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Corazón

Rafael Amargo se viene abajo en el sepelio de su padre y sus propios familiares tienen que sujetarle: «Tú me apretaste la mano más fuerte que yo»

Pedro Serrano González
6 min 80
Rafael Amargo se viene abajo en el sepelio de su padre y sus propios familiares tienen que sujetarle: «Tú me apretaste …

Rafael Amargo no ha podido sostenerse en el entierro de su padre. El bailaor se ha desmoronado durante el entierro de Florentino García Martín en Valderrubio, en Granada, con el rostro desencajado y apoyándose en sus seres queridos para poder caminar. Hubo un momento en que la situación superó a Amargo y fueron sus propios familiares quienes tuvieron que sujetarle. Horas antes, el artista había publicado una carta de despedida que arranca con un gesto mínimo, el de una mano apretando otra en la cama de un hospital.

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Sus familiares tuvieron que sujetarle

La familia ha velado al padre del bailaor en el tanatorio de Valderrubio, la tierra natal de Florentino García Martín, y ha sido en el entierro donde se ha visto a un Rafael Amargo incapaz de sostenerse solo. Amargo caminaba agarrado a los suyos, con la cara descompuesta, y en un momento determinado el peso del día le pudo: fueron sus familiares quienes tuvieron que sujetarle para que no se viniera abajo del todo. El sepelio al que acudió el bailaor se ha celebrado en la más estricta intimidad, sin actos públicos ni convocatorias, en un pueblo pequeño del cinturón de la Vega granadina donde el padre del artista era una cara conocida desde hacía décadas.

Florentino García Martín ha fallecido este fin de semana en la zona de Pinos Puente, en Granada, después de arrastrar durante un tiempo serios problemas de salud. La relación entre Rafael Amargo y su padre había tenido altibajos a lo largo de los años, algo que el propio bailaor no ha escondido nunca, pero en la etapa final de la vida de Florentino los dos estaban más unidos que en ningún otro momento. En el tanatorio, Amargo ha recibido el apoyo de sus seres queridos, que se han turnado para escucharle y arroparle durante las horas más duras, y por eso se le ha visto rodeado en todo momento en un adiós que la familia quiso resolver sin cámaras ni discursos.

La carta que escribió antes del entierro

Antes de la despedida, el bailaor compartió en sus redes una fotografía tomada en el hospital en la que se ven las manos de los dos, la suya y la de su padre, entrelazadas sobre la cama. El texto que la acompaña arranca justo ahí. «Y tú me apretaste la mano más fuerte que yo… Entendí en solo ese gesto que eras mi padre (respeto), que estabas presente (amor) y que nuestra complicidad en solo ese apretón de manos era un pacto de tantas cosas, como siempre me decías, porque lo que tú me has querido y yo a ti, pocas personas lo han experimentado». La carta sigue con una frase que resume lo que su padre fue para él durante toda su vida. «Nunca me dijiste a nada que no».

En el mismo mensaje, el artista, de 51 años, se detiene en la rutina de los últimos años, la de dos mensajes al día que nunca fallaban. «Tus últimos 5 años han sido todos los días mensajes de ‘Buenos días, hijo’ y ‘Buenas noches, hijo’. Tardé como un año en darme cuenta: ¿qué padre hace eso? Diariamente durante 5 años», escribe. También recuerda un episodio judicial en el que, sostiene, se quedaron los dos solos. «Cuando me arrancaban de cuajo el amor de un hijo y solos tú y yo, y siendo los que perdíamos, y nadie se presentó a tal desfachatez, todos mandando sus abogados y tú y yo allí presentes, los más perjudicados, viendo aquella cosa tan triste, tan mal hecha».

«Ni ir tranquilo a la quimio te dejaron»

El tramo más áspero del texto es el que el bailaor dedica al trato que, según él, recibió su padre mientras estaba enfermo. Rafael Amargo enlaza su propio paso por la cárcel con lo que vivió Florentino durante el tratamiento y escribe. «Estuve injustamente privado de libertad y tú también te privaste de todo. Te mataron estos criminales, lo sé, con golpes bajos míseros, ni ir tranquilo a la quimio te dejaron. ¿Y hablan de censura?». Es él quien lo sostiene, en primera persona y sin señalar a nadie con nombre y apellidos, dentro de un texto escrito el mismo fin de semana en que su padre acababa de morir.

El final de la carta es un repaso a todos los papeles que su padre desempeñó en el pueblo. «Florentino, el tendero, el banquero, presi del equipo de fútbol del pueblo», antes de llegar al que de verdad le importaba, el de padre. Y el cierre lo reserva para su madre, con una frase que deja al descubierto por dónde se le rompe ahora la casa: «¿Y tú, Antoñita? Ahí ya sí que me parto y prefiero incluso irme yo antes». Entre medias, una idea que repite y que explica el apretón de manos de la foto. «Siempre nos contamos. Yo a ti y tú a mí, todo».

El padre que estuvo en los peores años

La referencia a la cárcel apunta al proceso que marcó la última etapa del bailaor: detenido en diciembre de 2020, pasó cinco meses en prisión preventiva y el año pasado fue absuelto por la Audiencia Provincial del delito de tráfico de drogas por el que se enfrentaba a nueve años de cárcel. Aquellos fueron los meses en los que padre e hijo se quedaron, según cuenta ahora el propio bailaor en su carta, uno frente al otro y sin nadie más alrededor, mientras Florentino empezaba a pelear con la enfermedad que ha acabado con su vida este fin de semana.

Desde entonces, el artista había ido levantando su vida por partes. De aquella travesía habló él mismo cuando contó que sin el apoyo de los suyos en los momentos más duros se habría muerto, y de la reconstrucción posterior quedan dos episodios recientes: la boda secreta que anunció por sorpresa en abril y su vuelta a los escenarios tras seis años sin bailar.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

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