El colaborador ha mostrado la cara más amarga de las redes sociales al leer los mensajes de odio que recibe a diario. En pleno debate sobre la nueva ley de Pedro Sánchez para proteger a los menores, Del Val y Nuria Roca han reclamado el fin del anonimato para que amenazas directas y ataques con inteligencia artificial no queden impunes.
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El plató de ‘La Roca‘ se ha convertido este domingo en el escenario de una denuncia necesaria contra la violencia digital. Mientras se analizaba la propuesta del Gobierno para prohibir el acceso a las redes sociales a menores de 16 años, Juan del Val quiso poner sobre la mesa la indefensión que sufren los usuarios —famosos o no— ante el acoso. Para demostrarlo, el escritor leyó textualmente una de las amenazas más perturbadoras que ha recibido recientemente: «Ojalá te mueras, rata inmunda, ¿alguien tiene balas de sobra?».
El anonimato como escudo del delito
Del Val utilizó este ejemplo extremo para cuestionar la falta de control en plataformas como Instagram. «¿Esto es un delito o no?», se preguntó con indignación, señalando que, aunque los usuarios utilicen pseudónimos, las compañías tecnológicas conocen perfectamente su identidad. El colaborador vinculó este odio verbal con otros peligros emergentes, como el uso de la inteligencia artificial para crear falsos desnudos de niñas menores, una práctica que, según defendió, debería estar castigada penalmente sin ambigüedades.
La propuesta de Nuria Roca: DNI digital
Ante la cifra de 800.000 mensajes de odio anuales que se generan en la red, Nuria Roca fue un paso más allá y propuso una solución técnica: la identificación obligatoria de cada usuario. «Sería muy fácil si todos tuviéramos una identificación, como hacemos en el banco o en una tienda», sugirió la presentadora.
La mesa de debate concluyó que la libertad de expresión no puede ser un salvoconducto para la amenaza y la humillación, instando a que la futura regulación no solo se centre en la edad de acceso, sino en dotar a la justicia de herramientas para identificar a quienes, amparados en perfiles falsos, lanzan mensajes de una violencia intolerable.
