Alba Carrillo ha vuelto a situarse en el centro del debate televisivo tras su salida de D Corazón, en TVE. La presentadora de El sótano club, en Ten, ha leído una carta en directo para defender su derecho a opinar sobre MasterChef Celebrity Legends, Shine Iberia y Macarena Rey. Su intervención llega después de varios días de tensión pública por sus críticas al uso de dinero público y a la presencia de famosos con problemas fiscales en formatos de RTVE.
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Alba Carrillo defiende su libertad tras la polémica con TVE
Alba Carrillo no ha dado un paso atrás. Después de abandonar D Corazón, el programa de TVE en el que colaboraba los fines de semana, la comunicadora ha utilizado su espacio diario en Ten, El Sótano Club, para fijar su postura con una carta escrita por ella misma. Lo ha hecho con un tono firme, consciente de que sus palabras habían abierto una grieta incómoda entre televisión pública, productoras privadas y libertad de expresión.
Antes de leer el texto, Carrillo quiso separar a sus compañeros de D Corazón del conflicto. “en ningún momento he hablaco mal de mis compañeros de D Corazón, que les quiero muchísimo. Quiero mucho a TVE pero obviamente soy ciudadana, creo en el derecho a la libertad de expresión.”
La colaboradora situó el foco en una cuestión que, para ella, supera lo profesional: la legitimidad de opinar sobre cómo se gestionan los recursos públicos. “Tengo derecho como ciudadana a saber donde van mis impuestos. Los trabajadores no deben ser llamados al orden por dar su opinión sobre la gestión y menos de cosas públicas, pero sobre todo y ante todo, soy madre, y quiero que mi hijo tenga clara una cosa en la vida: que lo único que va a tener en esta familia es la libertad y que debe cuidarla y salvaguardarla para sí y para los demás.”
El mensaje más duro contra Macarena Rey, Shine Iberia y MasterChef
El discurso de Alba Carrillo se endureció al referirse a MasterChef, Shine Iberia y Macarena Rey, CEO de la productora del formato. La presentadora volvió a defender que una televisión pública debe ser especialmente cuidadosa con los perfiles que incorpora a sus programas, sobre todo cuando existen debates sobre fiscalidad, deuda con Hacienda o discursos contrarios al pago de impuestos.
“Los derechos conquistados, como un sistema de tributación solidario no son para que haya personas que se enriquezcan en sus negocios intocables en el mundo de la comunicación. Nada que ponga en duda el cuidado adecuado de la salud mental sin aclarar donde tributan sus presentadores, con personas que piden que no se paguen impuestos o que tienen deudas con hacienda pueden estar en un medio de comunicación público que pagamos todos. Lo que se debe cambiar es lo que se hace mal, no pedir un silencio cómplice -se refiere a Macarena Rey y su reprimenda- de los que lo ponen de manifiesto: verguenza es consentirlo.”
Carrillo también comparó la reacción del sector ante esta polémica con lo ocurrido con La Familia de la Tele, el programa cancelado por RTVE. “Con la Familia de la Tele, todos recogieron firmas y con el tema de Masterchef, todos callando”.
Y añadió una frase especialmente directa sobre el formato culinario: “Todos sabemos lo que pasa con Masterchef, hay muchas cosas que se cuentan y me parece fortísimo que Macarena siga enriqueciéndose a costa de todo. Esto lo dice una ciudadana, no una trabajadora de TVE.”
Una defensa del pago de impuestos desde una televisión pública
El núcleo del alegato de Alba Carrillo ha sido la tributación. La presentadora insistió en que sus críticas no nacen de una disputa personal, sino de una idea política y social: quien participa en una televisión financiada por todos debe aceptar también el escrutinio ciudadano.
“Yo no estoy fuera de la sociedad, tengo padres, usamos médicos, quiero más colegios… no me voy a callar ante lo que me parece un agravio comparativo y un despilfarro de incoherencia, libertad de opinión y de expresión y de gestión”.
La comunicadora rechazó además sentirse tratada como alguien a quien se puede corregir desde arriba por expresar una opinión incómoda. “Que me llamen al orden como si yo fuera una niña a la que hay que censurar, no lo voy a consentir. Soy una mujer, autónoma, que paga impuestos y quiero mejoras”.
Sobre RTVE, Carrillo marcó una diferencia entre recibir críticas como figura pública y aceptar que se limite su capacidad de expresión. “Cuando yo trabajo en RTVE y alguien dice que no le gusta que esté con sus impuestos, tiene todo el derecho porque se llama democracia. la diferencia es que yo tributo, y derecho a estar tengo, otra cosa es que no guste y eso hay que aceptarlo porque es el juego de la democracia.”
Alba Carrillo marca distancia con la derecha
En la parte final de su intervención, Alba Carrillo quiso dejar claro que su discurso no debe ser utilizado políticamente por quienes buscan atacar a la izquierda desde posiciones conservadoras. La presentadora reivindicó su independencia y su capacidad crítica sin renunciar a su identidad ideológica.
“Mi discurso es claro y progresista, no voy a aceptar que ahora la derechita cobarde quiera hacerse cargo de lo que he dicho para criticar a la izquierda.”
La carta terminó con una frase muy personal, en la que Carrillo volvió a subrayar que su posición no depende del partido que gobierne ni de los intereses de terceros: “Sigo en mi línea pero no pierdo mi capacidad de crítica y expresión. No se aprovechen las ratas a nadar que yo tengo muy claro que yo no he ganado nada gobierne quien gobierne: yo soy de mí.”
