La esperada llegada de Marc Giró a la parrilla de La Sexta ha arrancado con un movimiento sísmico en Atresmedia, gracias a una entrega especial de Lo de Évole donde el presentador y Jordi Évole terminan telefoneando al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para aclarar las cuentas pendientes tras su salida de la televisión pública.
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Un asalto telefónico a la Moncloa entre risas

El aterrizaje de Marc Giró en su nueva casa no podía ser discreto. Antes del estreno de su programa Cara al Show, el comunicador se ha sometido al escrutinio de Jordi Évole en un formato de doble episodio que recorre Barcelona y Cornellà. Lo que nadie esperaba es que la jornada terminara con una llamada telefónica directa al Palacio de la Moncloa.
Bajo la premisa humorística de que Giró le debía una explicación al jefe del Ejecutivo por abandonar TVE, Évole decidió marcar el número del «jefe». «Llamamos al jefe de RTVE y se puso Pedro Sánchez. Estuvimos charlando un rato con él y bien», detalló Jordi Évole en el espacio Más vale tarde. El periodista insistió en que no se trataba de un imitador, sino del auténtico presidente del Gobierno, quien atendió la llamada «muy amablemente».
Pedro Sánchez, ¿primer invitado de ‘Cara al show’?
La conversación, que según Évole «no tiene desperdicio», evitó los temas excesivamente serios para centrarse en un tono distendido. «Hablamos de tonterías, que era de lo que se trataba, y se acaban diciendo cosas que de otra manera no se dirían», adelantó el conductor de Lo de Évole.

Uno de los titulares más potentes de este encuentro telefónico es el visto bueno de Sánchez al fichaje de Giró por la cadena verde. Según Évole, el presidente «está contento de que Marc Giró acabe en La Sexta» e incluso le notó «con ganas de ir a su programa». Este espaldarazo institucional llega tras el paso de Giró por El Hormiguero, donde ya dejó huella con un discurso antifascista que se volvió viral.
Un retrato íntimo más allá del personaje público

A pesar del ruido mediático provocado por la llamada presidencial, la doble entrega de Lo de Évole busca diseccionar la figura de un Marc Giró que vive un éxito tardío con una ironía aplastante. A lo largo de la jornada, el presentador reflexiona sobre su identidad, el uso del lenguaje femenino como herramienta de expresión propia y su resistencia a ser encasillado en etiquetas cerradas.
Giró no esquiva el análisis del clima político actual, defendiendo la complejidad frente a los discursos polarizados. Entre pruebas de trajes a medida y visitas a barrios obreros, el programa muestra una faceta vulnerable que contrasta con la acidez habitual de su personaje televisivo, configurándose como la bienvenida oficial a uno de los fichajes más impactantes de la temporada en Atresmedia.
