Saltar al contenido
Televisión

Arantxa Sánchez Vicario cifra en 36 millones lo que ganó jugando y explica por qué no entró en prisión: «estoy pagando el 50% de mis ganancias al banco»

Pedro Serrano González
4 min 35
arantxa sanchez vicario llorando

Ganó alrededor de 36 millones de euros jugando al tenis y hoy asegura que no le queda nada. Arantxa Sánchez Vicario se ha sentado con Jesús Calleja para poner cifras y nombres a lo que pasó con su patrimonio, y ha explicado en Universo Calleja por qué no llegó a pisar la cárcel pese a la condena: «Estoy pagando el 50% de mis ganancias al banco».

Te recomendamos

De dónde viene todo: una deuda, una sentencia en Nueva York y una condena en Barcelona

Conviene ordenar los hechos, porque el caso lleva años y se cuenta a menudo a medias. El origen está en una deuda contraída con el antiguo Banco de Luxemburgo, que en 2009 obtuvo en Nueva York una sentencia favorable para reclamarle 7,5 millones de dólares por un préstamo impagado. Posteriormente, la Justicia consideró que la extenista y su entonces marido, Josep Santacana, ocultaron patrimonio y realizaron movimientos de bienes para impedir que la entidad pudiera cobrar, unos hechos constitutivos de un delito de alzamiento de bienes.

En enero de 2024, la Audiencia de Barcelona la condenó a dos años de prisión y al pago, junto a su exmarido, de una indemnización de 6,6 millones de euros. No ingresó en prisión tras alcanzar un acuerdo con la Fiscalía, reconocer los hechos durante la instrucción y comprometerse a hacer frente a la responsabilidad civil. Desde entonces mantiene siempre la misma versión, que ha vuelto a repetir ante las cámaras: nunca gestionó personalmente su dinero y delegó todas las decisiones económicas en su marido. «Yo me dediqué a jugar al tenis, nunca me dediqué a estos temas porque no sabía», ha declarado.

«Yo estoy cumpliendo cuando en el fondo me he comido el marrón»

La parte más cruda de la conversación llega cuando el presentador repasa con ella las cifras que llegó a generar en su carrera: unos 36 millones de euros. Su respuesta cabe en cinco palabras: «Todo el dinero que gané se esfumó». Y a continuación explica la mecánica de su situación actual, que es lo que realmente aporta esta entrevista: «La única que estoy pagando soy yo. He llegado a un acuerdo con el banco de Luxemburgo».

Ese acuerdo es también la razón por la que no acabó entre rejas, y ella misma lo detalla sin adornos: «Yo no entré a la cárcel porque estoy pagando el 50% de mis ganancias al banco. Yo estoy cumpliendo cuando en el fondo me he comido el marrón». La frase resume el sentimiento de injusticia con el que sigue viviendo el proceso: la percepción de estar afrontando prácticamente en solitario unas consecuencias económicas que, sostiene, no generó ella. Sobre la posibilidad de recuperar algo de lo perdido, después de años de litigios, ya ha tirado la toalla: «Al principio pensaba que sí, pero ahora creo que no. Me he mentalizado de que es como volver a empezar de cero, como si no hubiera tenido la carrera de tenista». Empezar de cero a los cincuenta y tantos, después de haber sido número uno.

«Me enamoré ciegamente» y la terapia: las secuelas que no salen en la sentencia

Al hablar de su exmarido, a quien responsabiliza de la administración de su patrimonio durante buena parte de su carrera, la explicación que da no es financiera sino personal. «Me fié de él porque era el padre de mis hijos. Me enamoré ciegamente, y realmente no es la persona que yo pensaba que era», confiesa. Es, probablemente, la frase que mejor explica cómo alguien capaz de competir al máximo nivel deportivo puede desentenderse por completo de lo que ocurría con su dinero.

Más allá del dinero, quiso poner el foco en lo que aquello le dejó por dentro, y ahí no se guardó nada: necesitó ayuda profesional para asimilar lo que estaba ocurriendo. «Fue un shock. Tuve que ir a terapia. Tenía que entender lo que estaba pasando porque no daba crédito», reconoció. Aun así, cierra apelando a lo único que asegura que nadie le ha podido quitar, que es el carácter con el que conquistó 98 títulos entre 1985 y 2002, cuatro de ellos en Roland Garros: «No me dejé vencer cuando jugaba, no me voy a dejar vencer ahora». Una frase de vestuario aplicada a una realidad que no se parece en nada a la que imaginaba el día que colgó la raqueta.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *