Fabiola Martínez ha desmentido que tenga una nueva pareja. La presidenta de la Fundación Kike Osborne niega la relación con un hombre veinte años más joven que le atribuyeron este fin de semana y lamenta que se hayan tergiversado unas palabras suyas sobre la diferencia de edad. «Ni amor, ni joven, ni mayor ni antiguo», zanja.
Te recomendamos

Fabiola Martínez rompe cinco años sin pareja conocida tras su divorcio de Bertín Osborne y se está conociendo con un chico dos décadas más joven

Cayetano Rivera reaparece en Instagram horas después de que su hermano Fran Rivera dijera «no la conozco» sobre su novia, Tamara Gorro, en la Goyesca de Ronda

Lara Dibildos revela la telepatía que la unía a su madre, la presentadora Laura Valenzuela, y la explica por ser hija única: «Éramos ella y yo»

Pelayo Díaz descarta la finca tradicional y también Ibiza para la boda temática que prepara con su prometido Gal Marom para el año que viene
«Ni amor, ni joven, ni mayor ni antiguo»

Fabiola Martínez ha salido a negar que haya novedades en su vida personal y ha situado el origen del malentendido en una intervención televisiva de hace unos días. «A partir de lo que dije en El show de Paz se han sacado que tengo otra relación. Solo fue una opinión de las relaciones con diferencia de edad», explica. Asegura además que nadie se puso en contacto con ella para preguntarle antes de publicar el romance y considera que «han sacado de contexto» aquella participación suya. La negativa la ha dado a ¡HOLA!, la revista que se dirigió a ella en pleno revuelo, y llega apenas unas horas después de que la supuesta ilusión se contara en un plató de televisión sin que ella hubiera dicho una palabra.
La modelo mantiene la discreción con la que lleva años administrando lo personal y advierte de que no quiere «decir nada más» sobre el asunto. Sí explica por qué ha decidido hablar esta vez: se ve «obligada a desmentir» algunas informaciones que, dice, se publican «sin encomendarse a nada», y lo hace para frenar el revuelo antes de que crezca. «Ni amor, ni joven, ni mayor ni antiguo», resume. La frase cierra las cuatro puertas de golpe: ni hay relación, ni la hay con alguien menor, ni con alguien mayor, ni se ha recuperado ninguna anterior. En su entorno no se ha añadido ningún matiz ni se ha puesto fecha a nada, y ella no ha concretado tampoco qué informaciones concretas le han llegado.
El debate del que salió todo: mayores, menores y madurez
El punto de partida está en El show de Paz, el programa que presentaba Paz Padilla en Telecinco y que se despidió de la audiencia el 30 de agosto. Uno de los debates que se plantearon en el espacio fue la diferencia de edad en el amor y en las relaciones, y Fabiola Martínez, autora del libro Cuando el silencio no es una opción, dio su opinión con naturalidad, igual que el resto de sus compañeros de mesa. Explicó que para ella no es importante que la pareja sea mayor o menor, porque se puede conocer a un hombre de 70 años que sea infantil o a un joven de 30 que sea muy maduro. Argumentando esa postura, añadió que ella ha estado con un hombre más joven y que le fue muy bien.

Aquello era una opinión general de Fabiola Martínez sobre las parejas, no un anuncio, y ella no puso nombre, fecha ni presente a nada de lo que contó. Días después, sin embargo, esa reflexión aparecía convertida en titulares que le atribuían una relación en marcha con un hombre de unos 30 años. La versión se contó este fin de semana en Fiesta, donde se sostuvo que la ilusión era real y reciente. «Por fin le ha llegado su momento porque está ilusionada y enamorada. Se están conociendo. Están quedando y se lo están pasando bien». Es exactamente esa lectura la que ella rechaza ahora, sin entrar a discutir con nadie y sin señalar a ningún programa.
Dos hijos, una fundación y ninguna prisa

El curso lo ha empezado volcada en sus compromisos y en su familia, con dos hombres como protagonistas absolutos de su día a día: Kike, su hijo mayor, que tiene 19 años, y Carlos, que alcanzará la mayoría de edad en noviembre. Su trabajo al frente de la Fundación Kike Osborne, que preside, y la causa de la discapacidad ocupan el espacio público que otros llenan con su vida sentimental. Esa es también la razón por la que un desmentido suyo pesa: no acostumbra a hablar de con quién sale ni a corregir lo que se dice de ella, y cuando lo hace es porque considera que lo publicado no se sostiene.
Hace tres años, en una entrevista, ya había descrito su situación sentimental en términos muy parecidos a los de ahora. «Estoy abierta a compartir con las personas que me hagan sentir bien. No tengo ningún entusiasmo por tener pareja ahora mismo. Tengo mis amigos con los que me divierto y me lo paso muy bien». Entre aquella frase y la de este lunes hay tres años y ningún nombre propio de por medio.
La información que ahora desmiente circuló durante el fin de semana en varios medios, entre ellos la pieza que la situaba conociendo a un hombre veinte años menor cinco años después de su divorcio, construida sobre lo que se había contado en aquel plató y sobre la edad que allí se le atribuyó al hombre. Es esa versión, y no otra, la que ella niega punto por punto: ni la ilusión, ni el enamoramiento, ni las quedadas. Su desmentido no corrige un detalle de la información, la deshace entera, y lo hace además señalando que la reflexión de la que salió todo se emitió hace más de una semana y no iba dirigida a nadie en concreto.
