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Corazón

Siete padrinos, ceremonia a las ocho y ni una mesa asignada: Susanna Griso se casa en el hotel donde durmieron Ava Gardner y Sinatra

Pedro Serrano González
7 min 159
susana y enriquez

Susanna Griso se casa este sábado 25 de julio con el economista Luis Enríquez Nistal en La Gavina, el hotel de cinco estrellas de S’Agaró que lleva desde 1932 alojando a estrellas de Hollywood. La ceremonia será civil, al aire libre y a partir de las ocho de la tarde, para esquivar el calor y aprovechar la luz del Mediterráneo. Y llega con una particularidad que dice más de la pareja que cualquier lista de invitados: no habrá dos padrinos, sino siete, y todos son hijos suyos.

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Siete padrinos, ningún protocolo y una boda sin mesas asignadas

El detalle que define el enlace no es el vestido ni el escenario: son los padrinos. La presentadora de Espejo Público y el empresario han decidido que ese papel lo ocupen sus siete hijos. Por parte de ella, Jan, Mireia y Dorcette, además de Koudus, el joven ghanés al que la familia acogió y a quien la periodista considera un hijo más. Por parte de él, Blanca, Santi, Lola y Luis. Son cuatro y tres, una familia que se ha ido componiendo por dos caminos distintos y que este sábado se coloca entera en el centro de la ceremonia en lugar de repartirse por las mesas. No es un gesto decorativo: en una boda civil sin protocolo, el padrinazgo es prácticamente el único elemento ritual que queda, y lo han llenado con los ocho apellidos de la casa.

El resto de la celebración va en la misma dirección. No habrá sitting: la cena se sirve en formato cóctel para que los invitados se muevan y se mezclen, y el código de vestimenta pedido a los asistentes es deliberadamente informal —lino, tejidos ligeros, calzado cómodo—, una instrucción que, según reconoció la propia Griso, ha generado más dudas de las esperadas entre los invitados. Sobre el número, los medios no coinciden: ¡HOLA! habla de alrededor de 250 personas y Vanitatis rebaja la cifra a unas 200. La explicación de la propia novia ayuda a entender por qué la lista se disparó: «Es que soy la pequeña de siete hermanos… Con una familia tan numerosa como la mía, ya tenía 50 invitados». Lo que empezó como una idea de petit comité terminó siendo la boda mediática del verano, y ese es justo el punto que a ella le incomoda: ha admitido que le da cierta vergüenza el interés despertado porque nunca ha gestionado una situación así.

La Gavina: el hotel de Ava Gardner, Sinatra y Dalí

El escenario tiene tanta historia como la propia novia tiene años en televisión. La Gavina abrió en 1932 en la bahía de S’Agaró, junto al Camino de Ronda y con acceso a las playas de Sant Pol y Sa Conca, y es una de las piezas fundacionales del turismo de lujo en España. Arquitectura de inspiración mediterránea, jardines, piscina exterior, spa, pistas de tenis y espacios privados para eventos: el hotel ha ido renovándose sin perder el aire clásico que lo hizo célebre. Por sus habitaciones han pasado Elizabeth Taylor, Ava Gardner, Frank Sinatra, Sean Connery, John Wayne, Orson Welles, Salvador Dalí y Julio Iglesias, además de miembros de varias casas reales. Es, con diferencia, el sitio menos discreto que podía elegir alguien que dice sentir vergüenza por la expectación.

La Costa Brava se ha convertido además en destino recurrente para este tipo de celebraciones del mundo de la televisión y las redes: en ese mismo litoral se casan Dulceida y Alba el próximo septiembre, y por sus calas han pasado este verano parejas como la de Bad Gyal y el modelo Noah Luis Brown. La fiesta arrancó ya anoche: la pareja reunió a familiares y amigos en un chiringuito a pie de playa en S’Agaró, con música, cañas y picoteo, en una preboda pensada para dar la bienvenida a los que llegaban de fuera. El contraste entre esa recepción de chanclas y el hotel donde durmió Sinatra resume bastante bien el tono que han buscado.

El vestido, el único secreto que queda en pie

A pocas horas de la ceremonia, lo único que no ha trascendido con certeza es qué se pondrá la novia. Griso solo ha adelantado que irá de blanco roto y que será un traje cómodo, en línea con la informalidad del enlace: quiere poder moverse, bailar y no morirse de calor. «Como la ceremonia no será en una iglesia, sino al aire libre y muy informal, no tengo que seguir un protocolo», explicó. ¡HOLA! mantiene que sigue siendo el secreto mejor guardado del día. Del novio sí ha trascendido la apuesta: Vanitatis adelanta que Luis Enríquez sorprenderá con una llamativa guayabera en rosa fresa, una elección que confirma que lo del dress code relajado no era una recomendación solo para los invitados.

La historia que se sella hoy tiene poco más de año y medio y una pedida con anécdota incluida. La pareja se comprometió el verano pasado durante un viaje a Argentina, un país que ambos adoran, pero el anillo llegó meses después, el 8 de octubre, coincidiendo con el 56 cumpleaños de ella, y de una forma que la periodista relató entre risas en su propio programa: se había despertado a las cinco de la mañana para leer los periódicos, rechazó el café que él le ofrecía porque acababa de tomarse una pastilla y acabó pidiéndole que se lo preparara igualmente. «Levanto la taza y ahí estaba el anillo», contó ante la ovación de sus compañeros de Espejo Público. Tras la boda no habrá gran viaje de novios: ya se hicieron tres semanas por Argentina antes del enlace, así que esta vez se quedan cerca de casa y dejan la escapada larga para más adelante.

Una novia acostumbrada a preguntar, no a que le pregunten

Look de Susanna Griso en su preboda.

El punto incómodo de esta boda es que coloca a Susanna Griso justo en el lado del foco que no le corresponde. Lleva años al frente de Espejo Público y su oficio consiste precisamente en preguntar por la vida de otros; este sábado es ella quien aparece en las portadas y quien tiene que gestionar el despliegue mediático en la puerta de un hotel. La propia presentadora ha sido en más de una ocasión la que ha contado desde dentro cómo funciona esa maquinaria: fue ella quien destapó la guerra silenciosa de María Teresa Campos contra las parodias de ‘Homo Zapping’, un episodio que ilustra hasta qué punto conoce el terreno en el que ahora le toca ser protagonista.

De ahí también el formato elegido. Ceremonia al atardecer, sin iglesia, sin mesas asignadas, con los hijos como padrinos y con los invitados en lino: todo apunta a una celebración diseñada para que la protagonista pueda ser una invitada más en su propia boda. Si lo consigue en un hotel de cinco estrellas con casi un siglo de historia y con media prensa del corazón desplegada en la Costa Brava es otra cuestión. La ceremonia está fijada para las 20:00 horas de este sábado, festividad de Santiago, y la fiesta, según lo previsto por la pareja, se prolongará hasta bien entrada la noche.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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