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Opinión

Opinión: ¿Hasta cuándo el privilegio de la soberbia? El declive de Gloria Camila y la pasividad de Telecinco

Pedro Serrano González
5 min 638
Opinión: ¿Hasta cuándo el privilegio de la soberbia? El declive de Gloria Camila y la pasividad de Telecinco

El archivo judicial de su demanda contra Kiko Jiménez ha sido el detonante final. Gloria Camila Ortega, blindada por un sueldo envidiable y una actitud prepotente, vuelve a burlarse de sus propios programas mientras Joaquín Prat y Mediaset asisten impasibles a sus desplantes.

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La derrota judicial que despoja a Gloria Camila de su último escudo

Se acabó la sombra. Tras dos años de señalamiento público y un daño reputacional incalculable, la justicia ha dictaminado el archivo de la causa que Gloria Camila Ortega interpuso contra su ex, Kiko Jiménez, por presunto maltrato psicológico. La falta de indicios de criminalidad no solo limpia el nombre del colaborador de televisión, sino que deja a la hija de José Ortega Cano en una posición insostenible: la de una mujer que ha utilizado los tribunales para sostener un relato que la magistrada ha considerado vacío.

Sin embargo, lo más sangrante no es el revés jurídico, sino la desfachatez con la que la protagonista ha gestionado el desenlace. Desde el recinto de la Feria de Abril en Sevilla, Gloria Camila conectaba con ‘El Tiempo Justo‘ para, una vez más, hacer gala de esa chulería que se ha convertido en su marca personal. Ante las preguntas legítimas de Joaquín Prat, Alexia Rivas y Miguel Frigenti, la «chica consentida» de Mediaset se negó a dar explicaciones, escurriendo el bulto con una soberbia que ha colmado la paciencia de la audiencia.

El feo constante al programa que le paga el caché y le ríe las gracias

Resulta inaudito el grado de permisividad que Telecinco otorga a una colaboradora que, tarde tras tarde, se sienta en su silla a no decir absolutamente nada. La dinámica es siempre la misma: cuando la información le favorece, Gloria Camila es la estrella; cuando la realidad la deja en evidencia, sale del plató o guarda un silencio sepulcral. Lo hizo con la mentira sobre su relación con Manuel Cortés, desmintiéndolo ante un programa que la apoyó ciegamente hasta que la verdad —la existencia de dicho romance— le estalló en la cara a todos.

La traición a sus propios compañeros ha vuelto a quedar patente en Sevilla. Mientras se negaba a contestar a los micrófonos de su programa sobre el estado de su relación con Rocío Flores, Gloria Camila no tuvo reparos en conceder declaraciones detalladas a otro medio ajeno, en este caso a OK Diario. ¿Quién se cree que es para ningunear de esta forma al espacio que le paga religiosamente un sueldo que ya nos gustaría a muchos? Es la definición gráfica de morder la mano que te da de comer.

El cinismo de quien critica en otros lo que ella misma factura

Durante la última conexión, la desfachatez de Gloria Camila alcanzó cotas insospechadas. La colaboradora tuvo el cuajo de criticar que Kiko Jiménez pudiera sentarse en un plató a contar su versión tras el archivo de la causa, calificándolo de oportunista. «Pero, ¿quién eres tú, Gloria Camila?», se pregunta el espectador ante tal ejercicio de cinismo. Habla alguien que se ha sentado en ‘¡De Viernes!’ a facturar precisamente a costa de este asunto durante todo el tiempo que la causa ha estado abierta.

Alexia Rivas y Miguel Frigenti, armados con el auto judicial que la dejaba en evidencia, intentaron ejercer el periodismo, pero se toparon con el muro de la prepotencia. La hija del diestro parece haber olvidado que, más allá de ser «hija de», su permanencia en televisión debería estar ligada a su capacidad para informar o, al menos, para ser honesta con el público. En lugar de eso, hace apología de la chulería, intentando tomar a la audiencia por tonta mientras Mediaset mira hacia otro lado.

La responsabilidad de Mediaset ante una «personaja» de este calado

Pero la culpa no es solo de ella. La responsabilidad última recae en Mediaset, en Telecinco y en las productoras que permiten que estos perfiles ocupen sillas de privilegio. ¿Hasta cuándo va a aguantar Joaquín Prat los desplantes en directo? Hace apenas unas semanas, fue Emma García en ‘Fiesta‘ quien explotó contra ella por su negativa sistemática a colaborar. El patrón es claro: una trabajadora que no cumple con sus obligaciones mínimas pero que exige respeto de emperatriz.

Mantener a personajes que hacen de la mala leche y la soberbia su único contenido es un insulto al espectador. Gloria Camila no aporta información, no aporta carisma y, tras el archivo judicial, ha quedado claro que su credibilidad está bajo mínimos. La televisión no puede ser el refugio de quienes se creen por encima de la verdad y de sus propios compañeros de trabajo.

Cierre periodístico: el fin de la era de la permisividad

La situación de Gloria Camila en Telecinco es el reflejo de un modelo agotado. El archivo de la demanda contra Kiko Jiménez debería ser el punto final a una estrategia basada en el daño reputacional ajeno. Si Mediaset aspira a una televisión de calidad, no puede seguir subvencionando la chulería de quien solo sabe decir «no voy a hablar» después de haber cobrado por sentarse. La audiencia ya no compra el papel de víctima de quien actúa con tal grado de desprecio hacia el medio que la mantiene.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

1 comentario

  1. Luna

    En Telecinco solo.pueden trabajar los palmeros. Gloria hace bien en no querer entrar en asuntos personales. Por qué no le exigen lo mismo a una Alexia que menuda vida tiene o a Frigenti?
    Ya està bien!!

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