Televisión Todo sobre Sam Neill
Sam Neill fue un actor neozelandés nacido en 1947, rostro internacional gracias al doctor Alan Grant de «Jurassic Park» y a una carrera de más de cuatro décadas repartida entre Hollywood, el cine de autor y la televisión. Falleció en julio de 2026, a los 78 años, en Australia.
Una carrera de largo recorrido
Formado en el cine australiano y neozelandés, Neill se abrió camino en producciones internacionales durante los años ochenta y encadenó títulos que lo convirtieron en un secundario de lujo y, con frecuencia, en protagonista. «La caza del Octubre Rojo» y «El piano», la película de Jane Campion, figuran entre sus trabajos más celebrados, pero fue el paleontólogo Alan Grant de «Jurassic Park», estrenada en 1993, el papel que lo instaló definitivamente en la memoria popular. Volvió a interpretarlo años después en la continuación de la saga, ya como icono generacional.
Televisión, vino y humor
En su etapa más reciente alternó el cine con la televisión, donde se ganó una nueva legión de seguidores en series como «Peaky Blinders». Fuera de la interpretación, cultivó dos facetas que lo hicieron muy querido: la de viticultor en la región neozelandesa de Central Otago, donde puso en marcha su propio proyecto de vinos, y la de comunicador socarrón en redes sociales, donde compartía la vida en su granja con un humor autoparódico poco frecuente entre las estrellas de su generación.
La enfermedad y el desenlace
En 2023 hizo público, al hilo de la publicación de sus memorias, que padecía un linfoma no Hodgkin en fase avanzada. Contó el proceso con una franqueza inusual y llegó a asegurar que había asumido la posibilidad de morir. Un tratamiento pionero de terapia celular consiguió, sin embargo, revertir la situación, y meses antes de su muerte comunicó que estaba libre de cáncer.
Su fallecimiento se produjo de forma repentina e inesperada. Según trascendió posteriormente, la causa fue una neumonía, y su entorno subrayó que la enfermedad oncológica seguía vencida cuando murió. La despedida generó una oleada de homenajes de compañeros de reparto y de la industria audiovisual de Nueva Zelanda y Australia.