Íñigo Onieva ha dado un golpe de autoridad en el mundo de los negocios. El marido de Tamara Falcó, que inició su andadura mediática como relaciones públicas, ha consolidado su faceta empresarial al asociarse con el astro del fútbol Cristiano Ronaldo. Juntos ultiman la apertura de ‘Vera’, un club privado inspirado en los selectos círculos londinenses que promete convertirse en el epicentro de las altas finanzas y la vida social en el corazón del barrio de Salamanca.
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La trayectoria de Íñigo Onieva ha dado un giro radical desde su boda con la marquesa de Griñón. Tras el éxito de su restaurante Casa Salesas, Onieva se embarca ahora en un proyecto de una envergadura superior, situándose al nivel de grandes inversores internacionales. Esta nueva etapa parece haber aportado tranquilidad a su suegra, Isabel Preysler, quien inicialmente no ocultaba su escepticismo sobre el porvenir laboral del joven cuando este trabajaba en la noche madrileña. Mientras tanto, Tamara Falcó continúa bajo el foco mediático, no solo por su éxito en ‘El Hormiguero’, sino por la incesante presión sobre su futura maternidad, un deseo que intenta cumplir siguiendo asesoramiento médico especializado.
Exclusividad extrema: 15.000 euros por entrar y prohibido el móvil
El club Vera se ubica en un enclave privilegiado: un local de mil metros cuadrados en la calle Lagasca, donde anteriormente se encontraba la tienda de la diseñadora Elena Benarroch. Bajo una decoración firmada por un interiorista de prestigio, el espacio impone normas estrictas para garantizar la privacidad de sus miembros: está prohibido el uso de teléfonos móviles a viva voz y no se permite realizar fotografías de los salones.
Pertenecer a este selecto grupo no es cuestión únicamente de dinero, aunque las cifras son prohibitivas para la mayoría:
- Cuota de entrada: 15.000 euros.
- Cuota anual: 4.400 euros.
- Requisito indispensable: Contar con la recomendación de los socios fundadores o miembros ya inscritos y superar la criba de un comité de admisión.
El pulmón financiero de Cristiano Ronaldo
La alianza con Cristiano Ronaldo supone un respaldo económico y de marca sin precedentes para Onieva. El futbolista portugués, que continúa en activo, suma esta inversión a su vasto imperio que incluye hoteles, clínicas capilares e inmuebles de lujo. Aunque se desconoce el porcentaje de participación de cada socio, la solvencia de Ronaldo es el motor de un club que dividirá sus jornadas entre reuniones de altos directivos por las mañanas y eventos sociales de élite por las tardes, siempre acompañados de una oferta gastronómica de primer nivel.
Con esta apertura, Íñigo Onieva se aleja definitivamente de la etiqueta de «marqués consorte» o acompañante de Tamara Falcó para posicionarse como un referente en la gestión de espacios de lujo en la capital. El objetivo de Vera es claro: reunir a las personalidades más influyentes de la política, el deporte y las finanzas bajo un mismo techo, donde la discreción sea la máxima moneda de cambio.
