Cristian Güiza, el hijo mayor del exfutbolista Dani Güiza, ha salido a defenderse después de que el programa ‘Fiesta‘ destapara este fin de semana a qué se dedica: crear contenido para adultos en OnlyFans. El joven, de 22 años, ha enviado un mensaje a una colaboradora del formato para dejar clara una cosa, según sus propias palabras: no lo hace por necesidad, sino porque le gusta, y su madre lo sabe y lo apoya.
Te recomendamos

Lamine Yamal blinda su fiesta de 19 años con tres controles de acceso y drones térmicos, encarga 1.200 euros de McDonald’s de madrugada y se lleva la noche a Shoko

Tana Rivera, a caballito sobre Roca Rey, y Felipe VI en bañador sobre un velero: el quiosco del corazón revienta este miércoles con Froilán y Carla en Ibiza

Anabel Pantoja tiene que parar el vídeo para contener las lágrimas al contestar a quienes juzgan cómo alimenta a su hija: «Yo no soy un saco de boxeo»

La hija de Bertín Osborne, Claudia, vive un momento de angustia en Sotogrande: su marido, José Entrecanales, sufre una aparatosa caída jugando al polo y es trasladado al hospital
‘Fiesta’ destapa el nuevo trabajo de Cristian Güiza
El formato que presenta Frank Blanco las tardes de fin de semana sacó a la luz este sábado unas imágenes que, según narraron en plató, mostraban a un hijo de un futbolista conocido «haciendo cine para adultos»: personas sin ropa, en escenas de contenido sexual, «mayor de dieciocho años, eso por supuesto».
El domingo, el programa confirmó de quién se trataba: Cristian Güiza, el mayor de los tres hijos de Dani Güiza, fruto de la relación del exdelantero con su expareja Rocío Aranda.
En el plató de ‘Fiesta’ se recordó además uno de los últimos rifirrafes entre padre e hijo: Dani Güiza le había recomendado a Cristian que «trabajase más» y le reprochó que fuera a hablar a la televisión sobre su situación personal. Esta vez, colaboradores como Amor Romeira o Enrique del Pozo defendieron justo lo contrario: que Cristian ha encontrado «su propio camino» para ganarse la vida, algo que el propio joven ya había reconocido meses atrás, cuando explicó que necesitaba trabajar y buscarse el dinero «como podía», también para ayudar a su madre.
El silencio de Dani Güiza ante las cámaras
El propio ‘Fiesta’ fue a buscar la reacción del exjugador de Mallorca RCD y Fenerbahçe SK, hoy en las filas del Trebujena C.F. Una reportera del programa interceptó a Dani Güiza este fin de semana, justo antes de que disputara un partido con su equipo actual, y le mostró en un móvil las imágenes que ya circulaban de su hijo. El futbolista, ante las preguntas, optó por no decir una sola palabra. Ni siquiera miró la pantalla que la periodista le tendía: siguió su camino hacia el terreno de juego sin detenerse a comentar nada sobre el asunto.
El gesto llega en un momento en el que padre e hijo llevan ya un tiempo sin ningún tipo de trato. Cristian ha hablado en público en más de una ocasión de las tensiones que arrastra con su padre, hasta el punto de haber escrito antes una carta abierta sobre lo que sintió como un abandono: en ella llegó a decir que «seguir queriendo es lo que más duele», en referencia a la distancia que Dani Güiza ha mantenido con él y con su hermano Dani, el segundo de los tres hijos del futbolista y con el que tampoco mantiene contacto actualmente.
El mensaje de Cristian: «Mi madre me apoya»

Cristian no se ha quedado callado. A través de un mensaje que remitió a Amor Romeira y que la colaboradora leyó en directo durante la emisión, el joven quiso zanjar cualquier duda sobre sus motivos: «Deja claro que es algo que me gusta, que no recurrí a esto por necesidad. Me gusta lo que estoy haciendo y mi profesión». El mensaje incluía también una respuesta directa a la pregunta que más se repetía en el plató, la de cómo se lo había tomado su madre: «Y a la duda de qué piensa mi madre, mi madre me apoya», zanjó, despejando así cualquier especulación sobre la reacción de Rocío Aranda ante la nueva profesión de su hijo.
La diferencia entre las dos reacciones —el silencio absoluto de Dani Güiza frente al respaldo explícito de Rocío Aranda— resume, en realidad, la fractura familiar que lleva años arrastrando esta historia. Mientras uno de los progenitores ha optado por no pronunciarse ni una sola vez sobre la vida adulta de su hijo, el otro ha salido, según el propio Cristian, a sostenerle públicamente en una decisión que él mismo reivindica como propia y meditada, no como un último recurso.
