Cayetano Martínez de Irujo abre la nueva temporada de Plano General, el programa de entrevistas que Jenaro Castro presenta en La 2, y contesta sin rodeos cuando el periodista le pregunta por el feminismo. «Es una gilipollez». El menor de los hijos varones de la Duquesa de Alba repasa en esa conversación su infancia, su paso por las drogas y la figura de su madre, y la entrevista se emite este viernes por la noche.
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«Es una gilipollez»: la respuesta que abre la temporada

La pregunta llega directa y la respuesta también. Jenaro Castro le plantea qué opina del feminismo y Martínez de Irujo contesta con esas cuatro palabras, sin matizarlas después. El aristócrata sostiene que, cuando se respeta y se admira a las mujeres, el término le parece «una chorrada», y desde ahí construye el resto de su argumento. «La mujer no necesita que la defienda nadie porque es mucho más lista que el hombre». Es uno de los momentos más contundentes de una entrevista en la que el presentador alterna cuestiones de actualidad con capítulos personales, y en la que el invitado justifica conductas suyas que en su día fueron cuestionadas. A sus 63 años, Martínez de Irujo llega al plató con una vida pública larga y comentada a la espalda: los amoríos mediáticos, las adicciones, los desencuentros con buena parte de sus familiares. Hoy está casado con una mujer que tiene la mitad de años que él y se le ve, dice el retrato que dibuja la propia entrevista, más sereno que en cualquiera de sus etapas anteriores.

Para explicarse, el entrevistado pone un ejemplo que tiene en casa: su madre. Considera a Cayetana Fitz-James Stuart una mujer adelantada a su tiempo y la define como «una pionera del empoderamiento de la mujer», y lo hace subrayando que la duquesa de Alba se declaraba antifeminista. Ahí está el centro del bloque: el hijo separa el término de la conducta y coloca a su madre como prueba de lo que defiende. La aristócrata dirigió durante décadas una de las casas nobiliarias más grandes de España, tomó sus propias decisiones patrimoniales y sentimentales a la vista de todos y nunca se acogió a esa etiqueta. Su hijo recoge esa biografía y la usa como respuesta a la pregunta del presentador. El bloque del feminismo es solo una de las secciones por las que pasa el invitado: el formato recorre la trayectoria profesional y biográfica de cada entrevistado, su opinión sobre asuntos de actualidad y su faceta más personal, y Martínez de Irujo participa en todas ellas.
La niñera que le pegaba «sin razón» y un trauma «descomunal»

El tono se vuelve mucho más íntimo cuando Jenaro Castro le pregunta por las malas experiencias que sufrió de niño con las personas encargadas de cuidarlo. El invitado relata que una de sus niñeras le pegaba «sin razón» y asegura que aquellos episodios le dejaron secuelas profundas. Cuenta que, cuando tenía 12 o 13 años, no entendía por qué su vida tenía que ser distinta de la de sus compañeros de colegio, por qué no podía hacer las mismas cosas que ellos, y afirma que nadie le daba una explicación. Cuando insistía en obtener respuestas, según su relato, la niñera lo golpeaba con dureza. «Tenía un trauma de infancia absolutamente descomunal», reconoce el hijo de la duquesa de Alba sobre aquellos años. Es uno de los pasajes que el propio programa destaca de la conversación, y llega de alguien que ya ha contado buena parte de su vida en revistas y en sus memorias, pero que rara vez lo había ordenado así, de corrido y ante una cámara de televisión pública.
De ahí pasa al balance de sí mismo. Martínez de Irujo se define como una persona «honesta, trabajadora y, sobre todo, buena persona», y resume su filosofía de vida en tres conceptos que enumera uno detrás de otro: «trabajo, constancia y sacrificio». Entre sus defectos admite ser «muy cabezota», una etiqueta que él mismo se cuelga sin que se la sugieran. En ese repaso de personalidad y decisiones aparece también el capítulo más difícil de su pasado. Al preguntarle qué cambiaría de su vida, el entrevistado señala su arrepentimiento con una frase sin adornos. «Lo único de lo que me arrepiento de verdad en mi vida es de la droga, de la cocaína». No lo envuelve en explicaciones ni lo reparte con nadie. En el apartado dedicado a la semblanza del invitado participa además su amigo íntimo, el académico, escritor y periodista Luis María Ansón, que aporta su propio retrato del personaje.
Un libro sobre su madre detrás de la entrevista

La conversación no llega sola. Martínez de Irujo acude al plató coincidiendo con la publicación de La última Duquesa, el libro en el que rinde homenaje a su madre, y lo hace en una semana en la que vuelve a ocupar portadas del corazón. El estreno de temporada le sirve al programa para abrir con un Grande de España que habla de su familia, y a él para acompañar la salida del volumen con una entrevista larga en televisión. La duquesa de Alba es, de hecho, el hilo que atraviesa los distintos bloques: aparece como ejemplo en el tramo del feminismo, asoma en el relato de la infancia y es el motivo por el que el aristócrata está ahora en primera línea mediática.
Hay además un antecedente que conecta al invitado con el propio formato: por ese mismo programa pasó en diciembre de 2023 su exmujer, Genoveva Casanova, madre de sus dos hijos, con quien él se mostró protector a ultranza cuando la mexicana se vio salpicada por el escándalo de sus fotografías en Madrid con el entonces heredero del trono de Dinamarca, hoy rey Federico X. La familia ha dado en nuestro archivo otros episodios de este mismo calado, como el retrato que su sobrino Carlos Fitz-James Stuart hizo de la duquesa como abuela, y el propio Cayetano ya se sentó este año en un plató de actualidad cuando se ofreció a mediar por Ceuta desde ‘Todo es mentira’. Su hermana Eugenia también ha convertido los recuerdos de Cayetana de Alba en un proyecto personal.
