La guerra fría en Cantora ha sumado un capítulo que promete dinamitar la reciente y frágil paz familiar. Mientras Isabel Pantoja celebraba su reconciliación con Kiko Rivera, su hija Isa Pantoja ha decidido buscar cobijo en el pasado más doloroso para la tonadillera. Las imágenes que verán la luz mañana en las portadas de las principales revistas del corazón muestran a una Isa Pi entregada y refugiada en los brazos de María del Monte, una estampa que muchos interpretan como una respuesta contundente al nuevo eje formado por su madre y su hermano.
Te recomendamos

Arantxa Sánchez Vicario rompe a llorar en la última aventura de ‘Universo Calleja’ y obliga a Jesús Calleja a parar la grabación al recordar sus años más amargos tras Santacana

La televisión española se une en un comunicado sin precedentes para defender su sistema de audiencias frente a los bulos: «Es uno de los más robustos del mundo»

Makoke revienta el culebrón de la casa de las Campos al defender a Nacho Picatoste: es familiar suyo y asegura que las fotos se publicaron con el permiso de las propietarias

EXCLUSIVA: la gala que Antena 3 mantuvo frente al España-Bélgica del Mundial no fue valentía, sino una obligación: los contratos del jurado de Tu cara me suena vencían el 17 de julio
Un encuentro familiar que desafía el pasado
La Semana Santa ha sido el escenario de este encuentro cargado de simbolismo. Según adelanta la revista ‘Semana’, Isa Pi se ha refugiado en la que fuera la gran amiga de su madre, pero no lo ha hecho sola: ‘Lecturas‘ confirma que su hijo mayor también estuvo presente en este reencuentro. Los colaboradores de ‘El Tiempo Justo‘ han analizado este movimiento como un paso definitivo de Isa por reivindicar sus propios afectos, independientemente de las filias y fobias de Isabel Pantoja.

Jorge Borrajo ha sido el más claro al definir el vínculo que une a ambas mujeres, señalando que para la joven, la cantante de sevillanas es, a efectos prácticos, su verdadera red de seguridad. «Isa Pantoja ha verbalizado el término familia cuando se refiere a María del Monte», explicaba el periodista, añadiendo que en las fotografías captadas se aprecia una sintonía absoluta: «Se les ve así, en familia».
La reacción de Cantora: molestia y decepción
El análisis mediático coincide en que estas fotografías no serán plato de buen gusto en la finca más famosa de España. Antonio Rossi ha recordado que la ruptura entre Isabel y María fue total y destructiva, lo que convierte este acercamiento público en una provocación involuntaria pero dolorosa. «A Isabel no le iba a hacer gracia que Isa dijera que tenía relación con María (…) le va a molestar la imagen», sentenciaba el colaborador.

Por su parte, Irene Rosales, en su nuevo papel como tertuliana, ha optado por una postura conciliadora que choca con la rigidez habitual del clan Pantoja. «A mí me encanta. Nadie puede impedir que ellas se sigan queriendo», afirmaba la mujer de Kiko Rivera, celebrando que, a pesar del paso de los años y las guerras judiciales, ambas sigan reconociéndose como parte de una misma historia personal.
Opinión Vibras en Corte
Este movimiento sitúa a Isa Pi en un lugar de independencia emocional inédito hasta la fecha. Al mostrarse públicamente con María del Monte en un momento de máxima tensión familiar, la joven envía un mensaje de resistencia: su concepto de familia ya no depende de los muros de Cantora ni de las aprobaciones de su madre. La sombra de la traición vuelve a planear sobre la tonadillera, quien ve cómo su círculo más íntimo se desmorona justo cuando intentaba reconstruir su relación con su hijo mayor.
