La vida tiene formas caprichosas de darnos la bienvenida, y Estela Grande lo ha experimentado de la manera más cruda posible. Lo que debía ser el día más feliz de su vida se convirtió en una montaña rusa de emociones cuando, tras dar a luz a sus hijos el pasado 20 de enero, la felicidad se vio truncada por un revés inesperado: su hijo Luca tuvo que ser ingresado de urgencia en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Tras tres días de silencio, incertidumbre y pasillos de hospital, la influencer ha roto su silencio con un mensaje que ha conmovido a sus seguidores, relatando cómo el nacimiento de Liah y Luca ha sido, a partes iguales, el momento más increíble y el más aterrador de su existencia. En ‘Vibras en Corte‘ desgranamos el testimonio de una madre que ya respira aliviada con su familia al completo.
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Estela Grande y Juan Iglesias ya pueden decir que la aventura ha comenzado, aunque el inicio haya sido mucho más accidentado de lo previsto. El pasado martes a las 14:30, la pareja conocía por fin el rostro de sus bebés, pero el sueño de «estar los cuatro juntos» tuvo que quedar en pausa. Luca, uno de los recién nacidos, permaneció tres días bajo vigilancia intensiva en neonatos, dejando a Estela en un estado de vulnerabilidad absoluta.
Tres días de sombras: «Perdí la noción del tiempo»
Con una honestidad que traspasa la pantalla, Estela ha descrito estas 72 horas como un periodo de dolor sordo y agotamiento extremo. Mientras una parte de ella celebraba la llegada de Liah, la otra permanecía en vilo por la evolución de su hermano:
- El instinto por encima del dolor: «El dolor no existía para mí, solo pensaba en pasar el máximo tiempo con los dos», confiesa la modelo, quien admite haber vivido días «indescriptibles, indeseados y agotadores».
- El pilar fundamental: Estela ha querido destacar la figura de Juan Iglesias, su pareja, asegurando que sin su apoyo la situación habría sido inmanejable: «Sabía que serías el mejor, pero esto ha sido demasiado».
Gratitud al equipo médico y el final de la pesadilla
Afortunadamente, el pequeño Luca ha recibido el alta de la UCI y la familia ya se encuentra unida. En su mensaje, Estela no ha olvidado a quienes cuidaron de sus hijos en los momentos de mayor fragilidad, agradeciendo la dedicación de las enfermeras de planta y de la UCI de neonatos, cuya labor define como vital para superar el bache.
Este nacimiento pone el broche de oro a una historia que comenzó el pasado mes de julio, cuando la pareja anunció un embarazo por partida doble que prometía hacerles «más grandes, más fuertes y más uno». Tras el susto inicial, Estela Grande cierra su comunicado con una frase que suena a victoria: «Que comience la aventura».
Desde Vibras en Corte enviamos nuestra más sincera enhorabuena a la pareja y celebramos que Liah y Luca ya descansen, por fin, en los brazos de sus padres.
