En un mundo de protocolos rígidos y distancias marcadas, Mario Vaquerizo ha vuelto a romper moldes al compartir los detalles de sus encuentros privados con la Familia Real. Con la naturalidad que le caracteriza, el artista ha recordado las dos ocasiones en las que ha coincidido con la Reina Letizia, desvelando anécdotas que muestran el lado más «simpático y agradable» de la monarca. Lejos de la frialdad que algunos le atribuyen, Vaquerizo describe a una Letizia cercana y atenta, aprovechando la ocasión para lanzar un contundente alegato a favor de la institución: «A mí la monarquía me gusta». En ‘Vibras en Corte‘ te contamos el trasfondo de estos encuentros y la particular foto de la que Mario no guarda un buen recuerdo estilístico.
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Una foto privada y una corbata «muy fea»
El primer encuentro entre el líder de las Nancys Rubias y la Reina tuvo lugar en un escenario de lo más exclusivo: la casa de la recordada Doña Pilar de Borbón. Con motivo del cumpleaños de la hermana del Rey Juan Carlos, Mario y Doña Letizia coincidieron en la intimidad de una celebración privada.
De aquel momento nació una fotografía que Mario recuerda hoy entre risas, aunque no por la compañía, sino por su propio aspecto: «Salgo feísimo ese día porque llevaba una corbata muy fea», ha confesado a los medios. Más allá del detalle estético, el marido de Alaska ha querido destacar la actitud de la Reina, a quien define como una mujer «muy simpática y muy agradable», capaz de romper el hielo en cualquier situación.
El reencuentro en las Medallas de las Artes
La segunda vez que sus caminos se cruzaron fue en un contexto institucional pero igualmente cálido. Fue en el año 2015, cuando a Olvido Gara (Alaska) le fue concedida la Medalla al Mérito de las Bellas Artes. En aquella jornada de gala, la Reina no dudó en acercarse a la pareja para charlar con ellos: «Vino a hablar con nosotros y fue estupendo», recuerda Mario con orgullo.
Estas experiencias cercanas han servido para que el colaborador de televisión reafirme su postura ante la Corona. Vaquerizo no se ha guardado nada a la hora de valorar el papel de los actuales Reyes y su familia: «Tenemos una buena Reina, un buen Rey, las hijas son maravillosas y las Infantas y la Reina Emérita también».
Un alegato monárquico sin complejos
En un momento de constante debate sobre la institución, las palabras de Vaquerizo resuenan con fuerza. Su defensa no se queda en la superficie, sino que se extiende a todo el árbol genealógico de la Casa Real, desde la Princesa Leonor hasta Doña Sofía. Con un rotundo «a mí la monarquía me gusta», Mario cierra una etapa de especulaciones y se posiciona como un firme defensor de la labor que desempeña la familia del Rey Felipe VI, destacando siempre la humanidad que ha percibido en sus distancias cortas con ellos.
¿Crees que gestos como el de la Reina Letizia acercándose a figuras de la cultura pop como Mario Vaquerizo ayudan a modernizar y consolidar la imagen de la monarquía actual?
