La modelo Blanca Romero y el actual entrenador del Deportivo Alavés, Quique Sánchez Flores, han puesto punto final a su intermitente romance tras meses de altibajos. Lo que comenzó como una de las parejas más sorprendentes del invierno, ha terminado sucumbiendo ante el choque de dos mundos opuestos: la exposición mediática frente a la discreción absoluta.
Te recomendamos

Rosario Mohedano presume de rechazar cada semana las ofertas para colaborar en televisión, pero corre a los platós en cuanto tiene un single de su tía que promocionar

Un mes sin dejarse ver juntos enciende las alarmas: ‘De lunes a viernes’ debate si Rocío Carrasco y Fidel Albiac están en crisis o lo fingen a propósito

Carmen Borrego se duele de «una nueva guerra» por el ático de su madre mientras una discípula de María Teresa dicta sentencia: «El reality fue su gran error»

El robo del coche de Kiko Rivera acaba en cuatro horas: la Guardia Civil localiza su Audi Q7 tras el aviso viral y el DJ respira desde un avión
Instagram, la manzana de la discordia

El fin de la relación no se debe a terceras personas, sino a una gestión de la privacidad que el técnico no ha podido tolerar. Según fuentes cercanas a la pareja, a Quique Sánchez Flores le ha incomodado profundamente la notoriedad que ha adquirido su vida privada en los últimos meses. El detonante final habría sido el manejo que Blanca hacía de las redes sociales de ambos, llegando a publicarse en el perfil del entrenador una fotografía de un beso que permaneció activa menos de diez horas.
En el entorno del futbolista se rumorea que no fue él quien autorizó dicha publicación, lo que habría provocado un cisma insalvable. Tras el incidente, Sánchez Flores ha tomado medidas drásticas: ha clausurado su perfil social al público y ha eliminado manualmente a todos los seguidores que no pertenecen a su esfera estrictamente privada.
Una cronología de crisis y reproches
La historia, que se hizo pública a finales de 2025 con unas fotografías de la pareja en Madrid, ha estado marcada por la inestabilidad.
- Enero de 2026: Blanca confirmaba la relación publicando imágenes de Quique integrado en su hogar de Asturias, compartiendo incluso momentos con su hija Lucía.
- Febrero de 2026: Surgieron los primeros rumores de ruptura cuando la modelo borró todo rastro del entrenador de su cuenta de Instagram.
- Marzo de 2026: Tras un breve intento de reconciliación en el que aparecieron juntos públicamente, la situación ha estallado definitivamente.

Mientras Blanca Romero se refugia en la interpretación y la lectura, utilizando ahora sus redes únicamente para fines laborales, Quique se centra en su familia y en su reto profesional al frente del Deportivo Alavés, donde este pasado domingo logró una victoria balsámica para su equipo.
