dado un nuevo giro mediático tras conocerse una conversación telefónica mantenida entre la cantante y su sobrino Antonio Tejado semanas después del asalto.
La difusión del audio ha añadido una nueva dimensión pública al caso, no tanto por los hechos judiciales ya conocidos como por el contenido emocional de ese intercambio. En esa llamada, María del Monte aún desconocía que Antonio Tejado acabaría siendo investigado como presunto cerebro del asalto, una circunstancia que convierte hoy aquella conversación en un documento especialmente sensible.
Según la información publicada por Informalia, el contenido del audio refleja un momento especialmente vulnerable para la artista, todavía marcada por el impacto del robo sufrido en su domicilio.
El mensaje que más ha impactado del audio
Uno de los fragmentos que más repercusión ha generado es el momento en el que Antonio Tejado trata de rebajar las expectativas de María del Monte sobre la investigación policial.
“Fe hay que tenerle a la Virgen del Rocío, miarma. La Policía es un asco. No hay restos, nada, la realidad es la realidad, yo si quieres que te mienta, te miento”.
La crudeza de esas palabras ha reabierto inevitablemente el debate alrededor del caso, especialmente por el contexto en el que fueron pronunciadas.
No es solo lo que se dice, sino desde qué lugar se interpreta ahora.
Con el avance judicial ya conocido, ese audio adquiere una lectura mucho más delicada y emocionalmente devastadora para el entorno de la cantante.
El entorno de María del Monte admite el golpe emocional
Desde el círculo cercano de la artista reconocen que cada novedad vinculada a esta investigación tiene un efecto directo sobre ella.
“Cada vez que surge una noticia alrededor de esta investigación, para ella es un mazazo”.
La frase, compartida en el programa Y Ahora Sonsoles según la información difundida, resume el desgaste emocional que continúa arrastrando María del Monte desde que el caso salió a la luz.
En ese mismo contexto también se desliza una idea reveladora: el proceso no le permite cerrar del todo esa etapa.
“Estas cosas no le dejan seguir con su vida”.
La aparición pública de ese material sonoro vuelve a colocarla en el centro de un episodio profundamente personal que, lejos de quedar archivado emocionalmente, sigue teniendo consecuencias evidentes.
El proceso judicial sigue su curso
Más allá del impacto mediático, el caso continúa avanzando en sede judicial.
El juicio está previsto para el primer semestre de 2027, con un escenario penal especialmente complejo para Antonio Tejado. La acusación particular sostiene que el asalto fue posible gracias a información facilitada desde dentro del entorno de confianza de la artista.
La dimensión pública del caso ya era alta por el vínculo familiar entre ambos, pero la aparición de materiales como esta conversación vuelve a elevar el interés social y mediático.
Porque en historias como esta, el componente judicial y el humano rara vez avanzan por separado.
