La batalla por la vida del director de escena y actor madrileño ha alcanzado una de sus paradas más emotivas. Sergio Peris-Mencheta ha conmovido a sus seguidores y a la profesión al conmemorar el segundo aniversario del trasplante de médula ósea que le salvó la vida tras ser diagnosticado de leucemia. Desde el otro lado del charco, el madrileño ha compartido una profunda y desgarradora carta pública donde celebra seguir sumando experiencias tras superar la fase más crítica de su tratamiento médico, dejando claro que el proceso de recuperación, aunque lento y plagado de secuelas físicas, le ha otorgado una valiosa prórroga vital.
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La mañana de este jueves 28 de mayo ha arrancado cargada de simbolismo en los perfiles oficiales del cineasta. Para marcar una fecha tan significativa, el que fuera protagonista de la mítica serie juvenil Al salir de clase ha recurrido a la memoria emocional de su infancia, compartiendo los versos del célebre poema A un olmo seco de Antonio Machado.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas de alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera
Se trata de una composición que poseía un valor mollar en su entorno íntimo, puesto que era recitada de forma habitual por su fallecido progenitor, Luis Enrique Peris-Mencheta, como una metáfora perfecta sobre la resistencia ante la enfermedad, la extrema vulnerabilidad del ser humano y el anhelo constante de renacimiento.
La elección de estas estrofas literarias sirve para ilustrar el complejo proceso anímico que ha atravesado el artista durante estos últimos veinticuatro meses, buscando en la palabra escrita el consuelo y la fuerza necesarios para asimilar los duros peajes de una intervención médica que paralizó por completo su impecable trayectoria en los escenarios nacionales e internacionales.
A través de la voz de su padre grabada en el recuerdo, el realizador ha tendido un puente entre el dolor de las salas hospitalarias y la esperanza de la primavera, recibiendo de inmediato una descomunal oleada de afecto y respaldo por parte de compañeros de profesión y espectadores que siguen con atención su evolución médica.
Nueve horas de quirófano en California y el agradecimiento a los equipos de La Paz
El dramaturgo ha desgranado los detalles cronológicos de la intervención quirúrgica que marcó un antes y un después en su biografía, recordando que la operación arrancó a las once de la noche, hora de la costa oeste estadounidense. El proceso de transfusión se dilató durante más de nueve extenuantes horas de máxima tensión para todo su entorno, un complejo despliegue que tuvo lugar en las instalaciones del prestigioso centro hospitalario City of Hope Medical Center en los Estados Unidos, donde el intérprete se instaló para recibir los tratamientos de vanguardia necesarios para combatir la dolencia hematológica.
Haciendo balance de estos setecientos treinta días de regalo biológico, el creador ha manifestado un profundo sentimiento de deuda hacia la comunidad científica y sanitaria, extendiendo su gratitud tanto a los profesionales norteamericanos como al equipo médico del Hospital de La Paz en Madrid, quienes han tutelado de forma estrecha las revisiones posteriores y las pautas de rehabilitación en suelo español. El director ha confesado el vértigo que le produce pensar en todos los momentos cotidianos y profesionales que se habría perdido de no haber salido favorable la carambola del destino en el quirófano, remarcando el impacto psicológico que arrastra cualquier superviviente de una patología de esta magnitud.
A pesar de que el camino no está exento de dificultades físicas y que las secuelas del tratamiento limitan sus capacidades respecto a sus años de plenitud, el madrileño afronta el presente con un optimismo desbordante, asegurando que el momento actual de su existencia tiene un valor extraordinario y confirmando que este viernes 29 de mayo celebrará de manera oficial su cumpleaños real.
El papel vital de su hermano Yonyon como donante y el sostén de Marta Solaz
La pieza central del emotivo texto de agradecimiento ha ido dirigida de forma directa hacia su núcleo familiar más estrecho, los auténticos pilares que han evitado su hundimiento en las etapas más oscuras del aislamiento médico. El realizador ha dedicado palabras de infinito amor hacia su hermano Yonyon, el donante anónimo que aportó el material celular compatible indispensable para que el trasplante resultara exitoso y le devolviera las expectativas de futuro. Esta alianza sanguínea ha sido ensalzada por el artista como el mayor acto de generosidad que ha recibido a lo largo de toda su vida.
El blindaje afectivo del creador se completa con la mención explícita a su compañera sentimental, la también actriz Marta Solaz, y a sus dos hijos comunes, Olmo y Río, quienes se encargan de custodiarlo y animarlo diariamente en la gestión de unos achaques de salud que, según sus propias palabras, continúan siendo muy numerosos y exigentes en el día a día. La implicación de su entorno más cercano, donde también figuran sus colaboradores de confianza, ha resultado determinante para que el cineasta haya podido retomar de forma paulatina su actividad profesional en la capital, como demostró recientemente al subirse a las tablas del Teatro Valle-Inclán del Centro Dramático Nacional para la presentación de su aplaudida propuesta escénica Constelaciones.
La lección de resistencia del artista evidencia que, más allá de los focos de las grandes producciones audiovisuales, el verdadero triunfo del madrileño radica en su capacidad para transformar el sufrimiento hospitalario en un canto a la supervivencia arropado por el calor de los suyos.
