El cantante Manuel Carrasco, de 45 años, acaba de incorporarse al cartel de actuaciones de los Premios Juventud y se subirá por primera vez a esa gala el próximo 3 de septiembre en Starlite Marbella con un medley de Buchito y Oh, Si Pudiera, dos canciones de Pueblo Salvaje II, el proyecto con el que el artista de Isla Cristina ha vuelto a hacer de sus raíces una seña de identidad. Y de esas raíces habla justamente el onubense al describir cómo le trata su madre. «Mi madre me sigue hablando casi como cuando tenía 8 años, me dice las mismas cosas».
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El estreno en Marbella y las dos canciones elegidas

La organización ha adelantado el contenido exacto del estreno de Manuel Carrasco: un medley de Buchito y Oh, Si Pudiera, dos temas pertenecientes a Pueblo Salvaje II, la continuación del proyecto con el que el onubense ha vuelto a hacer de las raíces, las emociones y las historias cotidianas sus grandes señas de identidad. Se trata de una primera vez por partida doble, porque el cantante nunca había actuado en estos galardones y lo hace justo en el año en el que la gala, que emite TelevisaUnivision, sale por primera vez en sus veintitrés años de historia del continente americano para instalarse en España. La cita reunirá en Starlite Marbella a numerosos artistas en una edición especialmente vinculada a nuestro país.
El cartel al que se suma reúne a buena parte de los grandes nombres de la música en español. Ana Mena vive también su debut en estos premios; Marc Anthony protagoniza un medley de cuatro de sus grandes éxitos y recibe el reconocimiento Agente de Cambio; Greeicy, Camilo, Yandel, Wisin, Ángela Aguilar y Natanael Cano completan una nómina de actuaciones con estrenos mundiales y versiones preparadas para la ocasión. La lista de nominados refuerza el peso español de la noche, con Pablo Alborán, Alejandro Sanz, Malú, Aitana, Luis Fonsi, Sebastián Yatra y Carlos Rivera entre los candidatos. Carrasco llega a esa cita con un repertorio reducido a dos canciones y con toda la ceremonia funcionando como uno de los grandes escaparates internacionales de la música en español.
«Ten cuidadito, tómate las medicinas, come bien»

Puertas adentro, el cantante describe una relación con su madre que no ha cambiado de tono con los años. «Mi madre me sigue hablando casi como cuando tenía 8 años, me dice las mismas cosas. Yo no sé cuántas veces me dice el día: «Ten cuidadito, tómate las medicinas, come bien»… Y yo me veo haciendo lo mismo. Es muy fuerte, la vida es un continuo círculo», relata el artista. Carrasco es el cuarto de cinco hermanos de una familia numerosa de Isla Cristina, en la provincia de Huelva, un pueblo pesquero en el que su padre se dedicaba al mar y en el que los horarios, las ausencias y las dificultades de ese oficio marcaban la vida de la casa.
«Éramos cinco y era una locura. Por lo tanto, ese sentimiento de que las cosas hay que pelearlas, que hay lucharlas, lo tengo muy dentro. Y el de valorar mucho las cosas», sostiene el cantante sobre aquel escenario familiar. El onubense enlaza ese aprendizaje con la educación que da a sus dos hijos, fruto de su relación con Almudena Navalón. «Y aún ahora, que tengo una vida especial, mucho más cómoda por las circunstancias. Y esa educación que yo tenía y que me ha valido de tanto, intento transmitírsela a mis hijos en la manera de vivir, en la manera de comportarme». El artista sitúa ahí, y no en la industria, el origen de su manera de trabajar.
El muelle, el mostrador del bar y los marineros
El retrato se completa con lo que el propio artista ha contado en el programa Isabel Lascurain Abre la caja de, donde la entrevistadora le pregunta por su niñez. «Mi niñez fue una niñez muy relacionada con el mar», resume el cantante. En su pueblo, los críos acudían al puerto a esperar a los adultos que volvían de faenar. «Vivía en un puerto de mar donde todos los niños íbamos al muelle a buscar a nuestros padres cuando venían de pescar». El onubense asocia el oficio de pescador con el esfuerzo constante y con una recompensa que no siempre estaba asegurada, y describe su localidad como «un pueblo muy trabajador».
La música apareció en su vida dentro de ese mismo decorado y lejos de cualquier escenario profesional. El de Isla Cristina cantaba en los bares del pueblo, se subía «al mostrador del bar de turno» y actuaba «delante de todos los marineros y luego yo pasaba al plato para claro… Y me iba con mi platita para casa». La afición le venía de su padre, que según él cantaba muy bien. «Allí, si te soy sincero, generalmente hay mucha gente que canta bien porque se canta mucho en la calle, la música está en la calle, el flamenco… Es que claro, el flamenco es una música que no hace falta ni tener una guitarra para cantar y, por lo tanto, es algo que tenemos inculcado desde pequeños». Haber crecido en ese ambiente, sostiene, le «ha servido para luego hacer un camino donde yo tuviera la fuerza suficiente para conseguir las cosas».
Del muelle al escaparate internacional

Las dos piezas que el cantante va a defender en Starlite Marbella salen justamente de ese material. Buchito y Oh, Si Pudiera pertenecen a Pueblo Salvaje II, la etapa más reciente del artista y el proyecto con el que ha vuelto a colocar las raíces y las historias cotidianas en el centro de su repertorio. La organización de los Premios Juventud ha escogido para su presentación un formato breve, de apenas dos canciones, en el que pesan la sensibilidad y la esencia que han marcado su música y no el despliegue de gran gala. El pueblo pesquero que describe y el repertorio que sonará en Marbella son, por tanto, el mismo relato en dos formatos.

El onubense ya había hecho de su origen argumento público antes de esta cita. En mayo anunció un parón en los escenarios para frenar su autoexigencia, con la intención de recuperar el control de su vida personal una vez cerrase su gira, y poco después, tras llenar cuatro noches consecutivas el Estadio de La Cartuja de Sevilla, respondió desde el escenario a los ataques homófobos por su vestuario, un episodio que respaldó públicamente Carlota Corredera desde el plató de D Corazón. En todos esos capítulos ha mantenido la misma coordenada que ahora lleva a Marbella.
