Actualidad Todo sobre Amy Winehouse
Amy Winehouse fue la cantante británica que devolvió el soul clásico al centro de la música popular del siglo XXI. Nacida en Londres en 1983 y fallecida en 2011 a los veintisiete años en su casa del barrio de Camden, dejó solo dos álbumes de estudio y una influencia que sigue marcando a las voces femeninas que llegaron después.
Dos discos y una voz irrepetible
Debutó con «Frank» en 2003, un trabajo de raíz jazzística que la presentó como una intérprete precoz y sin filtro. La consagración llegó con «Back to Black», publicado en 2006: canciones de desamor construidas sobre arreglos de soul sesentero y una voz grave, rota y reconocible al instante. El álbum arrasó en la edición de los Grammy de 2008, donde se llevó cinco galardones, y convirtió su tupé, su delineado y sus tatuajes en una imagen tan citada como su música.
La cara oscura de la fama
Su adicción, sus problemas de salud y su relación con la prensa sensacionalista británica ocuparon tantas portadas como sus canciones. El acoso mediático de aquellos años se ha revisado después con incomodidad, sobre todo a partir del documental que reconstruyó su vida y de la película biográfica que llevó su historia al cine, dos relatos que apuntan al modo en que la industria y los tabloides trataron a una artista en crisis.
Un legado que sigue abierto
Quince años después de su muerte, su nombre continúa presente por partida doble: como referencia estética y vocal para nuevas generaciones de cantantes y como asunto pendiente en los tribunales, donde la gestión de su patrimonio y de su herencia ha generado desencuentros en su entorno familiar. La etiqueta «Leona de Camden» que se le atribuyó en vida resume esa mezcla de admiración y explotación que rodeó su carrera.