Saltar al contenido
Corazón

Elsa Pataky se queda a las puertas del estadio por un desvío a Filadelfia: cinco horas retenida en el avión y la final vista desde el móvil con sus hijos

Pedro Serrano González
4 min 44
elsa pataky1

Tenía las entradas en la mano, había cruzado medio continente y llevaba a sus hijos con la ilusión de ver a España campeona en directo. Elsa Pataky se quedó a las puertas por un desvío inesperado del avión y cinco horas retenida dentro de la cabina. Terminó viendo la final en la pantalla de un móvil, sentada en su asiento y llorando junto a sus hijos.

Te recomendamos

De Costa Rica a Nueva York, con parada forzosa en Filadelfia

La actriz viajaba desde Costa Rica acompañada de sus hijos y con las localidades ya compradas para presenciar el EspañaArgentina disputado en Nueva York. El plan era redondo y llevaba tiempo montado. Lo que no entraba en los cálculos era que el avión en el que volaban tuviera que ser desviado a Filadelfia, donde quedaron retenidos durante cinco horas sin poder bajarse de la aeronave, viendo cómo se les escapaba el margen para llegar al estadio.

Sin ninguna alternativa a mano, la familia acabó siguiendo el partido desde sus teléfonos móviles, todavía sentados en el avión y a cientos de kilómetros del sitio para el que tenían billete. «Teníamos entradas para la final de España contra Argentina, era un sueño poder verla con mis hijos», ha explicado la intérprete en sus redes sociales. La frustración terminó desbordándose, y ella misma lo ha contado sin adornarlo: «Lloramos porque estuvimos tan cerca de ver ganar a nuestro país. Hacía mucho tiempo que no lloraba con mis hijos». No es la típica anécdota de viaje contada a toro pasado: es el relato de una decepción compartida en tiempo real con tres niños que llevaban semanas esperando ese día.

El primo que voló desde Australia y se quedó solo en la grada

El detalle más revelador del episodio es lo que ocurrió con la única persona de la familia que sí consiguió llegar a tiempo al recinto. Su primo, Víctor Montero, se había desplazado expresamente desde Australia, es decir, desde el otro extremo del planeta y con más de veinte horas de vuelo por delante, únicamente para no perderse la cita. Consiguió su objetivo y entró en el estadio antes del pitido inicial. Pero acabó viviendo la victoria de la selección prácticamente en solitario, sin la familia con la que había quedado y rodeado de un número llamativo de asientos vacíos a su alrededor.

Y ahí está la clave que convierte esta historia en algo más que un contratiempo personal: aquellos huecos alrededor suyo no eran casualidad. Se debían a los problemas de transporte que afectaron a un buen número de aficionados que, como ella, tenían su entrada comprada y no consiguieron llegar al recinto. La imagen de un hombre que ha cruzado el planeta entero para acabar celebrando el título rodeado de butacas sin ocupar resume bastante bien el caos logístico de aquella jornada. Mucha gente pagó, viajó y se quedó fuera, y el caso de esta familia solo ha trascendido porque uno de sus miembros tiene millones de seguidores para contarlo.

Times Square como consuelo: «Hay veces que la vida no te deja»

Pese al chasco, la actriz decidió quedarse con lo salvable del viaje. Una vez en la ciudad, se fue con sus hijos a Times Square para sumarse a la celebración improvisada que estaban montando miles de españoles en pleno corazón de Manhattan. No era el estadio, pero era una fiesta con acento propio a miles de kilómetros de casa, y sirvió para que los niños se llevaran algo de aquel día más allá de la espera en un avión parado.

Su balance final tiene ese punto de resignación deportiva que suele funcionar mejor que cualquier queja. «Hay veces que la vida no te deja. Lo intentamos todo», reconoció, antes de cerrar el mensaje colocando el foco donde de verdad importaba: «La mejor alegría es que ganamos y me siento orgullosa de ser española. ¡Olé España!». La publicación acumuló miles de reacciones de seguidores que compartían su desilusión —muchos de ellos, con historias parecidas— pero que celebraban con ella que el resultado del partido compensara, al menos en parte, lo accidentado del trayecto. Al final, la crónica que ha quedado no es la de una familia que llegó tarde, sino la de una madre que se pasó cinco horas encerrada en un avión y aun así terminó el día dando gracias.

Pedro Serrano González
Escrito por Pedro Serrano González

Pedro Serrano González es un comunicador y productor con una trayectoria ligada a los grandes nombres de la radio, la televisión y los nuevos formatos digitales. Al frente de Vibras en Corte, impulsa un proyecto que convierte la actualidad televisiva y el entretenimiento en clips virales con personalidad propia.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *