Verano, sol, salitre y mucho amor. Bad Gyal atraviesa uno de los momentos más dulces de su vida sentimental, y las cámaras lo han cazado por primera vez: la cantante catalana ha sido fotografiada de lo más cariñosa junto a su novio, el Top Model Noah Luis Brown, en una idílica cala de la Costa Brava. Las imágenes, que corresponden al primer verano de la pareja, son una exclusiva de la revista Lecturas.
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Un día de enamorados en una cala de Begur

El escenario elegido no pudo ser más pintoresco: la cala Sa Riera de Begur, uno de los rincones más bellos del litoral gerundense, donde la artista y el modelo disfrutaron de una romántica jornada sin miedo alguno a ser reconocidos. Y eso que la playa estaba abarrotada de bañistas, pero ni la multitud ni los curiosos fueron impedimento para que ambos se comportaran como dos enamorados anónimos más, entregados a las muestras de cariño y a la complicidad. Según relató el director de Lecturas, Luis Pliego, lo más revelador de las instantáneas es la ternura con la que se cuidan y se miman el uno al otro, hasta el punto de que el periodista no dudó en calificar la estampa, entre risas, como auténtica «fiebre» amorosa, muy por encima de otras parejas del verano.
La relación, que se hizo pública hace apenas dos meses, atraviesa así su etapa más ilusionante, y estas primeras fotografías veraniegas son la mejor prueba de ello. Lejos de esconderse, la pareja se dejó llevar al calor de un día de sol y mar, confirmando de manera gráfica lo que hasta ahora solo se intuía: que Bad Gyal ha encontrado en este modelo internacional a un compañero con el que compartir su momento profesional más álgido.
Quién es Noah Luis Brown, el top model que le ha robado el corazón

Si la carrera de la intérprete es imponente, la de su chico no se queda atrás. Noah Luis Brown, que posee la doble nacionalidad cubana y Suiza, se ha consolidado como uno de los rostros más cotizados de las pasarelas: ha desfilado para algunas de las firmas más importantes de la industria del lujo, entre ellas Versace y Louis Vuitton, curiosamente dos de las marcas favoritas de la propia cantante. Su físico imponente y su porte de maniquí internacional han conquistado por completo a la artista, que no ha dudado en dejarse ver a su lado en uno de los planes más apetecibles del estío.
El flechazo, además, nació en el terreno profesional. Ambos se conocieron trabajando: Noah fue contratado para participar en Un coro y ya, el videoclip de uno de los temas de la compositora, y desde aquel rodaje se volvieron inseparables. Lo que empezó como una colaboración artística derivó en un romance que ahora, ya consolidado, la pareja no tiene reparo en mostrar a plena luz del día en las playas del Mediterráneo.
El verano más especial de la reina del trap

Este idilio llega en un momento estelar de la trayectoria de Bad Gyal, de 29 años, una de las voces más influyentes del panorama urbano nacional, con seis millones de seguidores en sus redes y el estatus de número uno en medio mundo. Tras arrasar con sus conciertos en España, Portugal y Dinamarca, la artista de Flow 2000 se ha concedido un merecido respiro de la gira de su último disco, Más cara, para dedicar tiempo a su vida privada y a este nuevo amor que tan feliz la hace. Reivindicada abanderada de la libertad femenina y del derecho de las mujeres a hablar y disfrutar del sexo sin complejos, la catalana vive su romance con la misma naturalidad desacomplejada que exhibe sobre los escenarios.
Orgullosa de sus raíces, la cantante ha querido pasar estos días de descanso en su tierra, fiel a esa catalanidad que siempre presume de llevar por bandera —«creo que soy más catalana que un calçot», ha llegado a bromear— y que la mantiene ligada a su Arenys de Mar natal, una localidad costera cercana a Barcelona. Entre baños, besos y atardeceres frente al Mediterráneo, Bad Gyal firma así el que promete ser uno de los veranos más felices de su vida, con la carrera en lo más alto y el corazón, por fin, a pleno rendimiento.
