Iñaki Urdangarin ha decidido que ya es hora de que hablen sus hechos y no los personajes creados a su alrededor. En una entrevista exclusiva para la revista ‘HOLA‘, concedida en su refugio de Vitoria, el exduque de Palma se ha desnudado emocionalmente para presentar ‘Todo lo vivido‘ (Grijalbo), el libro que verá la luz el próximo 12 de febrero. Lejos de la altivez de antaño, nos encontramos a un Iñaki vulnerable que admite sus errores, describe el «infierno» de su soledad en prisión y detalla cómo el dolor terminó por extinguir la llama de su matrimonio con la Infanta Cristina. Desde el pánico de sus noches en la cárcel hasta su renacer con Ainhoa Armentia, en ‘Vibras en Corte‘ desgranamos cada una de las revelaciones de una charla que marca un antes y un después en la crónica real.
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El infierno de Brieva: Pánico, lágrimas y una «cicatriz» abierta
Urdangarin no suaviza el golpe. Al recordar sus mil días en prisión, el exdeportista describe una realidad que dista mucho del supuesto privilegio que se le atribuyó por ingresar en una cárcel de mujeres. «No conocía la soledad y fue un infierno. Sentí pánico y lloré de desesperación durante tres meses», confiesa. Para él, Brieva fue una «prisión dentro de otra», donde la falta de comunicación le obligó a enfrentarse a su conciencia.
Aunque hoy habla de ello con una normalidad aparente, reconoce que es como «abrir una cicatriz». Sin embargo, asegura haber aprovechado ese tiempo para formarse con un máster en Psicología de Coaching, algo que cambió su perspectiva: «La prisión me ha hecho mejor persona y mejor padre». Admite que recibió una condena «ejemplarizante» y que, con otro apellido, el resultado judicial habría sido distinto.
El análisis de sus cuatro hijos: Del «niño» Juan a la «fascinación» por Irene
Sus hijos son el eje central de su vida y de su libro. Urdangarin detalla la personalidad de cada uno con una admiración que traspasa el papel:
- Juan: Lo define como el gran pilar emocional de la Infanta y sus hermanos. «Es todo comprensión, excepcional», afirma sobre el primogénito, de quien destaca su bondad y sensibilidad.
- Pablo: Para Iñaki, su segundo hijo es un «talento» y una persona con una «personalidad casi genial» que logrará todo lo que se proponga en el deporte de élite.
- Miguel: Posee el superpoder de la «intuición». Fue él quien, antes de la sentencia, le preguntó con un sexto sentido: «¿Va a cambiar algo entre mamá y tú?». Miguel fue, además, quien más le animó a escribir sus memorias.
- Irene: Es su gran fascinación. Iñaki alaba cómo ha superado sus dificultades de aprendizaje debido a la dislexia y cómo ha gestionado el divorcio de sus padres siendo una joven «solidaria e increíble».
El fin del matrimonio con la Infanta: «La llama se fue apagando»
Urdangarin aborda por primera vez los motivos reales de su separación. Asegura que el «infierno vivido» y los años de sufrimiento acabaron desgastando la relación de pareja hasta convertirlos en «dos buenos amigos». Aclara que, aunque las fotos publicadas con Ainhoa Armentia «dinamitaron todo», ya existían conversaciones previas sobre su situación, aunque admite con arrepentimiento: «No era la manera. Pedí perdón y hubo un perdón».
A pesar de todo, el vínculo con Cristina sigue siendo fuerte. «Es una persona a quien quiero y respeto», asegura. De hecho, mantienen el contacto diario a través del WhatsApp familiar donde lo comentan todo. Incluso mantiene el afecto con la Familia Real: «Son personas a las que quiero y que estarán ahí siempre. Nos felicitamos los cumpleaños y hablamos de vez en cuando».
La «Tía Pecu» y el vacío de la Reina Sofía
En un momento de la entrevista, Iñaki se detiene a recordar a la recientemente fallecida princesa Irene de Grecia. Con cariño, la llama «Tía Pecu» y la define como una «segunda doña Sofía en la sombra». Destaca su cultura, su oído musical y su visión global, lamentando profundamente el vacío que deja en la Reina Sofía: «Eran compañeras de vida».
Ainhoa Armentia: Un encuentro «inesperado y reparador»
Su presente tiene nombre propio: Ainhoa Armentia. Iñaki relata que la conoció en un momento en el que su autoestima estaba por los suelos y que su cariño fue fundamental para «retomar el camino». Actualmente comparten una vida sencilla en Vitoria. Urdangarin describe su rutina: se levanta a las seis, hace deporte (gym, natación, yoga o ciclismo) y se encarga de la cocina mientras ella trabaja.
«Lo que tenemos es potente», afirma con seguridad. Además, se muestra entusiasmado con su proyecto profesional, Bevolutive, con el que ha abierto oficina en Barcelona para asesorar a directivos y deportistas de alto nivel, aplicando sus 18 aprendizajes de vida.
«Fui desnaturalizado»: La búsqueda de una nueva oportunidad
Al ser preguntado por cómo calificaría al «Iñaki de antes», el exduque es implacable: «Desnaturalizado». Ahora, lucha por ser el mejor padre, hijo y pareja posible. «He aprendido que menos es más. A veces, solo cuando lo has perdido todo, descubres quién eres en realidad», concluye, pidiendo al mundo una segunda oportunidad tras haber cumplido con la justicia.
