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Televisión

Ana Obregón confiesa el pacto oculto tras su histórico desnudo en Interviú: «Me hicieron fotos asquerosas»

Pedro Serrano González
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Ana Obregón desvela en ‘Y Ahora Sonsoles‘ que su posado entre pétalos de rosa no fue una elección fortuita, sino una maniobra para retirar del mercado unas imágenes robadas de alto contenido explícito que la revista había comprado.

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El mito de la «chica Interviú» tiene una cara B mucho menos glamurosa de lo que la memoria colectiva recuerda. Ana Obregón, colaboradora habitual de Sonsoles Ónega, ha roto el silencio sobre las verdaderas razones que la empujaron a protagonizar una de las portadas más icónicas de la desaparecida publicación. El posado, que databa del 21 de mayo de 2001 y homenajeaba la estética de la película American Beauty, no nació de una voluntad artística, sino de una necesidad urgente de protección personal y familiar.

«Estuvieron casi 20 años detrás de mí», ha confesado la actriz, recordando la insistencia de la revista. Sin embargo, el detonante final fue una llamada que cambió las reglas del juego: Interviú había adquirido unas fotografías robadas en las que, según explica Obregón, se le veían las partes íntimas mientras ensayaba para un programa de televisión. Unas imágenes captadas, en sus propias palabras, «con muy mala leche» y que la actriz calificó de «asquerosas».

Un intercambio de negativos para proteger a su hijo

La motivación de Ana Obregón para sentarse a negociar con la dirección de la revista fue puramente maternal. Por aquel entonces, su hijo Aless Lequio tenía apenas 8 años, y la posibilidad de que aquellas fotos vieran la luz era un escenario que la bióloga no estaba dispuesta a tolerar. Lejos de claudicar ante lo que podría parecer un chantaje, Obregón tomó la iniciativa: «Les dije que me dieran todos los negativos y hacíamos unas fotos bonitas».

Aquel pacto dio como resultado la famosa imagen de Obregón cubierta únicamente por pétalos de rosa, un desnudo cuidado que respetaba las «líneas rojas» de la actriz y que hoy recuerda con buen sabor de boca, a pesar de la turbia intrahistoria que lo rodeó. «No fue un chantaje», insiste, subrayando que fue una transacción profesional para sustituir un material robado por un posado pactado y de calidad. Si bien, a todas luces, todo pinta como un auténtico chantaje. ¿Qué hubiese pasado si se hubiese negado a posar en paños menores?. No quería posar y se la obligó de esta forma = chantaje.

El legado de Interviú y el fin de la censura

La confesión de Obregón llega cuando se cumplen 50 años del nacimiento de una revista que marcó un antes y un después en la transición española. Interviú fue el símbolo de una modernidad que rompía con décadas de censura, convirtiendo en historia sus portadas con figuras de la talla de Lola Flores, Isabel Pantoja o Rocío Jurado. Sin embargo, testimonios como el de Ana Obregón ponen de relieve las complejas dinámicas de poder que se movían en los despachos de la prensa de la época.

Hoy, desde el sofá de Antena 3, la bióloga cierra un capítulo de su pasado mediático demostrando que, incluso en los momentos de mayor exposición, el instinto de protección familiar fue su verdadera brújula editorial.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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